Fútbol | Segunda B

El conformismo crece y el final se acerca

Chrisantus se lamenta de una ocasión fallada ante el Córdoba B./Javi Carrión / AGM
Chrisantus se lamenta de una ocasión fallada ante el Córdoba B. / Javi Carrión / AGM

Un Murcia poco ambicioso cae ante el Córdoba B y se aleja del líder con 11 jornadas por delante

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

El Murcia metió la pata ante el Córdoba B. En una jornada propicia para dar un paso adelante, el conjunto grana dio uno hacia atrás. El conformismo se ha apoderado del equipo, del entorno y del propio vestuario, que no consideran tan grave el tropiezo de este domingo en la Nueva Condomina. Salmerón no podrá poner excusas si el equipo grana se ve obligado a jugar tres eliminatorias para intentar el ascenso a Segunda (si se clasifica para el 'playoff', que está por ver), o si tiene que afrontar alguna con el 'factor campo' en contra y ante un rival temible.

0 Real Murcia

Santomé, Orfila, Forniés, Charlie, Mateos (Martín, min. 75), Juanma (Jara, min. 55), Elady, Armando, Chrisantus, Carnicer (Jordan, min. 68) y Carlos Martínez.

2 Córdoba B

Alberto, Gravi, Mena, Esteve, Copete, Jordi Ortega, Waldo (Andrés, min. 81), Ghan (Soler, min. 65), Quiles, Jankovic (Sillero, min. 72) y David Moreno.

Goles:
0-1, m. 43, Waldo Ríos. 0-2, m. 94, Sillero.
Árbitro:
Cambronero González (manchego). Mostró amarillas a Elady, Chrisantus, Orfila y Charlie por parte grana.
El público
5.915 espectadores en la Nueva Condomina. Minuto de silencio por Inocencio Arias, ertzaina fallecido antes del Athletic-Spartak.

Es lo que el Murcia se habrá ganado a pulso, tropiezo a tropiezo, oportunidad perdida a oportunidad perdida. Como la de este domingo, en la que tenía todo de cara para dar un paso hacia adelante, sacar diferencia con sus seguidores y recortar distancia con los de arriba. Pero el equipo grana, con un presupuesto que en la mayoría de los casos dobla a los de sus competidores y es el segundo más alto de la categoría, volvió a meter la pata, a atascarse a la hora de imponer su jerarquía, mostrándose como un equipo sin ideas y bloqueado. Y a solo once jornadas para el final de Liga.

Lejos de la lectura extremadamente positiva de Salmerón después del encuentro contra el filial califal, el equipo grana solo fue mejor que su rival en algunas fases de la primera parte, aunque fuera el Córdoba B el que lograra el único gol del primer tiempo. El Murcia dispuso de tres ocasiones de gol y el Córdoba B, de dos. En la segunda, el equipo grana no supo desarbolar a una de las peores defensas del grupo IV, a un conjunto que llegaba a la Nueva Condomina como el peor equipo de la segunda vuelta, en la que solo había conseguido una victoria y un empate. Un filial que, cargado de dudas, solo sumó 4 puntos de los últimos 24 y que estaba hundido en el fondo de la tabla.

Este domingo, ante un Murcia al que le faltó claridad y corazón, se mostró como un equipo solvente que incluso marcó el ritmo del partido en la segunda mitad, jugando con los nervios de los granas. Un equipo que desnudó a un Real Murcia que, aunque acaba la jornada en la cuarta posición, perdió la oportunidad de soñar con más intensidad por un liderato que se le escapa.

Lo más preocupante es que el Murcia está perdiendo el gen ganador que atesoraba en la Segunda B, donde debería ser dominador pero donde se ha acostumbrado a ser casi uno más con el paso de los años. Se ha acostumbrado a ser el cuarto en la clasificación, como si fuera el Melilla, el Marbella o el Linense. Este domingo el Murcia dejó de nuevo dudas por su juego y por su incapacidad a la hora de remontar un resultado adverso ante un rival cargado de juventud e inexperiencia. Al equipo grana no le basta solo con ser ordenado y metódico a la hora de defender, también necesita ser más valiente y atrevido a la hora de buscar la puerta rival. El Real Murcia, que solo se atrevió a jugar con dos delanteros durante los últimos quince minutos, tiene once jornadas por delante para enmendar el nuevo error y para sobreponerse a una racha en la que sumó 8 puntos de 18 y con la que se está esfumando el objetivo para el que fue construido este equipo a base de talonario: acabar primero y ascender a Segunda, hábitat habitual del Murcia hasta hace tres años, aunque ahora parece que solo se consuela con los tropiezos del UCAM y el Cartagena, sus dos rivales en la Región, que tampoco ganaron sus partidos.

Salmerón introdujo cuatro cambios respecto al once del pasado domingo en Mérida. Además de las bajas obligadas de Biel Ribas y Molo por lesión, el técnico almeriense dio entrada a Elady como titular, igual que a Chrisantus, que le quitó el puesto a Pedro Martín. Fran Carnicer, tras varias semanas en las que no jugó de inicio, volvía también al equipo titular ante un Córdoba B que llegaba a Nueva Condomina con el agua al cuello. Pero el nuevo Murcia no deslumbró, ni de lejos.

Un toque sutil de Waldo

El choque arrancó con un Murcia más dominador, que tuvo su primera oportunidad a los cinco minutos, en una jugada que inició Chrisantus y que acabó con un gol de Juanma Bravo anulado por el colegiado. El Córdoba B esperaba agazapado, hasta que encontró un contragolpe de Aquiles que Waldo remató de tacón, con Santomé desbaratando el peligro. A pesar de este acercamiento del equipo cordobés, el Murcia era ligeramente mejor y a los diecisiete minutos, tras un magistral pase de Carlos Martínez, degustó su mejor ocasión en un disparo a puerta de Fran Carnicer que detuvo con el pie Alberto. Parecía que el gol grana estaba a punto de llegar.

En el tramo final de la primera parte los mejores acercamientos siguieron siendo del Murcia, sobre todo las dos que disfrutó Chrisantus. En la primera el delantero nigeriano mandó el balón fuera tras un disparo sin ángulo, aunque unos minutos más tarde mandó el esférico al larguero tras un gran pase de Armando. Fue la mejor ocasión grana. Pero la sorpresa saltó antes del descanso cuando el Córdoba, gracias a una falta ejecutada de forma excelente por Waldo Ríos que sorprendió a Santomé, que hizo la estatua. Las alarmas se encendieron en un Murcia que necesitaba la victoria en una jornada que podía ser redonda para los granas, pero que se ponía cuesta arriba a las primeras de cambio.

En la segunda parte el Murcia intentó llegar a la meta rival, pero no tuvo las cosas claras. Atacó a trompicones, aunque tuvo ocasiones para empatar. Primero fue Charlie Dean de cabeza y minutos más tarde Santi Jara, con un disparo que salió a la izquierda de Alberto. Hasta que llegó la segunda gran ocasión de Chrisantus, que falló un mano a mano claro con el portero visitante. En el tramo final el Murcia siguió insistiendo, aunque las mejores ocasiones fueron para el filial califal, que pudo lograr el 0-2 en tres oportunidades claras de Jordi Ortega, Waldo y Sillero. Charlie Dean, desde el suelo, tiró un balón fuera antes del final del tiempo reglamentario de un partido que supone un paso atrás para los de Salmerón, que viajarán la próxima jornada a Marbella obligados a ganar para enmendar este error.

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