Real Murcia

Gálvez busca dinero extranjero para que la ampliación de capital no fracase

Víctor Gálvez, a la izquierda, a su llegada, el pasado día 4, a la Junta de Accionistas. / Nacho García / AGM
Víctor Gálvez, a la izquierda, a su llegada, el pasado día 4, a la Junta de Accionistas. / Nacho García / AGM

El presidente del Real Murcia, a la caza de inversores, tras bloquear la libre concurrencia de capitalistas externos

ALBERTO GÓMEZ MURCIA

Según las datos de la auditoría que realizó el equipo de trabajo del presidente del Real Murcia, Víctor Gálvez, la deuda del club grana, con fecha 30 de junio de 2018, ascendía a 55,2 millones. Ese agujero económico en las arcas de la entidad implica que la sociedad se encuentre en supuesto de liquidación porque su patrimonio neto es inferior a la mitad de su capital social. Ante este escenario, la Ley de Sociedades de Capital aclara que los consejeros de una sociedad (el Murcia es una SAD) deben, o bien disolver la empresa, o bien proponer soluciones para retomar un equilibrio patrimonial que en la actualidad el Murcia tiene quebrado.

Pese a que en la Junta de Accionistas que tuvo lugar el 11 de abril, en la que se aprobó la entrada de los Gálvez en el Consejo de Administración murcianista, se acordó el lanzamiento de unos préstamos participativos por valor de 600.000 euros que se podrían convertir en acciones a finales de mayo, lo cierto es que, finalmente, en la Junta de Accionistas que se celebró el 4 de septiembre salió adelante una ampliación de capital para cubrir 18 millones de euros. Además, lo acordado en abril fue tumbado por el empresario mexicano Mauricio García De la Vega en una vista que tuvo lugar en julio en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Murcia.

En el supuesto de que la ampliación de capital, que arrancará de manera oficial hoy o mañana con su publicación en el Boletín Oficial de la Región de Murcia, no sirva para cubrir los 18 millones previstos, el Murcia no saldrá del supuesto de liquidación en el que se encuentra, pero si logra recaudar uno o dos millones sí podrá seguir con vida a expensas de nuevas medidas para recobrar su equilibrio patrimonial.

Impugnación de los acuerdos

Mauricio García ha iniciado el procedimiento de impugnación de acuerdos sociales con el que pretende que la ampliación no se lleve a efecto. Por su parte, Víctor Gálvez está buscando inversores para que el proceso no sea un fracaso y pueda justificar que el Murcia tiene viabilidad económica con él al frente. Pese a la delicada situación del club pimentonero, el empresario de Orihuela no confeccionó una ampliación en la que pudieran concurrir con libertad cuantos inversores externos quisieran. Solo podrán entrar en una tercera fase que tendrá lugar cuando el proceso lleve activo un mes y medio. Además, únicamente podrán adquirir, como máximo, 12.200 euros en acciones. Cada participación tiene un coste de 0,12 euros.

El abogado de un inversor ruso con el que se ha reunido Gálvez estuvo en prisión preventiva por blanqueo y asociación ilícita

Habida cuenta de que en la primera fase de la ampliación solo podrán acudir accionistas del Murcia para comprar acciones por el mismo valor del capital social que ya posean, la segunda fase es la que se antoja clave para que lleven inversores bajo la tutela de los actuales accionistas. En ese periodo, los accionistas granas podrán adquirir cuantas acciones deseen.

Para esa segunda fase Gálvez está negociando con grupos de inversión. Hace dos meses desveló que le respaldan empresarios de Indonesia y Hong Kong. También ha mantenido contacto con inversores del mercado árabe y el último al que pretende convencer es Alisher Usmanov, empresario ruso que recientemente ha vendido el 30 por ciento del paquete accionarial que tenía del Arsenal inglés al magnate Stan Kroenke por 550 millones de libras.

En Inglaterra se ha especulado con que Usmanov puede estar valorando entrar en el Everton. También se vinculó su nombre al Charlton Athletic. El equipo de auditores de este empresario ruso ya tiene en su poder las cuentas del Murcia. Uno de los representantes de su grupo, que fue recibido hace dos días en la Nueva Condomina por Francisco Roberto Cases, secretario pimentonero, es el abogado Roberto Rodríguez Casas, quien en 2012 ya negoció con el jeque Al-Thani para desembarcar en el Málaga de la mano de un holding empresarial que estaba interesado en invertir en el equipo andaluz con capital ucraniano-ruso.

Rodríguez Casas fue detenido en el marco de la Operación Colapso-Edén como presunto líder de una red destinada al blanqueo de dinero del tráfico de droga. El abogado también fue acusado de asociación ilícita y estuvo los primeros meses de 2011 en prisión preventiva y con su teléfono móvil intervenido por orden del Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid. Si el grupo inversor de Usmanov y Casas entra finalmente en la ampliación de capital del Murcia se conocerá en los próximos días.

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