La Verdad

Real Murcia
Paco García.
Paco García. / LV

Dos propuestas, idéntico botín

  • El Murcia de Aira, que fue líder la pasada campaña durante 23 jornadas, tenía solo un punto más que los de Paco García tras siete jornadas

El Real Murcia de Paco García y el de José Manuel Aira de hace solo un año se parecen en los puntos sumados en las siete primeras jornadas, pero no en la forma de conseguirlos. Futbolísticamente el Murcia del pasado es antagónico al actual, aunque en la tabla clasificatoria son como primos-hermanos. Tras siete jornadas, el equipo que dirige el técnico murciano suma diez puntos de 21 posibles y se encuentra a solo un paso por debajo del 'playoff'. El Murcia de la campaña 2015-16 del técnico leonés sumaba, a estas alturas de Liga, 11 puntos y tampoco estaba metido entre los cuatro primeros aún, aunque finalmente jugó el 'playoff' como segundo.

Los dos Real Murcia, el de este año y el del pasado, tienen puntos débiles y aspectos de su juego pendientes de corregir para optar a meterse entre los mejores, aunque no son los mismos. En todo caso, los aficionados granas que siguen acompañando al equipo murciano tras la marcha de Aira y la llegada de Paco García tienen motivos para la esperanza. Sobre todo si se agarran a lo que sucedió hace unos meses. El Real Murcia del año pasado es el mejor ejemplo de cómo un equipo que arranca mal la temporada puede meterse en los más alto de la tabla.

El año pasado a estas alturas el Mérida parecía, con quince puntos tras siete jornadas, un líder firme y sólido, como lo parecen ahora el Marbella y el Cartagena, y acabó no clasificándose para jugar las eliminatorias de ascenso a Segunda. El Murcia de Aira, por contra, dejó muchas dudas en los tres primeros partidos de Liga. Arrancó la competición cayendo frente al Marbella por 3-1, mientras que en la segunda jornada no pudo pasar del empate en la Nueva Condomina frente al humilde Villanovense (1-1). El mal arranque del Murcia de Aira se convirtió en crisis cuando en la tercera jornada perdió en el Artés Carrasco contra La Hoya de, precisamente, Paco García por 1-0.

El conjunto grana se colocó colista a pesar de que el técnico leonés y Víctor Alonso habían diseñado un equipo para ascender, cargado de jugadores veteranos como Azkorra, Carlos Álvarez y Chavero, y contando con uno de los grandes presupuestos del grupo. En la cuarta jornada el Murcia de Aira reaccionó y, tras comenzar perdiendo contra el Betis B, dio la vuelta al marcador y consiguió ganar su primer partido. Después llegó la victoria ante el Melilla y el San Roque y el empate ante el Linares. Un despertar definitivo que le llevó a lo más alto de la tabla por primera vez en la jornada 9, tras ganar en la Nueva Condomina al Linense. Por lo tanto y, agarrándose a lo que sucedió el año pasado, el Murcia puede acabar la liga regular como primero, segundo tercero o cuarto, a pesar de que ahora no ocupa ninguno de esos puestos.

Aira, tras el mal arranque del pasado curso, levantó al equipo y lo colocó líder por primera vez en la jornada 9 y, aunque luego perdió el liderato durante cuatro jornadas en favor del UCAM, lo recuperó en la jornada 14, cuando visitó La Condomina para enfrentarse al equipo universitario. Ya no abandonó el primer puesto del grupo hasta la jornada 35 cuando visitó el Cartagonova y perdió por 2-1, a solo dos semanas para que acabara la primera fase de la competición regular.

El equipo que dirige Paco García, que ha bajado su presupuesto respecto al año pasado y ha apostado por una plantilla más joven sin jugadores por encima de los treinta y con un potencial menor en lo económico que equipos como el Marbella, el Cartagena y el Granada B, arrancó ganando al Mérida en casa (2-0), aunque solo unos días después dejó entrever su gran punto débil: ganar partidos lejos de casa.

La mayor diferencia

Los granas, tras siete jornadas de Liga disputadas este año, aún no han conseguido puntuar como visitantes. En los cuatro partidos fuera en Villanueva de la Serena, Sanlúcar de Barrameda, Jumilla y Los Barrios, solo ha marcado un gol que no le sirvió para sumar. Nada que ver con el Murcia de Aira, que se adaptaba a la perfección a los campos pequeños y a los estadios con los terrenos de juego en mal estado. Sacaba el pico y la pala y, a través del fútbol directo y las jugadas de estrategia, ganaba en las ratoneras donde este año el Murcia lo pasa mal.

Los de Paco García, sin embargo, se han mostrado inexpugnables en casa, donde después de cuatro partidos disputados han sumado tres victorias y solo han dejado escapar dos puntos frente al Melilla, uno de los equipos revelación del grupo IV. En 360 minutos en la Nueva Condomina solo han encajado un gol, el que recibieron el sábado ante el Granada B. El Murcia de Aira fue más regular en general, pero dejó escapar muchos puntos en casa en partidos en los que le costó llevar la iniciativa y tener la posesión ante rivales que se encerraron atrás. Todo lo contrario que el nuevo Murcia.

Además de que al equipo de Paco García le cuesta más marcar que al de Aira (7 goles por 11 de los de Aira el año pasado), la mayor diferencia entre ambos radica en la propuesta futbolística. El nuevo Murcia es un equipo más joven, en el que tienen más protagonismo los jugadores que no superan los 25 años y en el que la prioridad es llegar a la portería rival combinando. El Murcia de Aira apostaba por el juego directo, con un centro del campo más experimentado y físico que dejaba el balón al rival, presionaba en la salida del balón y buscaba el contragolpe. Eso sí, hasta que no acabe esta campaña no se sabrá cuál es mejor.