Casta a falta de acierto

David Sánchez pelea por un balón con Obiang, ante la atenta mirada de Salmerón./LOF
David Sánchez pelea por un balón con Obiang, ante la atenta mirada de Salmerón. / LOF

El Murcia, que jugó con uno menos 40 minutos, tiró de coraje, pero no estuvo certero. Elady se mostró muy activo en su reaparición y Ribas fue otra vez clave, tras detener un penalti al poco de comenzar la segunda mitad

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

El Real Murcia solo arañó un punto en la ciudad deportiva del Betis, en un choque que se disputó en un campo de entrenamiento, más que en uno de verdad. A pesar de que el club grana dispuso de grandes ocasiones para sumar una victoria, perdonó a su rival, aunque al menos se sobrepuso a la adversidad y, ante la falta de acierto goleador, tiró de criterio y carácter, una circunstancia que hace apenas dos meses hubiera sido impensable.

0 Betis Deportivo

Pedro, Esteban, Redru, Junior, Nil Coch, Miguel Rodríguez (Abreu, min. 61), Rober (Nieto, min. 82), Hinojosa, Tellado (Navarro, min. 71), Irizo y Loren.

0 Real Murcia

Biel Ribas, Armando, Pedro Orfila, Álex Ortiz, Forniés, David Sánchez, Mateos (Juanma Bravo, min. 38), Fran Carnicer (Llorente, min. 57), Elady, Santi Jara y Salva Chamorro (Pedro Martín, min. 70).

El detalle
Con el de ayer, Biel Ribas paró su tercer penalti esta temporada. Los dos anteriores, ante el Granada B y Villanovense, también supusieron puntos para el equipo grana.
Árbitro
Alemán Pérez (Comité canario). Mostró tarjetas amarillas a Fran Carnicer, Elady Zorrilla, David Mateos, Forniés y Miguel Rodríguez. Expulsó por doble amarilla, en el minuto 54, a Álex Ortiz.
Incidencias
Jornada 17 del Campeonato Nacional de Liga en el grupo IV de Segunda B. Partido disputado en el campo número 2 de la Ciudad deportiva Luis del Sol.
El público
Aunque este recinto no disponía de asientos para el público en general, cerca de 400 espectadores lo presenciaron, incluidos unos 50 que llegaron desde Murcia. Raúl Moro también presenció el choque y bromeó en Twitter sobre la ubicación en la que tuvo que presenciar el choque de ayer.

Hay puntos y puntos, y el de ayer fue de los que saben más o menos bien, aunque el botín fue escaso y los granas perdonaron. Los de Salmerón fueron mejores en la primera parte y también en la segunda, a pesar de que el filial verdiblanco apretó tirando de juventud y calidad. El Murcia, que tenía como única misión ganar el partido, dispuso de ocasiones clamorosas de gol que no supo culminar. Eso sí, no se asustó a pesar de que jugó cuarenta minutos en inferioridad, pero su falta de acierto lo condenó en un partido peligroso ante un rival que solo ocho días antes había vapuleado al Cartagena.

Por eso los aficionados murcianistas, a pesar del premio menor contra el quinto por la cola, se sintieron orgullosos del coraje desplegado por sus futbolistas. Y más desde que el Murcia se sobrepusiera a una de las jugadas claves del partido. Fue la mano de Ortiz, que acabó en penalti en contra y con roja para el defensor grana. Biel Ribas, por tercera vez esta campaña, se encargó de detener la pena máxima a Loren Morón, que con 11 goles es el máximo goleador del grupo IV. Después sus compañeros se encargaron de buscar la portería contraria hasta el final. Cuarenta minutos con un futbolista menos en los que los jugadores granas demostraron que están implicados con su entrenador y con el objetivo de un club que necesita salir de la Segunda B.

Además de los dos puntos no sumados por el Murcia, Salmerón perdió a Mateos en el minuto treinta y ocho de la primera mitad tras resentirse de una lesión muscular. El técnico almeriense tiró de Juanma Bravo, que cumplió en la medular. Después, tras la expulsión de Ortiz, todos los jugadores se conjuraron para salir vivos de Sevilla. Armando, que había rendido a buen nivel de lateral, se colocó de central junto a Orfila, mientras que Fernando Llorente, un centrocampista puro, se puso el mono de trabajo para jugar de lateral derecho. Y aunque sufrió y a veces se vio desbordado, se dejó la piel, como el resto de sus compañeros, que ya suman una racha de 16 puntos obtenidos sobre 21 posibles, con solo una derrota en este tramo ante el Cartagena. Un Murcia que sigue olfateando el 'playoff', pero necesita perdonar menos para alcanzar el liderato, su verdadero objetivo.

El Murcia dispuso de cuatro ocasiones en la primera parte, dos de ellas clamorosas. La primera fue de Elady nada más arrancar al choque, pero el jienense pecó de individualista y, en vez de pasar el balón a Santi Jara, decidió disparar. Elady, que volvía tras cuatro partidos de sanción, abusó de la conducción y en los primeros minutos se mostró ansioso. El resto llegó en el tramo final de la primera parte. La más clara fue la de Chamorro, que se aprovechó del resbalón de un rival, se plantó solo en el área verdiblanca y, tras amagar su disparo y deshacerse de Obiang, disparó cruzado ante la salida del portero local. El balón se fue ligeramente desviado.

En la segunda parte el recital de ocasiones granas fue mayor. Un centro al área de David Sánchez fue rematado de cabeza por Elady, obligando a Pedro a despejar de puños. Y ya con uno menos fue David Sánchez el que cazó un balón en el segundo palo y con un gran remate fusiló a Pedro, que sacó el esférico con la punta de los dedos. La ocasión fue igual de clamorosa que una posterior de Elady, que en una posición inverosímil mandó el balón a la madera. No fue la última ya que el propio Elady, el máximo goleador grana, se plantó solo delante del meta local, pero tampoco resolvió. El Murcia arrancó un punto que, aunque sabe a poco, le quita el regusto amargo que dejó la amplia derrota en el Camp Nou.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos