La Verdad

Real Murcia

Un aprendiz contra un experto

Juventud y experiencia. Paco García (44 años).
Juventud y experiencia. Paco García (44 años). / LV
  • Paco García, en su segundo año en Segunda B, reta a Pichi Lucas, técnico que ya entrenó al Efesé, al Oviedo y a la Ponferradina

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Paco García, técnico del Murcia, cumple su segunda temporada en Segunda B y Pichi Lucas, entrenador del Jumilla, tiene más de mil historias que contar. El grana ha llegado con descaro al banquillo de uno de los grandes de la categoría, apostando por una forma valiente de jugar, mientras que el entrenador leonés ha vivido en su carrera grandes experiencias, tanto de jugador (fue pichichi de Segunda con el Celta en la temporada 1981-82) como de técnico. Subió a la Ponferradina a Segunda y llevó al Oviedo a jugar un 'playoff' de ascenso en uno de los momentos más delicados de su historia.

El domingo se enfrentan en Jumilla sus equipos. El Real Murcia ha obtenido seis puntos en las tres primeras jornadas de Liga, después de haber ganado dos partidos y perdido uno por la mínima. Exactamente igual que el Jumilla. Sus guarismos son casi idénticos. Están pegados en la tabla y la victoria de uno de ellos puede significar su salto a los puestos del 'playoff'. Los dos defienden bien, ya que han encajado solo un gol, que les hizo perder tres puntos.

Si el conjunto grana está por encima en la tabla después de tres jornadas es solo porque ha marcado cuatro goles, uno más que su próximo rival. El equipo de Paco García ganó con solvencia al Mérida y al Lorca, ambos en su estadio, pero cayó por la mínima ante el Villanovense, mientras que los jugadores que dirige Pichi Lucas hincaron la rodilla en el primer partido de la temporada, ante el Sanluqueño. Sin embargo, solventaron sus duelos frente al Extremadura y el propio Villanovense, sin dejar que les afectara su errático estreno contra un recién ascendido, dando prueba de la madurez de su vestuario.

El Jumilla, más versátil

Una de las pocas diferencias entre los granas y el Jumilla es que los del Altiplano han demostrado ser un equipo más versátil, mientras que el Murcia solo ha empleado un plan, siempre ofensivo, que lleva a cabo hasta las últimas consecuencias. Para lo bueno y para lo malo. Mientras que el Real Murcia de Paco García ha intentado imponer su modelo de juego ofensivo, tanto en el campo del Villanovense como el del Sanluqueño, dos ratoneras con un césped en pésimas condiciones que requerían de otro fútbol, el Jumilla de Lucas decidió ser más práctico contra el equipo extremeño y planteó un partido muy físico, sin necesidad de hacer rodar el balón a ras de césped y casi prescindiendo del fútbol combinativo. El equipo vinícola, al que sirvió de ejemplo lo que le pasó al equipo grana en el estadio Romero Cuerda dos semanas antes, se llevó los tres puntos renunciando a su estilo inicial de juego y siendo muy práctico y directo. Su victoria a domicilio llegó prescindiendo de Chirri y Antonio Bello en las bandas, y apostando arriba por Titi y Carlos Terol, un jugador con gran envergadura que pelea los balones aéreos y que aún no había sido protagonista.

En el Municipal de La Hoya la idea de Pichi Lucas es jugar con extremos rápidos que encaren y busquen el uno contra a uno. Con un césped muy cuidado y siempre en perfecto estado, la idea inicial del leonés es jugar el balón y que Julio de Dios y Manolo sean la pareja de pivotes. Ambos dan estabilidad y guardan la posición en el centro del campo, apoyados por los extremos, veloces, y por un Jorge Perona que aporta su experiencia en la mediapunta. Con estos parámetros, el del domingo será una lucha por el balón, en la que Paco García puede tirar de un centro del campo con Javi Saura y Diego Benito, dos futbolistas que atacan mejor que defienden.

Todo hace pensar que será una lucha pareja entre dos equipos descarados. El Jumilla tiene un arma más: el balón parado, una fase del juego que ya le ha dado los dos goles de Neftalí y seis puntos para su casillero. El Murcia no tendrá a Golobart, que además de ser su mejor defensor para este tipo de jugadas, es el mejor rematador. El grana es un equipo más duro a la hora de defender y ya va cargado de tarjetas, tras solo tres jornadas de Liga.

Pumar ha visto tres amarillas, mientras que Adrián Cruz, Jon Iru, José Ruiz y Rubén Ramos han visto dos. En el Jumilla nadie tiene más de una.