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Un respiro hasta enero de 2020

Los miembros del Consejo antes de una reunión.
Los miembros del Consejo antes de una reunión. / A. Durán / AGM
  • El Murcia presenta hoy un nuevo plan para abonar en cinco años los 14,9 millones de su deuda concursal

  • El club grana no tendrá que pagar si sigue en Segunda B; si sube a Segunda liquidará el 20% anual y, si asciende a Primera, cancelará toda la deuda de golpe

El consejo de administración del Murcia está a un paso de cumplir otro de los objetivos que se marcó cuando llegó al club en diciembre de 2015. Tras pagar las nóminas del pasado curso, conseguir la cesión de las acciones de la familia Samper y poner en marcha la ampliación de capital, hoy presentará en el Juzgado de lo Mercantil de Murcia la solicitud del nuevo convenio, que permitirá al club grana pagar su deuda concursal de 14,9 millones en otros cinco años.

Una de las últimas reformas de la ley concursal estableció que desde el 8 de septiembre de 2014, las empresas en concurso que no habían cumplido con el calendario de pagos previsto y que estaban abocadas a la liquidación tendrían una nueva oportunidad de salvarse si presentaban una nueva propuesta de convenio en los dos años siguientes a la entrada en vigor de dicha ley.

Como Jesús Samper solo cumplió con el primer plazo, en julio de 2011, de su concurso e incumplió prácticamente todos lo demás (debió de terminar de pagar en julio de 2015), el Real Murcia es ahora una de esas sociedades que tiene hasta mañana para intentar sacar adelante un nuevo convenio. Abarca ha terminado el trabajo que inició el propio Jesús Samper en 2015 para lograr la adhesión del 60% de los acreedores del club murcianista. De hecho, como el anterior presidente inició este proceso en diciembre de 2015, esa será la fecha, con carácter retroactivo, en la que se dará por arrancado el 'reconvenio'.

Entre los adheridos hay varias empresas murcianas y el G-30, que con casi 4 millones de deuda dijo que 'sí' al nuevo convenio a cambio de que el club grana retirara su demanda contra la Liga de Fútbol Profesional por el descenso administrativo del Real Murcia en 2014.

Entre los que han dicho 'sí', según el Consejo, también está Paco Casal, a quien el club adeuda más de 3 millones por varios traspasos de jugadores sudamericanos al Real Murcia, como Carini.

El representante uruguayo ha sido el último al que el Murcia ha convencido para firmar. Fue el pasado verano, en Madrid, y gracias a las gestiones de José Antonio Cobacho, exrector de la Universidad de Murcia, y Miguel Cardenal, presidente del Consejo Superior de Deportes, quien a su vez utilizó a Gil Marín, dueño del Atlético de Madrid, como gancho para cazar a Casal.

Tras la presentación, hoy, de la solicitud ante el juzgado y la presunta admisión a trámite de la petición, el Murcia tendrá diez días para enseñar todos los documentos de las adhesiones, incluido el del propio Paco Casal, que según un portavoz del Consejo grana, está en camino desde Uruguay. Si finalmente el Murcia consigue aprobar el nuevo convenio, tendrá hasta 2020 para pagar los 14,9 millones de deuda concursal. El nuevo acuerdo establece un calendario en el que no pagará nada de esta deuda concursal si el club sigue en Segunda B, el 20% por cada temporada que esté en Segunda y el total restante si llega a Primera. Además, de esta forma, ninguno de los casi 200 acreedores concursales podría pedir la liquidación hasta 2020.

Las deudas con los Samper

Además de los 14,9 millones de deuda concursal (la cantidad inicial aprobada por los administradores en 2010 fue de 18,1 millones), el club grana debe 14,3 millones a Hacienda y a la Seguridad Social, entidades con las que necesita llegar a acuerdos para que frenen los recargos. El otro frente con el que tiene que lidiar el equipo grana a diario es el listado de acreedores contra la masa, que actualmente asciende a cerca de 6,2 millones (inicialmente fue de 8,7 millones), generados desde la solicitud de convenio en febrero de 2009 hasta su aprobación en julio de 2010. El resto de deuda que tiene el Real Murcia son 2 millones de préstamo con la Liga, que el club grana debería devolver si sube a Primera, y 7,2 millones de aportaciones de empresas que fueron de Samper y que no son exigibles hasta que el Murcia no pague el resto de lo que debe.