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Real Murcia

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Cantadas y expulsiones

Un jugador del Barcelona B frena con una falta un avance de Roura.
Un jugador del Barcelona B frena con una falta un avance de Roura. / La Verdad
  • El Real Murcia empató en el Miniestadi un partido que acabó con nueve, y en el que Ricard y Angoy protagonizaron fallos impropios de jugadores de Segunda

El Barcelona B ganaba 2-1 al Real Murcia y el reloj marcaba el minuto noventa. Pese a que solo faltaban por jugarse un par de minutos de tiempo añadido, lo mejor estaba por llegar. Los granas rescataron un punto gracias a Angoy. Al portero del Barça le dio por despejar [mal] de cabeza. Tan mal que lo que hizo fue ceder el balón al murcianista Naixes quien, también de cabeza, marcó a puerta vacía. Aquel día, las defensas de los dos equipos fueron un manojo de nervios.

Antes del regalo en la última jugada del partido, de quien se reían en la grada del Miniestadi era de Ricard. El defensa grana cedió el balón en corto a Abellán en una jugada sin peligro. Tan flojo golpeó el balón que quien lo recibió fue Christiansen. El portero grana salió con todo y acabó cometiendo penalti y viendo la roja. Melgar, su sustituto, no pudo detener el lanzamiento de Carreras. No fue el único jugador del Murcia que se fue a la ducha antes de tiempo. A los 10 minutos de la segunda parte un error atrás de Paco Sánchez lo obligó a rectificar agarrando a Carreras, viendo justamente la tarjeta roja.

Durante el partido, y sobre todo al final, el público pitó a los jugadores, principalmente a los del Barça. A Quique Costas, técnico azulgrana, no le gustó la reacción de la grada. «No creo que mis jugadores merezcan este trato; hay que tener en cuenta que son futbolistas muy jóvenes».

Aun así, Costas no pudo pasar por alto el error grarrafal de Angoy en el último minuto. «Lo que ha hecho ha sido una tontería. A esas alturas del partido, con el tiempo a punto de cumplirse, había que estar bastante más centrado de lo que ha demostrado y ser más resolutivo a la hora de sacarse el balón de encima».

Más realista se mostró ante la prensa Joaquín Peiró, el entrenador del Murcia, quien comenzó la rueda de prensa al acabar el partido diciendo que «parecía que festejábamos el Día de Reyes por la gran cantidad de regalos que se han producido: ha sido un encuentro bastante raro».

Sobre la dos expulsiones de su equipo, Peiró dijo que «no voy a protestar esa decisión pues el reglamento es claro. Fríamente, también hay que considerar que jugar con nueve ha servido para que el resto de jugadores se crecieran y fuesen capaces de igualar la ventaja del Barcelona B. La mejor fase del partido, por nuestra parte, ha sido cuando nos quedamos con diez hombres».

En definitiva, aquel 15 de febrero de 1992 el Murcia sumó un punto para frenar su crisis, después de que en aquella temporada cambiara hasta tres veces de entrenador (Morena, Naya y Peiró). Su recuperación había empezado la jornada anterior, con su primera victoria tras 13 jornadas sin ganar. Fue ante Las Palmas, equipo al que derrótó 2-1 en La Condomina.