El fiasco de Sanlúcar pone a Flores en un aprieto

David Karanka, en el centro junto a su ayudante Manolo Mayordomo, en el entrenamiento de ayer en Cobatillas. / Vicente Vicéns / AGM

El director deportivo del Real Murcia, que apostó por el gaditano, deshoja la margarita para encontrar técnico entre uno de la casa, con rodaje en Segunda B o con mano dura. Víctor Basadre está bien posicionado, pero Claudio Barragán y Juan Merino tienen experiencia en situaciones límite y vestuarios difíciles

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Deseado Flores tiene una decisión difícil de tomar. Ni en el peor de sus sueños pensó que el temible Real Murcia construido el pasado verano a base de grandes fichajes se encontraría, tras siete jornadas de Liga, en la decimotercera posición, solo dos puntos por encima de los puestos de descenso a Tercera y a ocho del Écija, el actual líder del grupo IV. El equipo astigitano ocupa la posición que marcó Raúl Moro como objetivo innegociable para su millonario proyecto, que además de no ganar partidos transmite la sensación de ir a la deriva. Ni siquiera el irregular arranque del Cartagena, cinco puntos por encima de los granas, y del UCAM, enjuga la decepción de un Deseado Flores que ha pasado de la gloria al ostracismo en unos meses.

Ahora, con el técnico por el que apostó este verano en la calle, el director deportivo grana tiene ante sí un envite en el que se juega gran parte de su prestigio. A la grada de la Nueva Condomina ya no le vale que, tras su llegada, en el pasado mercado de invierno, la plantilla diseñada por Fernández Romo mejorara con la incorporación de jugadores que fichó Flores y que hicieron del Murcia un equipo más solvente, tras medio año de batacazos y decepciones continuas. Flores fue el que fichó a Curto cuando el actual ídolo grana estaba en el Linares, uno de los equipos más humildes de la Segunda B. Y a Josema o Sergi Guardiola, dos futbolistas que se revalorizaron en un Real Murcia que fue su trampolín hacia Segunda.

Flores, al que algunos acusaron de saber únicamente de bocadillos y hamburguesas y no de fútbol, y de ser un profano en el mundo del fútbol, también acertó de lleno en la elección del sustituto de Paco García, eligiendo a un Vicente Mir escasamente mediático, que llegaba de rescatar meses atrás al Hércules, un club que, por cierto, tampoco contó con él después de acercar al Hércules a Segunda. El Murcia, con Mir y los nuevos fichajes, pasó de estar en mitad de la tabla a meterse en el 'playoff', una misión que parecía imposible y que requirió de una escalada vertiginosa. El final de la Liga fue brillante. El murcianismo se ilusionó y volvió a rebrotar con fuerza.

Salmerón, que llevó al UCAM a Segunda, es otro de los técnicos que está en la lista grana

Flores sabe que se juega parte de su crédito y que la afición ya no recuerda lo que hizo hace un año

Pero todo aquello ya no vale de aval para Flores, ya que la grada de la Nueva Condomina pidió explicaciones el pasado domingo mirando al palco. El fútbol va mucho más rápido que la memoria, y los que idolatraron hace cuatro meses a Flores ahora lo ponen en el disparadero. Sabe que no puede fallar en la elección del futuro entrenador y que tiene que hilar muy fino en la elección. El director deportivo grana maneja tres tipos de recambio. Se ha preparado un abanico de posibilidades que van, desde las más económicas, a las más caras, aunque éstas últimas le aseguran un porcentaje más alto de éxito.

La solución más a mano

A Deseado Flores le pide el cuerpo dar paso a uno de los técnicos que trabajan en la estructura del club antes de fichar un nuevo entrenador de fuera. El manchego tiene entre ceja y ceja dar una oportunidad a técnicos como David Karanka o Víctor Basadre. El primero ha sido el segundo de Sanlúcar hasta ayer y tiene el nivel III de entrenador, lo que le da acceso a dirigir a un equipo de Segunda B.

La segunda opción es que Víctor Basadre, actual técnico del Imperial, tome el mando del primer equipo. Basadre, con experiencia en el trabajo de cantera, tiene también experiencia como segundo técnico aunque, al igual que Karanka, no tiene 'tablas' como primero en Segunda B. Eso sí, es la mano derecha de Deseado Flores en la parcela deportiva y el que mantiene informado al director deportivo grana de todo lo que concierne a los partidos del primer equipo, del que graba todos sus partidos. Conoce al equipo a la perfección y espera una oportunidad.

La clase media de Segunda B

En la zona intermedia, entre los novatos y los entrenadores muy consagrados, hay un grupo de técnicos con experiencia en Segunda B que conocen muy bien al Murcia. El murciano José Miguel Campos el pasado verano, aunque Flores se decantó por Sanlúcar. El mazarronero conoce a la perfección la plantilla y sabe lo que es rescatar al club grana del abismo. Su estilo es más alegre. Salmerón, que la pasada campaña dirigió al UCAM, sabe lo que es ascender a Segunda con el equipo universitario y es considerado como un técnico rígido, que es capaz de conseguir resultados con un fútbol no demasiado brillante. En este grupo también está Eloy Jiménez, entrenador manchego que hace tres años llevó al recién ascendido UCAM a los 'playoff'.

Látigo y experiencia

Por encima de los dos grupos anteriores, en caché, se encuentran técnicos como Claudio Barragán o Juan Merino. El primero tiene un historial amplio en Segunda B y Segunda. Evitó un descenso del Elche, antes de firmar cuatro temporadas en la Ponferradina, club con el que consiguió un ascenso a Segunda y dos permanencias en la categoría de plata del fútbol español, una de ellas cerrando el año muy cerca del 'playoff' de ascenso a Primera. Después, jugó 'playoff' con el Cádiz y fracasó con el Mirandés. Juan Merino, ex del Betis, es otro de los técnicos que podría entrenar en Segunda B y que tiene un buen historial. Cogió al equipo sevillano en situaciones críticas en Segunda y Primera, y salió bastante airoso.

Estos dos entrenadores, a los que se pueden sumar otros nombres como el de Baraja, tienen fama de ser duros e inflexibles con vestuarios complicados, una experiencia que ya tienen a sus espaldas y que les podrían servir para el Murcia.

Karanka dirigió ayer la primera sesión de la semana

Pese al empate ante el Mérida y la destitución de Manolo Sanlúcar, el club grana no varió los planes de trabajo previstos para esta semana. Como cualquier día después de un partido de Liga, los jugadores que fueron titulares ante el equipo emeritense se ejercitaron de forma muy suave, mientras que los suplentes y los que no fueron convocados el domingo se ejercitaron con normalidad. Eso sí, la novedad fue ver a David Karanka dirigiendo la sesión, apoyado por el preparador físico Manolo Mayordomo, actual trabajador del club. Antes de la sesión, y además de Sanlúcar, se pasaron por Cobatillas Pedro Contreras y Cristina Bustillo, trabajadores del club.

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