Un ojo en el derbi de ayer, otro en el que viene

Aficionados del Murcia, ayer, en la Nueva Condomina./Guillermo Carrión / AGM
Aficionados del Murcia, ayer, en la Nueva Condomina. / Guillermo Carrión / AGM

La roja a Elady pone de uñas a la afición grana, al comprobar que el nuevo ídolo no jugará en Cartagena

ALBERTO GÓMEZMURCIA

El partido entre el Real Murcia y el Jumilla no dejó en la Nueva Condomina el colorido en la grada de otros duelos de rivalidad regional como el vivido en el feudo grana en septiembre contra el UCAM o los choques contra el Cartagena. Sin embargo, la necesidad que tenían ambos contendientes de lograr los tres puntos ofreció un encuentro lleno de tensión y entrega que también se trasladó a los aficionados. Desde el primer momento la hinchada murcianista empujó a los suyos. A pesar de que la primera parte ofreció un juego espeso, las aficiones animaron a los jugadores. La gente que llegó de Jumilla también se hizo notar desde sus asientos en el córner visitante del Fondo Norte. Los jugadores y el propio Pato agradecieron el desplazamiento de su afición.

Los hinchas granas no se desconectaron del partido en ningún momento. El hecho de que el equipo de Salmerón esté enchufado después de lograr tres victorias seguidas y cuatro triunfos en los últimos cinco encuentros hizo que el duelo contra el Jumilla estuviera subrayado en rojo para que los murcianos llegaran a Cartagena el próximo sábado en disposición de engancharse totalmente a los primeros puestos, si logran un una nueva victoria en el Cartagonova. Los más de 6.000 espectadores que acudieron al choque disfrutaron de la intensidad del duelo, pero no tanto del juego, demasiado brusco en ocasiones.

En la primera parte del partido, el Jumilla dominó en algunas fases al Real Murcia y la afición pimentonera estuvo atenta para incrementar sus cánticos cuando percibió que los jugadores de Salmerón necesitaban el empuje de la grada. De la misma forma, la salida con orden y concierto de los visitantes propició que sus aficionados empujaran. En el segundo acto, el guion no cambió en exceso. Los aficionados del Altiplano siguieron empujando, porque vieron a sus jugadores en disposición de lograr algo grande, y los peñistas pimentoneros comenzaron a pedir un último esfuerzo a los suyos cuando faltaba un cuarto de hora para el final.

El Fondo Sur tiró del carro en ese momento crucial en el que las fuerzas en el Jumilla comenzaron a dar signos de flaqueza. Los granas empujaron y el lanzamiento de varias faltas consecutivas sobre la meta de Mandaluniz favoreció que la afición local no se desconectara. Con el partido discurriendo por esos derroteros llegó el momento clave cuando Elady entró en área rival con el balón controlado y marcó. En ese momento, la afición del Jumilla vio repetida la historia del partido anterior contra el Cartagena y entendió que en el derbi en la Nueva Condomina tampoco llegaría el despegue que tanto anhela.

Los aficionados locales iniciaron una serie de cánticos con la voz y la mente puestas en el próximo choque en el Cartagonova. El derbi en Cartagena centró la atención de los hinchas granas hasta el lance que supuso la expulsión de Elady. Entonces la gente de la Nueva Condomina volcó su ira contra el colegiado, sabedora de que la pérdida del exdelantero del Atlético Mancha Real era muy sensible por su gran estado de forma. En los 5 minutos que el árbitro decretó de añadido poco se jugó y la atención en la grada se puso en que llegara el final del partido sin más problemas.

«La bomba no iba, espero que vaya bien para la sub 21»

El Real Murcia continúa su periodo de mejora desde que José María Salmerón cogió las riendas del vestuario. Así lo definió el propio preparador de Almería al comentar ayer, después de la victoria de su equipo sobre el Jumilla, que «antes estábamos enfermos y ahora vamos mejorando paso a paso». Aun así y, a pesar de la buena racha que han encadenado los granas, el técnico andaluz matizó que «yo soy crítico y todavía creo que tenemos que mejorar en todas las líneas, porque veo cosas que me alarman y por eso estoy inquieto». También manifestó que «para mejorar se necesita tiempo y todavía queda mucho». Salmerón se quejó de lo seco que estaba el campo y sobre ello añadió que «he pedido que se riegue, pero no se pudo por un problema con la bomba. Espero que el jueves para el partido de la selección la bomba funcione bien».

El que también ofreció su visión del partido fue el entrenador del Jumilla. Pato destacó que «la derrota fue injusta por la propuesta que hicimos» y amplió que «una individualidad decidió el partido». A su juicio, fue sorprendente que el Murcia jugara con dos puntas desde el inicio.

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