García de la Vega, invitado sorpresa en el palco del estadio Artés Carrasco

Mauricio García de la Vega, a la izquierda, en el palco del Artés./Guillermo Carrión / AGM
Mauricio García de la Vega, a la izquierda, en el palco del Artés. / Guillermo Carrión / AGM

El mexicano presenció el choque en la zona noble, a solo diez metros de Víctor Gálvez y Roberto Cases, actuales consejeros granas

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Fue una de las imágenes más impactantes que dejó el choque que el Lorca Deportiva y el Real Murcia disputaron ayer en el Artés Carrasco. Quince minutos antes del arranque del mismo Mauricio García de la Vega, que ha regresado a Murcia tras pasar más de dos semanas en México, hizo acto de presencia en la zona noble del estadio lorquino. Aparentemente, nadie lo esperaba en lo que se refiere al Real Murcia. Sonriente, relajado y acompañado del empresario murciano José Miguel Cánovas, departió con algunos de los directivos y empleados del rival grana en la tarde de ayer. García de la Vega también saludó al exconsejero grana Juan Guillamón y a Joaquín Flores, presidente del Lorca Deportiva, que conversó amigablemente con el exgestor grana y que tuvo que lidiar con una situación algo comprometida para el empresario lorquino.

Con los que no cruzó una mirada y no compartió ninguna palabra, al menos en público, fue con Víctor Valentino Gálvez, hijo del nuevo presidente grana, ni con Roberto Cases, también consejero y secretario del club grana. Fueron los dos representantes institucionales del Murcia en el Artés Carrasco, la segunda salida del Real Murcia desde que el grupo oriolano desembarcó en la entidad centenaria. Los dos representantes oficiales del Real Murcia también se sentaron en la primera fila del palco, pero más centrados y a unos diez metros del mexicano.

De hecho, Cases y García de la Vega se cruzaron cara a cara tras volver al palco tras el descanso y no se miraron directamente ni se saludaron, una muestra de la guerra velada que existe entre ambos. En la zona noble del estadio lorquino también presenciaron el choque otros jugadores como Víctor Curto, David Mateos y Pallardó, aunque no se saludaron públicamente con De la Vega ya que no coincidieron. El mexicano sí saludó desde lejos al jugador Fran Carnicer que, sancionado, también apareció en la zona noble para presenciar el duelo vestido de paisano. Hasta el cura del Real Murcia, el padre Antonio Carpena, no quiso perder el penúltimo partido del Real Murcia antes de afrontar los 'playoff'. Una vez terminado el partido, la plantilla al completo del Lorca Deportiva, sus familiares y miembros de la directiva y cuerpo técnico, volvieron a saltar al terreno de juego para recibir la ovación de los aficionados del Lorca Deportiva, que premiaron su esfuerzo a pesar del descenso a Tercera División.

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