Futbol | Segunda B

Un Murcia gris pesca un punto en Melilla (0-0)

Un momento del partido disputado este domingo en Melilla.
Un momento del partido disputado este domingo en Melilla. / Agencia LOF

El equipo grana, que defendió con firmeza durante setenta minutos, dejó por primera vez este año su portería a cero, pero pudo perder en el tramo final

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Si el Murcia hubiera ganado en la primera jornada de Liga ante el Écija en su propio estadio, el empate cosechado en Melilla hubiera sabido mejor a la expedición grana. Pero el equipo de Sanlúcar viajó a la ciudad norteafricana cargado de urgencias y solo se llevó un punto de un campo incómodo que al menos dejó una lectura positiva: tras cuatro jornadas de Liga y dos de Copa del Rey, el conjunto murciano deja su portería a cero por primera vez en este curso. Por lo demás, el choque del Álvarez Claro no tendrá un lugar reservado en ninguna hemeroteca futbolística y dejó la imagen de un Murcia plomizo que defendió bien en los primeros setenta minutos de partido pero que vio como en los últimos veinte el Melilla, a base de tocar el balón, disfrutó de las mejores ocasiones.

0 Melilla

Dani Barrio, Jilmar, Pepe Romero, Richi, Odei, Nando, Juanma Espinosa, Pedro Vázquez (Borja López, min. 86), Zelu (Lolo Garrido, min. 45), Yacine y Nacho Aznar (Rubén Martínez, min. 70).

0 Real Murcia

Biel Ribas, Juanra, Pedro Orfila, Álex Ortiz, Forniés, David Sánchez, Armando (Fran Carnicer, min. 75), Santi Jara (Elady, min. 85), Xiscu, Víctor Curto y Pedro Martín (Chamorro, min. 62).

Árbitro:
Orellana Cid (Colegio andaluz) mostró tarjeta amarilla a Yacine, Santi Jara, Xiscu, Richi Segura, Pedro Orfila y Juanma Espinosa.
Incidencias:
Estadio Municipal Álvarez Claro. Cuarta jornada de Liga en el grupo IV de Segunda B. 500 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones y viento de hasta 35 kilómetros a la hora en algunos tramos del partido.

Los primeros minutos del partido, sin embargo, fueron para el Real Murcia, a pesar de que el equipo grana contó con el viento en contra. Los de Sanlúcar estaban bien plantados sobre el césped e intentaban llevar la iniciativa. A los siete minutos llegó la primera oportunidad clara con un disparo escorado y duro de Víctor Curto que atajó Dani Barrio. Un minuto después Pedro Martín, en un simulacro de chilena, mandó el esférico por encima del larguero local acuciado por dos rivales. Fue la tarjeta de visita de un Murcia que sometió en los primeros quince minutos a un Melilla que partía con la idea de dominar el choque pero que le tocaba interpretar un papel secundario. El Murcia parecía restablecido de sus problemas de antaño.

Pero, tras el primer cuarto de hora, el equipo norteafricano comenzó a dejarse ver y a soltarse la melena. A los quince minutos Nacho Aznar puso en aprietos a Ribas, mientras que siete minutos más tarde un error en cadena de la defensa grana se convirtió en la mejor ocasión para el Melilla en la primera parte. Obsesionado por sacar el balón desde atrás combinando, sin sortearlo, Orfila hizo una cesión traicionera a un Biel Ribas que controló mal el esférico. Tras el error, que no se le puede achacar de forma total al mallorquín, el balón cayó en boca de gol a Pedro Vázquez, que también erró y propició que Álex Ortiz pudiera sacar el balón de debajo de los palos. La ocasión local fue mayúscula y un toque de atención para un Murcia que arriesgaba demasiado y que parecía tener más prisa por ganar.

Tras el susto, el Murcia decidió defender un poco más atrás, sin arriesgar tanto, aunque sin renunciar al ataque. En el ecuador del primer tiempo, una triangulación entre Santi Jara, Pedro Martín y Curto acabó en un saque de esquina a favor que remató de volea Álex Ortiz. El equipo grana ya no estaba tan cómodo ni el Melilla tan retraído. El escenario era distinto al de los primeros minutos y los méritos estaban igualados. En los últimos minutos de la primera mitad, los jugadores de Sanlúcar volvieron a dar un paso hacia delante y entre Pedro Martín y Víctor Curto cercaron la portería de Barrio. El Murcia tendría que esperar a la segunda parte para buscar su cuarta victoria consecutiva entre Liga y Copa y confirmar su recuperación.

Mejora local

En la segunda mitad, el que salió a tener el balón fue el Melilla. Además de la posesión, el equipo de Manolo Herrero quiso llevar la iniciativa y cuando el equipo grana robó, frenó a su rival con faltas tácticas. El Murcia se mostró incómodo, aunque se mostró ordenado en defensa. La primera ocasión clara para el Melilla en el primer cuarto de hora de la segunda parte fue anulada por el colegiado por fuera de juego dudoso de Nacho Aznar. Sanlúcar decidió mover pieza y sentó a Pedro Martín para dar entrada a Salva Chamorro. El técnico grana mantenía su sistema con dos delanteros para evitar que su equipo se metiera atrás por la presión del equipo local. Además, le ofrecía la oportunidad al delantero oriolano para resarcirse del gran fallo en boca de gol en la noche de Copa frente al Ferrol.

Sin embargo, el cambio que se dejó notar fue el de Nacho Aznar por Rubén Martínez. El exjugador de La Hoya, acostumbrado a moverse entrelíneas y a crear espacios, se inventó una de las grandes ocasiones del Melilla en la segunda parte, con una combinación con Espinosa que acabó con un disparo Yacine que Biel Ribas desbarató en una acción cargada de reflejos. Sanlúcar quiso evitar que los últimos minutos se convirtieran en un monólogo del Melilla e hizo un cambio ofensivo, sustituyendo a Armando, un pivote defensivo, por Fran Carnicer, un centrocampista con vocación ofensiva que tenía la misión de retener el balón y buscar profundidad. Pero el Melilla siguió insistiendo con la portería grana.

En el tramo final del choque el Melilla dio más sensación de peligro, a pesar de que el Murcia también tuvo alguna oportunidad a balón parado, sobre todo en una falta posterior a un contragolpe de Santi Jara y Xiscu frenado con falta por la defensa melillense. El equipo de Manolo Herrero, sin embargo, tuvo la victoria en sus botas en dos ocasiones clamorosas, una de Juanma Espinosa que acabó en el larguero y una posterior de Rubén Martínez, que demasiado escorado tiró el balón por encima del larguero. Con el paso de los minutos el empate comenzó a saber bien a los granas, que vieron el partido perdido en el tramo final y que se agarraron a un empate que pudo acabar en victoria grana si Xiscu hubiera apuntado mejor en uno de los últimos acercamientos granas de un partido plomizo y gris que al menos permite al Murcia sumar otro punto en su segunda salida y dejar su portería a cero por primera vez en la temporada, aspecto vital para conseguir el ascenso.

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