La Verdad

Real Murcia

Ilusión contra impotencia en Jumilla

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Perona celebra el segundo gol de la tarde con Adrián Cruz y José Ruiz, del Murcia, junto a Rivas. / J. CARRIÓN / AGM

  • El equipo del Altiplano muestra más tesón y sigue siendo la gran sorpresa del campeonato tras vencer a un Murcia irrelevante fuera de casa

Problemas para el Real Murcia, un equipo que no termina de arrancar, mientras que el Jumilla está demostrando justo lo contrario. El equipo del Altiplano, que el año pasado pasó por numerosos problemas que casi acaban con la desaparición del equipo, ha dejado atrás un pasado tumultuoso y mira de frente, siendo por ahora la gran revelación del campeonato.

El Murcia tuvo ayer la oportunidad de demostrar que es uno de los candidatos más serios al ascenso a Segunda, pero fue superado por un equipo modesto cuya principal arma fue la ilusión. En casa el equipo grana ya ha dejado claro que es solvente, pero aún no ha mostrado la misma ambición a domicilio. Será en otra ocasión, ya que ayer, en el Municipal de La Hoya , el Jumilla dio un baño al Murcia tácticamente y demostró más ambición. Además, el patinazo grana tampoco se puede justificar por el estado del terreno de juego, dado que el césped del estadio jumillano estaba en perfectas condiciones. El equipo de Pichi Lucas se convierte en el conjunto revelación del arranque liguero tras la victoria ante el Murcia, mientras que los granas tendrán que hacer examen de conciencia una semana más tras cosechar tres derrotas en sus tres partidos lejos de casa.

El técnico local puso un once de arranque sin demasiadas sorpresas, con Chirri y Antonio Bello como extremos y con Titi en punta justo por detrás de Perona. Del centro del campo para atrás la novedad fue la presencia de Julián Domínguez en el lateral derecho en puesto de Albiol. En cuanto a los granas, Paco García dio una vuelta de tuerca más a su equipo con la presencia de Paris Adot en el lateral izquierdo en puesto de Pumar, además de la de Roberto Alarcón en sustitución de Rubén Ramos, lesionado ante el Lorca.

En los primeros minutos el Real Murcia salió decidido a llevar el mando del partido, aunque el Jumilla demostró rápidamente cuál era su plan: robar y ser muy vertical. De hecho, a los tres minutos, Titi, el jugador murciano del Jumilla, originó un saque de esquina que acabó con un disparo de Juanje al larguero. Además de al contragolpe, el equipo de Lucas quería sacar réditos a balón parado. El Murcia solo apuntó maneras cuando entró en juego Diego Benito, aunque con acciones más espumosas. Sin embargo martilleó a su rival con Titi, que estuvo a punto de sorprender a Diego Rivas en dos balones divididos cerca del área. El Jumilla estaba más despierto y atento a cualquier balón dividido.

A los diecisiete minutos los granas hicieron su primera aproximación seria a la meta local con un balón dividido dentro del área en el que Borjas chocó contra Jero, una acción en la que la afición grana pidió penalti. El derbi subió de temperatura con varios incidentes entre aficionados de los dos equipos mezclados en la grada. En el césped, el Murcia intentó imponer su estilo pero el Jumilla ganaba la partida con un fútbol muy vertical y con las jugadas a balón parado, en las que los locales se mostraron muy superiores.

De hecho, a partir del ecuador de la primera parte, el equipo de Pichi Lucas se hizo con el encuentro, se acercó con más peligro al área y rondó con fuerza el gol, sobre todo por la pelea de Titi y Julio de Dios, y los centros laterales envenenados de Juanje. Hasta que lo encontró en el minuto 33, con un centro lateral de Perona que cabeceó Robles a la red. El Murcia, lejos de reponerse y reaccionar, vio como el Jumilla le hacía el segundo en una jugada de brega de Titi y Manolo tras la que Fran Morante, al intentar despejar, se introdujo el balón en su propia portería.

Entrada fea de José Ruiz

El choque, vibrante, se terminó de calentar con una fea entrada de José Ruiz sobre Bello que estuvo a punto de costarle la expulsión, y posteriormente con otra acción de Manolo que acabó con otra tarjeta amarilla por estrellar el balón sobre un jugador del Murcia que estaba tendido en el suelo con el juego ya parado. Al término de los primeros cuarenta y cinco minutos el Jumilla había sido muy superior, más que por hacer un fútbol brillante, por su atrevimiento y su actitud. Paco García tenía tarea pendiente para la segunda parte, sobre todo en lo anímico.

El entrenador grana tiró la casa por la ventana en la segunda mitad, se la jugó quitando a José Ruiz y Diego Benito, y metiendo a Nacho Pérez y Wilson Cuero. O lo que es lo mismo: dejó una línea atrás con solo tres defensas, tomando muchos riesgos ante un equipo con veneno en las bandas. Pero el escenario no cambió demasiado. El Murcia tuvo más el balón pero el Jumilla defendió muy cómodo.

Además, todo se torció mucho más para los granas cuando a falta de casi treinta minutos para el final Adrián Cruz soltó el codo ante Jorge Perona, que le acababa de hacer un caño. Aunque el grana no alcanzó la cara del capitán del Jumilla, el árbitro sancionó su intención. Si en igualdad de condiciones el equipo grana no demostró capacidad para empatar, en inferioridad, menos aún. Solo Cuero, en una jugada personal en la que cruzó un balón que pudo acabar en gol, y Nacho Pérez, con un disparo alto, se acercaron a la meta de Jero. El Murcia solo demostró impotencia en la recta final ante un Jumilla que se agarra a la parte alta.