Curto y Ribas, al rescate

Elady se va al suelo ante un rival en el encuentro de ayer en Villanueva de la Serena./LOF
Elady se va al suelo ante un rival en el encuentro de ayer en Villanueva de la Serena. / LOF

Un gol del atacante y la parada del portero en un penalti dan otra semana a Sanlúcar El entrenador gaditano no será destituido, pero el equipo grana volvió a mostrarse como un conjunto sin alma buena parte del encuentro

JOSÉ OTÓNVILLANUEVA

El Murcia saltó al Romero Cuerda sabiendo que solo le valía la victoria para enderezar el rumbo, pero sin embargo fue un equipo sin alma durante más de sesenta minutos, en los que el Villanovense lo devoró, más por amor propio e intensidad que por fútbol. El errático arranque liguero de los granas les obligaba a ganar en el campo de un equipo que el año pasado jugó el 'playoff' de ascenso. Pero aun así, el Murcia no jugó como un equipo y no encajó bien la revolución diseñada por Sanlúcar, que metió de inicio a Juanma, Xiscu y Fran Carnicer, casi inéditos en la Liga. Aun así, el equipo grana sobrevivió a una situación límite, se encomendó a Biel Ribas para detener un penalti cuando el Villanovense tuvo la sentencia en su mano y tiró de la magia de Curto para arrancar un punto de un choque que deja con vida a Sanlúcar. El técnico tendrá otra oportunidad para enderezar el rumbo en una jornada en la que los pinchazos del UCAM y el Cartagena benefician a los granas.

1 Villanovense

Joaquín, Arroyo, Tapia, Javi Sánchez, Javi Barrio, Pajuelo, Carlos Andújar, Curro (Elías, min. 74), Pedro Beda (Kamal, min. 62), Xavi Annunziata y Dieguito (André, min. 84).

1 Real Murcia

Biel Ribas, Juanra, Pedro Orfila, David Mateos (Álex Ortiz, min. 79), Xiscu, Juanma Bravo (Jordan, min. 45), David Sánchez, Fran Carnicer, Elady (Molinero, min. 74), Víctor Curto y Pedro Martín.

El detalle
El Real Murcia no ha conseguido ganar en los tres partidos que ha disputado esta campaña lejos de la Nueva Condomina.
Goles
1-0, min. 21, Annunziata. 1-1, min. 63, Víctor Curto.
Árbitro
Expósito Jaramillo (andaluz). Amarilla a Juanra, Javi Sánchez, David Mateos y Fran Carnicer. Expulsó a Sanlúcar por protestar.
Incidencias
Estadio Romero Cuerda. Antes del inicio del encuentro el público extremeño ovacionó a Manolo Sanlúcar, exentrenador del equipo serón.
El público
1.200 espectadores, una veintena de Murcia. En el palco estuvieron Raúl Moro, presidente grana, y Deseado Flores, director deportivo.

El Real Murcia arrancó con energía y a los dos minutos Fran Carnicer se probó desde fuera del área. El equipo de Sanlúcar parecía muy metido en el choque y concentrado. Prueba de su fiereza fue la tarjeta amarilla que el lateral Juanra vio a los seis minutos. Pero más allá de las sensaciones que dejaba el equipo murciano, fue Dieguito, en dos acciones seguidas, el que asustó a los granas. La primera, una volea con la pierna derecha que sorprendió a Ribas y rozó el larguero, y la segunda, un disparo de falta del propio Dieguito que también se marchó fuera rozando la madera. El equipo grana, que tenía a Pedro Martín y Elady jugando por las bandas con Curto y Fran Carnicer en el centro, se conformaba con hacer dos disparos lejanos que no intimidaron a Joaquín. La reacción se convertía en espejismo.

El Villanovense dio un paso más y en un error infantil de la defensa grana el equipo extremeño se encontró con el gol. David Mateos, en una acción en la que se notó su inactividad de los últimos meses, regaló un balón a Annunziata en la frontal del área grana que acabó con una vaselina que superó a un Ribas que se quedó a media salida. La situación del equipo grana se torcía aún más y ahora faltaba por saber su capacidad de reacción. No funcionaba como un equipo. Ni ayer ni en partidos anteriores. David Sánchez y Fran Carnicer no se imponían en el centro del campo, mientras que Elady y Xiscu no llegaban a la línea de fondo. El Murcia era un equipo inoperante en ataque que, para colmo, daba la sensación de fragilidad atrás. De hecho, Annunziata y Dieguito parecían delanteros de otra galaxia al lado de los defensores granas. El Murcia, en los últimos minutos de la primera parte, solo se acercó con un remate de cabeza de espaldas de Orfila. Para la segunda, o cambiaba o no sacaría nada positivo de un partido que era una final.

Sanlúcar cambió de dibujo en el arranque de la segunda mitad. Sentó a Juanma Bravo y metió a Jordan. De un 4-2-3-1 pasó a un 4-4-2, con David Sánchez y Fran Carnicer en el doble pivote, con Pedro Martín y Curto arriba. La tarde se pudo nublar aún más para el Murcia con el fallo atrás de David Sánchez que acabó con la caída de Annunziata dentro del área grana y el penalti señalado por Expósito Jaramillo. La pena máxima, lanzada por Tapia, la paró Biel Ribas con una intervención brillante, una acción que debía servir como punto de inflexión para un equipo grana sin pulso que no demostraba ser un candidato a nada.

Pero cuando la tormenta arreciaba, Curto sacó la chistera y en su segunda oportunidad metió el balón entre los tres palos. Sin jugar a nada, el equipo grana se volvió a encomendar a la magia de su delantero más en forma para evitar parcialmente el descalabro. Después del gol el Murcia demostró algunos síntomas de mejoría, aunque necesitaba algo más.

Curto cayó dentro del área minutos después, pero el colegiado no vio penalti, en una acción parecida a la que le costó la pena máxima en contra. El Murcia, que tuvo más el balón hasta el tramo final del partido, dio más sensación de peligro ante el equipo de Iván Ania, que se conformaba con el empate. En los últimos minutos el Murcia reclamó otro penalti por la caída de Abel Molinero, aunque estas dos acciones más que dudosas no valen como excusa para justificar un resultado que no sirve al Murcia para salir de la zona baja.

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