Los accionistas, a años luz de Gálvez

Enrique López, vicepresidente de la Asociación de Accionistas Minoritarios, el pasado 11 de abril ./nacho garcía / agm
Enrique López, vicepresidente de la Asociación de Accionistas Minoritarios, el pasado 11 de abril . / nacho garcía / agm

Enrique López, vicepresidente de la AAMRM, discrepa de los planes del gestor oriolano. La ausencia de objetivos «realistas» en el mensaje del actual presidente del Real Murcia, el «proyecto faraónico» de la ciudad deportiva y la campaña de abonos, puntos de desencuentro

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

La Asociación de Accionistas Minoritarios (AAMRM) se ha convertido en actor principal en el día a día del Real Murcia. La integran un grupo de murcianistas independientes, preparados, que han dedicado horas al club sin llevarse un euro a cambio. En los últimos años de Jesús Samper se convirtieron en un azote para el empresario madrileño, que siempre los tuvo en el punto de mira por su descaro y la crítica al, por entonces, dueño del club grana. Fueron los primeros que se atrevieron a escarbar en sus cuentas.

Tras su fallecimiento, el grupo de Pablo Baeza pasó al otro lado, a la vera de Guillermo Martínez Abarca, para ayudar al club desde dentro de un Consejo que salvó uno de los primeros 'match ball' de la institución grana, cuando en un tensa madrugada de septiembre de 2016 los entonces dirigentes consiguieron, sobre la bocina, el 'sí' de Paco Casal, uno de los más importantes acreedores ordinarios del Murcia, quien accedió a firmar un nuevo reconvenio que evitó la liquidación del club.

Ya con Raúl Moro al mando del Real Murcia evitaron, gracias a los votos en contra de Stefan Settels y Enrique López, sus dos representantes en el Consejo, la liquidación de la entidad propuesta por Deseado Flores y el propio Moro. Sus diferencias a la hora de entender la gestión económica del club les llevó a abandonarlo. Enrique López, desde fuera del Consejo, mandó a última hora de ayer una carta a los afiliados de la Asociación y a los murcianistas en general en la que expone cómo ve el proyecto de Gálvez. Entiende que la gestión del oriolano es «profesional», que sabe «donde se mete», pero tiene una visión diferente de cómo afrontar el reto.

7 junio. Víctor Gálvez presentó un plan que se basa en la inmediatez y el ascenso

El vicepresidente de los Accionistas Minoritarios no quedó satisfecho con el mensaje que Gálvez trasladó a los murcianistas el pasado 7 de junio, una cita que el oriolano eligió para explicar su hoja de ruta: «Valoro muy positivamente que Víctor Gálvez, con el que mantenemos una relación fluida y amable, haya decidido jugarse su prestigio y su patrimonio, pero considero que perdió una gran oportunidad de decir que con su llegada comenzaba un proyecto a medio plazo. Este club no aprende de sus errores y esta condenado a vivir de forma permanente en la inmediatez y en la huida hacia adelante», dice en su carta.

Las tres claves

1
Es un proyecto basado en la inmediatez, una huida hacia adelante: Según Enrique López, Gálvez no va a dotar al club del «tiempo, pausa y calma necesaria para dotar al club de un proyecto que permita acometer la tarea de ascender al fútbol profesional en un tiempo razonable».
2
La campaña de abonos nace con un mensaje equivocado: Con el lema «vida o muerte» que recoge su eslogan, «se destila un mensaje que apela, un año más, al esfuerzo personal del abonado y patrocinadores para salvar a la entidad. Estos no deben pagar los despropósitos anteriores».
3
La ciudad deportiva es un proyecto faraónico, poco realista: El proyecto con hoteles y residencias a los que vendrán jóvenes de todo el mundo no es precisamente lo que necesita el Real Murcia. Un nuevo negocio para un tercero «con el club grana como moneda de cambio».

López, en este sentido, asegura que no se debe confundir el «ser claro y transparente con la masa social con crear un estado de pánico». Para este grupo, la viabilidad del Real Murcia pasa, inevitablemente, por reestructurar su deuda histórica a través de un inversor cuya motivación sea especular con una futura revalorización del club en el fútbol profesional llegando a acuerdos singulares con acreedores ordinarios, Seguridad Social y Hacienda. Para López, el proyecto deportivo debe marchar de forma paralela, en busca del 'playoff' con un déficit cero anual, tirando de los abonados y de las empresas murcianas que no quieren hacerse cargo de la propiedad de la entidad pero sí quieren ayudar en el día a día.

«Lo que al murcianismo le gustaría escuchar es que esta vez sí, que el máximo accionista va a dotar al club del tiempo, la pausa y la calma necesaria para sentar las bases de un proyecto que permita acometer la tarea del ascenso en un tiempo razonable. Es un error establecer objetivos en función de tus necesidades y no agarrándote a los datos reales», dice López en la carta a sus afiliados, también visible en la web de la Asociación. El objetivo de aumentar los ingresos un 40%, como aseguró Gálvez, o llegar a los 15.000 abonados, no son «objetivos realistas», ya que de no conseguirse, «cualquier otro dato parecerá un fracaso».

López lanza una pregunta: «¿No sería más razonable proponer un aumento del 10 o el 15% anual en base al buen hacer de sus dirigentes y así consolidar ese 40% con el paso de los años?». El exconsejero grana asegura, además, que para que el Murcia sea sostenible debe apostar por «el déficit cero en la actividad corriente, cumplir con las obligaciones trimestrales con las administraciones públicas, aumentar el número de canteranos en el primer equipo, jugar el 'playoff' todos los años y construir infraestructuras en distintas fases como herramienta para incrementar el valor de la entidad».

La ciudad deportiva. «Preferimos un proyecto humilde y pragmático»

El proyecto urbanístico que Víctor Gálvez tiene pensado hacer en Murcia tampoco convence a la segunda cabeza visible de los accionistas minoritarios, que lo considera otro «proyecto faraónico, con plazos de 3 o 4 años y obstáculos difícilmente salvables. Otra vez un negocio con el Real Murcia como moneda de cambio y con el Ayuntamiento como actor principal. Es un proyecto poco realista». Además, compara lo que quiere hacer Gálvez con un centro futbolistico de referencia internacional como Pinatar Arena. Entiende que el 25% de los dividendos de la actividad del complejo que quiere construir el oriolano, que serían para el Murcia, «serían insignificantes». Para López, este tipo de proyecto no es lo que necesita el Murcia.

Los accionistas minoritarios siempre han apostado por otro tipo de proyecto: una ciudad deportiva de tres campos en los aledaños de la Nueva Condomina, sin buscar mayor lucro que el bien del Real Murcia. Un proyecto «humilde y pragmático». Una ciudad deportiva cerca del propio estadio serviría para «aprovechar las sinergias con las infraestructuras existentes en el estadio, utilizando acometidas del propio estadio y sus bajos para vestuarios, oficinas, cantinas etc. Sin buscar mayor lucro que el bien del Real Murcia». Para los accionistas, la motivación de los tipos de inversores que deben impulsar este proyecto de la ciudad deportiva «es pasional, debido al sentimiento de pertenencia», y no a cambio de recibir rendimiento económico.

La campaña de abonados. Otra llamada de urgencia a los murcianistas

«No me ha gustado la campaña de abonos del club, aunque por supuesto que la apoyaremos», asegura Enrique López en su carta. Pese a que Nacho Martínez Abarca, el nuevo presidente de la AAMRM, la dio a conocer junto al director general Toni Hernández, asegura que los accionistas la conocieron «5 minutos antes de su presentación». Según López, con el eslogan 'Depende de los que nunca olvidan' una vez más se destila «un mensaje con el que los mandatarios vuelven a apelar al esfuerzo personal de los abonados y patrocinadores para salvar al club. Una vez más se apela al murcianismo para pagar los festivales de despropósitos de anteriores presidentes. Los nuevos dueños siembran sobre tierra quemada, siento decirlo», afirma López.

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