Real Murcia

Dos espejos en los que mirarse

Los jugadores del Ciudad de Murcia celebran, en junio de 2003, el ascenso a la Segunda División./Javier Carrión / AGM
Los jugadores del Ciudad de Murcia celebran, en junio de 2003, el ascenso a la Segunda División. / Javier Carrión / AGM

El Lorca de Genbao y el Ciudad de Pina espabilaron y lograron el ascenso a Segunda tras un mal arranque. El vestuario grana tiene fresca la remontada que logró la temporada pasada con Mir; el equipo sumó 26 de treinta puntos y acabó segundo

ALBERTO GÓMEZMURCIA

El Murcia no tiene tiempo que perder. Cuando está a punto de consumir el primer cuarto de la temporada, la dinámica del equipo en la Liga es preocupante y necesita dar un golpe de timón que se corresponda con la entidad de un club casi centenario que en Segunda B está llamado a ser un 'coco' que juegue a lo campeón. Como publicó 'La Verdad' el miércoles, el equipo grana nunca había estado tan hundido a estas alturas de campeonato compitiendo en la división de bronce.

Lo cierto es que ver a su equipo remontar el vuelo está en la retina de los seguidores murcianistas, porque vivieron una escalada sin precedentes este mismo año. El final de la temporada pasada fue espectacular. Al Murcia solo le faltó la guinda de materializar el ascenso. El conjunto pimentonero únicamente perdió un partido de los últimos catorce y consumó una remontada sin parangón. Con la llegada de Vicente Mir como entrenador la plantilla dio un paso al frente. Pese a que el técnico se estrenó con derrota en el campo del San Fernando, los granas lograron 8 victorias y 2 empates para cerrar la liga regular. En la jornada 28 el Murcia era octavo con 41 puntos. Estaba a 12 del Cartagena que era segundo, pero finalmente esa fue la posición que lograron los murcianos al sumar 26 puntos de 30 posibles.

Una remontada de estas características valdría al Real Murcia actual para encaramarse a los primeros puestos, pero hay más ejemplos. También la temporada anterior, otro equipo de la Región, el Lorca FC, culminó una escalada meritoria. Con Iñaki Alonso como técnico, el equipo de la Ciudad del Sol se puso en marcha dejando muestras de muchos de los males que padece el club grana en la actualidad. El Lorca arrancó con una victoria, un empate y dos derrotas en liga. Sumando los partidos de Copa, el conjunto de Genbao encajó 11 tantos, los mismos que lleva en contra el Murcia ahora.

El Lorca FC de Julio Algar recortó el año pasado una distancia de 11 puntos con el liderato

En 2003, el Ciudad de Murcia superó una distancia de 9 puntos en 16 jornadas y acabó segundo

Algar por Iñaki

La destitución de Iñaki Alonso supuso la llegada como primer entrenador al Artés Carrasco de Julio Algar. Tras sus dos primeros partidos, el Lorca se instaló en el puesto 14 al término de la jornada 6. Sumaba 7 puntos, tras haber perdido en San Fernando, y estaba a 11 del Marbella, líder entonces con 18 puntos. Ese momento supuso un punto de inflexión y el Lorca acabó alcanzando el liderato en la jornada 25, después de consumar una remontada que le llevó 19 encuentros de recorrido. Algar logró con el Lorca 17 victorias, 7 empates y 5 derrotas y dejó al equipo segundo con 62 puntos, empatado con el Cartagena (líder). Finalmente fue David Vidal el que certificó el ascenso de los lorquinos tras una remontada que debe servir de ejemplo para el Murcia.

Tanto la escalada de Mir con los granas como la de Algar con el Lorca dejaron claro que la fortaleza defensiva es un aspecto irrenunciable para que los granas puedan tirar para arriba. El curso pasado, en las 10 últimas jornadas el Murcia no encajó gol en seis. El equipo de Genbao tampoco tuvo goles en contra en 12 de los 29 partidos que lo entrenó Algar. La seriedad atrás también se encuentra en otra remontada histórica que hizo otro conjunto de la Región para salir del pozo de la Segunda B. Fue el caso del Ciudad de Murcia del año 2003. El equipo de Quique Pina diseñó una plantilla parecida a la del Murcia actual, con jugadores de mucha experiencia, como Manolo Sánchez, Edu Serrano, Iñaki Bea, Godino, Aguilar, Jorge Cordero, Fran Nogueira y Diego Torres.

Cuatro entrenadores

Sin embargo, como está sucediendo como el Murcia este curso, las cosas no empezaron bien para los rojillos. Javi López y Crispi fueron destituidos como entrenadores y, tras un paso fugaz de Rafa Muñoz como técnico, la llegada de Carlos Orúe cambió el decorado en La Condomina. El mismo efecto que logró el Ciudad con Orúe es el que buscan ahora los pimentoneros con el entrenador que llegará la semana que viene. En las jornadas 20 y 21 de la temporada 2002-03 el Ciudad empató con el Ceuta y el Melilla y era noveno con 30 puntos, a 9 del Cádiz, que era segundo con 39. Ese puesto acabó siendo para el equipo murciano tras encadenar 11 victorias, 7 empates y solo 1 derrota en 19 partidos. La fortaleza atrás volvió a quedar patente. El Ciudad de Murcia dejó su puerta a cero en 10 de esos 19 encuentros. En aquel momento el ascenso a Segunda se dirimía por el sistema de liguilla y los rojillos subieron de categoría. El Murcia buscará repetir su hazaña.

Deseado quiere que el nuevo entrenador vea mañana al equipo

Deseado Flores, director deportivo del Real Murcia, está a punto de cerrar la contratación del que será el nuevo entrenador del equipo pimentonero. De hecho, sus planes son que hoy se cierre el acuerdo y que el técnico elegido pueda estar mañana en el estadio Nueva Condomina viendo el partido que disputarán los que serán sus pupilos contra el Marbella. Juan Carlos Garrido, José María Salmerón, José Miguel Campos, Claudio Barragán y Juan Merino son algunos de los nombres que han sonado estos días para sentarse en el banquillo murcianista con el único objetivo de intentar enderezar una nave que va a la deriva en este inicio de curso en el grupo IV de la Segunda B.

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