Otro empujón para De la Vega

Cuatro de los cinco consejeros del club, el pasado domingo, en el palco de la Nueva Condomina . /Guillermo Carrión / AGM
Cuatro de los cinco consejeros del club, el pasado domingo, en el palco de la Nueva Condomina . / Guillermo Carrión / AGM

Sánchez Torregrosa y Merino, dos de los cinco consejeros, se decantan por el mexicano. Aseguran que «no apoyan ni comparten la actuación del Consejo», que Mauricio es el «máximo accionista» y califican de «anómala» la situación del Real Murcia

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Mauricio García de la Vega ha dado un paso de gigante en su lucha por demostrar que es el dueño del Real Murcia. Además de su aparición inesperada en la explanada de la Nueva Condomina para hablar cara a cara con los aficionados que habían convocado una manifestación en su contra y en la de Moro, ayer recibió el empujón de dos de los cinco miembros del Consejo de Administración de la entidad grana. «Queremos dejar constancia públicamente mediante este comunicado de que en estos momentos el Consejo de Administración del Real Murcia S.A.D. está tomando decisiones que ni apoyamos ni compartimos, motivadas más en intereses personales que en los del propio club, al que se está generando un daño difícilmente reparable», dijeron Gabriel Sánchez Torregrosa y Juan Merino, a través de una nota dirigida a los medios de comunicación.

Las dos caras del consejo

Juan Merino. Consejero
Llegó de la mano de Raúl Moro en puesto de Enrique López. Reconoce que Mauricio es dueño del club.
Gabriel Sánchez Torregrosa. Secretario del Consejo
Llegó de la mano de Deseado Flores para relevar a Stefan Settels. También da la razón al mexicano.
Miguel Martínez. Presidente
Superviviente en el Consejo de la etapa de Abarca. Apoyó la llegada de Moro, y después la de Mauricio.
Deseado Flores. Consejero
Relegado por De la Vega, recuperó poder con su marcha. Clave en todo lo que está pasando en el club.

Que el órgano de gobierno del club está dividido es un hecho, y más tras el citado comunicado de dos miembros que llegaron a la entidad, precisamente, gracias a la parte contraria a la que ellos defienden actualmente. Gabriel Sánchez Torregrosa, licenciado en Derecho por la Universidad de Murcia, y que además forma parte de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados, aterrizó de la mano de Deseado Flores tras la marcha de Stefan Settels. Juan Merino, presidente de la Asociación de Ingenierías y Consultorías de Extremadura y expresidente de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios, llegó al Murcia de la mano de Raúl Moro, su amigo personal. Una circunstancia que da más valor al paso que han dado ambos, que evitan cometer una ilegalidad y que han plantado cara a Deseado Flores y a Raúl Moro, ambos contrarios al gestor mexicano. Falta por saber qué postura tomará el presidente interino Miguel Martínez, que el domingo dimitió como presidente de la Federación de Peñas y que este martes iba a dar una rueda de prensa que finalmente ha aplazado.

Ambos han hecho pública su postura tras no cuajar «una ardua mediación que creemos agotada»

Sánchez Torregrosa y Merino consideran la situación del club «anómala y excepcional» y han decidido separarse de «cualquier decisión tomada o medida aplicada por el Consejo de Administración del club que pueda perjudicar, tanto de manera personal como patrimonial al máximo accionista del Real Murcia, Mauricio García de la Vega, y al propio Real Murcia», señalando con esta declaración al mexicano como el propietario legal del club. Sánchez Torregrosa abogó desde el primer momento por que las dos partes enfrentadas se pusieran de acuerdo sin la necesidad de un conflicto público. Ambos aseguran que han desarrollado «una ardua labor de mediación, que entendemos agotada, motivo por el cual emitimos el presente comunicado».

Evitar los tribunales

La comunicación realizada ayer por Sánchez Torregrosa y Juan Merino tiene un objetivo: evitar que la guerra entre Mauricio García de la Vega y Raúl Moro se judicialice, circunstancia que sumiría al Murcia en un bloqueo institucional peligroso. La misión que se encomendó el actual Consejo, una vez que Raúl Moro intentó dar un golpe de mano el pasado 12 de marzo tras revocar el poder que le había otorgado al mexicano, fue la de mediar y gestionar la entidad de forma objetiva hasta que los dos litigantes se pusieran de acuerdo. Pero la puesta en escena de un nuevo inversor buscado por Moro (Gálvez Brothers), que emitió en solo cinco días dos comunicados contradictorios, y la destitución de Gómez Carmona, director deportivo que llegó con De la Vega, dejan clara la tendencia a favor de Moro de este órgano de gobierno, una de las dos partes implicadas.

El grupo de Moro prepara un nuevo asalto al Consejo

La facción del Consejo de Administración del Murcia que es favorable a Raúl Moro y a los Gálvez Brothers ha movido ficha y busca abortar los efectos de la nota pública de Gabriel Sánchez Torregrosa y Juan Merino en apoyo a García de la Vega, al que consideran dueño del club. Por eso, Miguel Martínez, presidente del Murcia, ha convocado un Consejo extraordinario para hoy, a las 21.00 horas, destinado a analizar el movimiento de Sánchez Torregrosa y Merino y a nombrar a nuevos consejeros cercanos al grupo de Gálvez Brothers. Otra de las actuaciones podría ser apartar a Torregrosa de su función de secretario del Consejo para situar en ese puesto clave a algún directivo afín al extremeño de cara a la Junta del 11 de abril.

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