Los granas sobreviven en Sevilla

Elady intenta zafarse de la presión de un rival durante el partido contra el Betis B./Agencia LOF
Elady intenta zafarse de la presión de un rival durante el partido contra el Betis B. / Agencia LOF

El Real Murcia, que jugó la última media hora de partido con un efectivo menos, pudo llevarse los tres puntos de Sevilla, pero la falta de acierto condenó a los de Salmerón

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

El Real Murcia solo arañó un punto en la ciudad deportiva del Betis, pero se fue de Sevilla con un buen sabor de boca. Sobre todo, porque a pesar de que el club grana dispuso de grandes ocasiones para sumar una victoria, se supo sobreponer a la adversidad y ante la falta de acierto goleador tiró de ambición, criterio y carácter. Hay puntos y puntos, y el de este domingo fue de los que tienen mérito, de los que saben bien. Los de Salmerón fueron mejores en la primera parte y también en la segunda, a pesar de que el filial verdiblanco apretó tirando de juventud y calidad. Pero el Murcia, que tenía como única misión ganar el partido, siguió diseñando varias ocasiones clamorosas de gol que no culminó. Sin asustarse, a pesar de que jugó cuarenta minutos en inferioridad.

Por eso, los aficionados murcianistas, aunque su equipo solo se llevó un premio menor ante un equipo que estaba quinto por la cola, se sintieron orgullosos del coraje desplegado por sus futbolistas. Y más desde una de las jugadas claves del partido, la mano de Ortiz que acabó en penalti en contra y con roja para el defensor grana, de la que el Murcia se supo sobreponer. Biel Ribas, otra vez más, se encargó de detener la pena máxima a Loren Morón, que es con 11 goles el máximo goleador del grupo IV, y después sus compañeros se encargaron de buscar la portería contraria hasta el final. Cuarenta minutos con un futbolista menos en los que los jugadores granas demostraron que están implicados con su entrenador y con el objetivo de un club que necesita salir de la Segunda B.

Además de los dos puntos perdidos por el Murcia, Salmerón se quedó sin Mateos en el minuto treinta y ocho de la primera mitad tras resentirse de una lesión muscular. El técnico almeriense tiró de Juanma Bravo, que se dejó la piel en la medular. Después, tras la expulsión de Ortiz, todos los jugadores echaron una mano para salir vivos de Sevilla. Armando, que había rendido a buen nivel de lateral, se colocó de central junto a Orfila, mientras que Fernando Llorente, un centrocampista puro, se puso el mono de trabajo para jugar de lateral derecho. Y aunque sufrió y a veces se vio desbordado, se dejó la piel, como el resto de sus compañeros, que ya suman una racha de 16 puntos obtenidos sobre 21 posibles, con solo una derrota en este tramo ante el Cartagena. Un Murcia que ya huele al 'playoff' y que jugando así es un claro aspirante para agarrar el liderato.

Un partido loco

El Murcia dispuso de cuatro ocasiones en la primera parte, dos de ellas clamorosas. La primera fue de Elady, nada más arrancar al choque, cuando el jienense pecó de individualista y en vez de pasar el balón a Santi Jara decidió disparar él. Elady, que volvía tras cuatro partidos de sanción, abusó de la conducción y en los primeros minutos se mostró ansioso. El resto de las ocasiones llegaron en el tramo final de la primera parte. Primero, Chamorro sirvió un balón al propio Elady, que no acertó a rematar; mientras que dos minutos más tarde llegó la más clara. Chamorro, que se aprovechó del resbalón de un rival, se plantó solo en el área verdiblanca y, tras amagar su disparo y deshacerse de Obiang, disparó cruzado ante la salida del portero local, pero el balón se fue ligeramente desviado. Fue mejor incluso que la que tuvo cinco minutos después y que acabó con otro disparo con la izquierda que también se fue fuera. El trabajo del delantero oriolano era encomiable, pero la suerte no le sonrió.

En la segunda parte el recital de ocasiones granas fue mayor. Nada más arrancar, un centro al área de David Sánchez fue rematado de cabeza por Elady. Pedro, el portero local, tuvo que despejar de puños. Y cuando todo hacía indicar que con un hombre menos el Murcia podría conformarse con el punto, los granas siguieron generando ocasiones. Una de las más claras fue la de David Sánchez, que tras varios rebotes cazó un balón en el segundo palo y con un gran remate fusiló a Pedro, que sacó el esférico con la punta de los dedos. La ocasión fue igual de clamorosa que una posterior de Elady, que en una posición inverosímil mandó el balón a la madera. No fue la última, ya que el propio Elady, el máximo goleador grana que este domingor reaparecía tras cuatro partidos, se plantó solo delante del meta local, pero tampoco resolvió. Al final, el Murcia arrancó un punto que sabe bien en lo anímico, que demuestra que el equipo grana, pese a la goleada de la Copa en el Camp Nou, sigue entero y con ganas de encaramarse en el primer puesto antes de la Navidad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos