La Verdad

Real Murcia
Fernández Romo, director técnico del Real Murcia.
Fernández Romo, director técnico del Real Murcia. / Guillermo Carrión / AGM

El verbo fácil de Romo no fluye en el césped

  • Aunque engatusó al Consejo, el director deportivo ha hecho un Murcia frágil e inapropiado para un club tan exigido

  • El «proyecto emocional» que anunció el madrileño tiene a la entidad grana más cerca de Tercera que del 'playoff', debido a su alarmante falta de gol y de experiencia

Guillermo Martínez Abarca dijo en la presentación de Fernández Romo como director deportivo del Real Murcia que el madrileño había convencido al Consejo grana por su verbo fácil y sus conocimientos futbolísticos, pero también influyeron otras circunstancias. El presidente grana no dijo en la rueda de prensa del 8 de junio que también pesó en la decisión el hecho de ser un profesional recomendado por el Chuti Molina, aunque, eso sí, oficialmente fue el mejor de una lista de tres técnicos hecha por Víctor Alonso y dos consejeros más en la que también estaban Ramón Tejada y Fernando Colomer, dos nombres que no llamaron la atención de Abarca y los suyos.

Estaban todos tan convencidos sobre Fernández Romo, un técnico muy preparado pero con poco bagaje como primer espada, que no importó que Pina propusiera a través de un consejero a Pedro Cordero para el cargo, un movimiento que hubiera significado la entrada de Pina en el Consejo. Pero Víctor Alonso, en nombre del Consejo, dijo 'no'. El Consejo eligió pues a Romo, a pesar de que la última experiencia de Romo como técnico fue unos meses antes al mando de un Olimpic de Xátiva que bajó de Segunda B a Tercera. Lo cierto es que casi seis meses después del fichaje de Romo, el Real Murcia no está donde debía y el «proyecto emocional» que anunció en su presentación el propio Fernández Romo no está emocionando a nadie. El Real Murcia no es el que era y no cuenta con el mismo presupuesto del que dispuso Iñaki Alonso para devolver al Murcia a Segunda en 2011, pero no debería ocupar la undécima posición de la tabla del grupo IV, a siete puntos del 'playoff', y ofreciendo la imagen de un equipo débil, inconsistente y al que le cuesta horrores hacer un gol.

Con cerca de 600.000 euros de gasto solo para la primera plantilla, el equipo grana está por detrás en potencial económico del Lorca,el Cartagena y el Marbella, pero no del resto de equipos que tiene por encima en la clasificación. A cinco jornadas para el final de la primera vuelta, el Murcia necesita reaccionar y pegar un acelerón si quiere llegar al 'playoff', objetivo irrenunciable de un club en la cuerda floja, que no tiene tiempo para más experimentos. Pero, ¿cuáles son los errores que ha cometido Fernández Romo a la hora de diseñar un Murcia que está rindiendo muy por debajo de su potencial económico?

Sin plan b para el '9'

La primera grieta se ha producido en la parte de arriba, el mayor talón de Aquiles del Murcia. Con solo diez goles a favor, es, junto al colista Sanluqueño, el equipo menos goleador del grupo IV. Borjas Martín, futbolista perteneciente a la agencia de representación en la que trabajó Romo después de que lo destituyeran en el Xátiva en febrero de 2016, solo ha obtenido dos goles y no es el delantero referente del Murcia. Tampoco Wilson Cuero, que aunque es un delantero de brega y pelea, no se ha caracterizado en los últimos años por hacer muchos goles.

De hecho, la primera y casi única opción en el mercado veraniego siempre fue Manu Onwu, delantero que finalmente se decidió por la oferta del Lorca. Lo malo es que Romo no tenía un plan b y al final el Murcia aceptó la llegada de Cuero, incluido en la operación de salida de Eddy al Cádiz. Germán, que también cuenta como delantero, tampoco ha visto puerta. Uno de los casos más llamativos en la plantilla es el de Dani Mauri, delantero llegado desde el Málaga para ayudar a la primera plantilla desde el filial que aún no ha debutado con el primer equipo, a pesar de la escasez de gol grana.

Pero el Murcia tiene más carencias técnicas. Como por ejemplo en los laterales, donde Pumar, José Ruiz y Paris Adot apenas dan la talla. El gallego se ha caído del equipo en las últimas semanas tras un arranque de Liga irregular, en el que alternó buenos partidos con otros en los que cometió errores, mientras que José Ruiz tampoco está a buen nivel. Paris, el nuevo fichaje, no sube el nivel de los dos primeros y, aunque está jugando, no termina de explotar. Romo debió buscar en el mercado un lateral de superior nivel, capaz de adaptarse al juego combinativo que planteó el Murcia a principio de curso. Además, aunque el secretario técnico grana ha plagado al equipo de jugadores de banda como Isi, Titi, Roberto Alarcón y Nacho Pérez, ninguno de ellos tiene desborde ni uno contra uno, con lo cual esta carencia hace al equipo gran más plano en ataque.

De pesca en el grupo I

En la plantilla diseñada por Fernández Romo también hay algún sinsentido más. Aunque el secretario técnico grana dijo en su presentación que quería gente experimentada en el grupo IV y que era fundamental conocer los campos que visitarían durante la campaña, después no se guió por el mismo criterio a la hora de incorporar a muchos de los jugadores que han llegado al club grana. Futbolistas como Borjas Martín, que antes pasó por el Barbastro, Astorga y Pontevedra, o Titi, que jugó en el Marino de Luanco, procedían del grupo I y nunca habían jugado en el IV, donde los equipos son más profesionales y donde los jugadores, en casi todos los equipos, se dedican exclusivamente al fútbol.

Igual que Golobart, que tras marchar muy joven a Inglaterra y después a Alemania, solo se le puede contabilizar el año del Racing de Ferrol como experiencia en Segunda B. En la misma situación se encuentran jugadores como Diego Rivas, Nacho Pérez, Jon Iru y Paris Adot, futbolista que ha desarrollado casi toda su carrera en el fútbol navarro. El desconocimiento del grupo IV también se ha sumado a la juventud de muchos de los jugadores que han llegado al equipo grana y que no han entendido o no han asimilado la importancia de esta temporada para la institución.

Quizás jugadores demasiado jóvenes han cargado sobre sus espaldas la responsabilidad de meter al Murcia arriba en un año crucial para su historia. Roberto Alarcón, Javi Saura y Nacho Pérez, entre otros, apenas se han podido deshacer de la presión. Son aspectos que Fernández Romo debería haber cuidado más a la hora de formar una plantilla que no tiene tiempo para pensar en el medio plazo y que no puede resquebrajarse en un momento clave de la temporada.