Fútbol | Segunda B

Un punto que sabe a poco para el Real Murcia

Dani Aquino durante el partido contra el Villanovense./NACHO GARCÍA / AGM
Dani Aquino durante el partido contra el Villanovense. / NACHO GARCÍA / AGM

El equipo de Herrero superó al Villanovense en todo, pero no aprovechó sus ocasiones de gol

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Ningún aficionado del Real Murcia se puede quejar de que su equipo no hizo todo lo posible por ganar al Villanovense en el estreno grana en la Nueva Condomina. El once del primer partido en casa fue el más ofensivo posible, con solo un pivote de contención en el centro del campo y con cinco futbolistas de ataque en la parte de arriba. El equipo grana no se escondió y fue desde el minuto uno a por la victoria, sin especular. Nada que ver con el Murcia de la pasada campaña, que siempre miraba más al rival que a sí mismo.

0 Real Murcia

Ian Mackay, José Ruiz, Hugo Álvarez, Charlie Dean, Forniés, Sergio Maestre, Álex Corredera (Miñano, min. 85), Jesús Alfaro (Julio Delgado, min. 74), Héber Pena (Josema, min 67), Dani Aquino y Manel Martínez.

0 Villanovense

Isma, Márquez, Tapia, Espín, Esteban, Pajuelo, Xiscu, Borja García, Andrés Carrasco (Raillo, min. 56), Poley (Pedro Montero, min. 59) y Puerto (Leandro, min. 73).

Árbitro:
José Antonio Sánchez Villalobos (Comité Andaluz). Auxiliado por Muñoz Yepes y Cartón Martos. Mostró tarjeta amarilla a Tapia, Borja García, José Ruiz, Miñano y Pedro Montero.
Incidencias:
Segunda jornada de Liga en el grupo IV de Segunda B. Estadio Nueva Condomina. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Antonio Ruiz Abellán, exjugador grana fallecido el pasado verano.
Público:
Cerca de 8.000 espectadores en las gradas, aunque el club grana no ofreció cifra oficial. Algunos aficionados ubicados en el fondo sur profirieron cánticos en contra de Mauricio García de la Vega.

Pero Herrero no tuvo su día y se estrelló contra un rival que apostó por el empate y que renunció a buscar la portería rival. El miedo escénico agarrotó a algunos futbolistas granas que no estuvieron sueltos, a los que le faltó frescura, a los que les pesó el estreno ante su afición. Aún así, el Real Murcia fue muy superior a su rival en todo, pero poco a poco se fue enredando en la tela de araña del Villanovense y acabó con los jugadores granas pecando de individualistas, haciendo la guerra por su cuenta. Justo lo que quería el equipo de Roca, replegado y organizado defensivamente, que obtuvo demasiado botín de la Nueva Condomina.

Al menos, la afición grana se fue a casa sacando varias conclusiones positivas: el Murcia tiene un entrenador vistoso y ofensivo que ha conseguido cuatro puntos de seis posibles y que protagoniza un inicio distinto al de la pasada campaña, cuando con Manolo Sanlúcar el equipo grana sumó solo un punto de seis puntos y dejaba entrever muchas lagunas a estas alturas de la temporada. Además, aunque no es el inicio perfecto, también mejoró los números en el arranque de la campaña de otros antecesores como Paco García y Aira. La semana que viene, ante el Badajoz, el Real Murcia tendrá que demostrar que es un serio aspirante al ascenso y que la falta de puntería tiene que ser la excepción, no la norma. De momento está en la 'pole position' de los aspirantes al ascenso, pero tiene que terminar de pisar el acelerador y aprovechar las oportunidades que genera.

Armando se cayó del once

Manolo Herrero dispuso un equipo titular casi calcado al de hace una semana en Sanlúcar de Barrameda. Sacrificó a Armando, al que sentó en el banquillo para dar entrada a Álex Corredera, el mejor jugador grana en el segundo partido de la temporada. Por lo demás, el Murcia, entró al choque enchufado, motivado, con ganas de agradar. El técnico jienense, fiel a sus principios, volvió a apostar por un once ofensivo, con solo dos pivotes y cuatro jugadores totalmente volcados al ataque.

El Murcia parecía un torbellino en los primeros minutos, un equipo dispuesto a comerse al Villanovense. Los delanteros granas, cuando no tenían el balón, se convertían en verdaderos incordios para los defensas extremeños, que apenas podían sacar el balón con claridad. La mezcla de presión y desborde hacía que el Murcia llegara con fluidez al área contraria. A los dos minutos Manel, tras pelear por un balón se sacó un disparo cruzado desde lejos que salió cerca del palo. El Murcia siguió teniendo el partido controlado, pero no volvió a crear peligro hasta el minuto 25, cuando Dani Aquino cabeceó alto. A la media hora de juego Alfaro tuvo la ocasión más clara de la primera parte, con un disparo a bocajarro que repelió Isma, justo antes de que el equipo grana perdiera intensidad y dejar al Villanovense respirar, estirarse en busca de la portería de Mackay. El Murcia hacia un partido casi impoluto, pero le faltaba la guinda del gol.

Para la segunda mitad el Murcia no varió el plan, ni sus intenciones. Nada más arrancar, Hugo Álvarez cabeceó con peligró pero Isma despejó de puños. El rechace lo aprovechó Jesús Alfaro para disparar a puerta, pero tampoco tuvo suerte. El equipo grana siguió volcado sobre la meta del Villanovense, pero se fue atascando con el paso de los minutos por la falta de puntería. Entretanto, Aquino ejerció de líder, se echó el equipo a la espalda: presionaba sin descanso e intentaba disparar a puerta desde todas las posiciones. Pero el equipo grana no tenía su día.

Solo le faltaba rematar la faena con un gol para que su vuelta a casa fuera la soñada. A la hora de partido los dos centrales tuvieron otras dos claras ocasiones de gol, pero no era el día del Murcia. Pero con el paso de los minutos los granas se bloquearon y el Villanovense, que no se atrevía ni a cruzar el centro del campo, fue agarrando un punto que le supo a gloria y que dejó a los granas, que disfrutaron de un latigazo final en las botas de Julio Delgado, sin el estreno soñado en casa, aunque ningún aficionado grana se puede quejar de la entrega de un equipo que es valiente, que tiene una idea clara de fútbol pero que debe afinar la puntería.

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