La Verdad

Real Murcia

Tornel era el plan B de Abarca y Carrero pidió más tiempo

  • El notario murciano estaba dispuesto a gestionar el club si no aparecía ningún inversor; el exjugador grana quería traer a otro grupo

Si finalmente Raúl Moro Martín se hubiera echado atrás, Guillermo Martínez Abarca tenía preparado un plan B. Y ése no era otro que el grupo del notario de Francisco Tornel, en el que había diez empresarios murcianos, que hubiera tomado la gestión del club hasta final de temporada. Este grupo no quería tomar parte en la ampliación de capital para no cargar a sus espaldas las deudas generadas por Samper, pero estaba dispuesto a desembolsar una cantidad cercana al millón de euros para acabar la temporada y sentarse a hablar con Hacienda, a la que tenía pensado ingresarle alguna pequeña cantidad como muestra de buena voluntad. Las reuniones entre Abarca y Tornel se habían sucedido en las últimas semanas. No obstante, Tornel está dispuesto a sentarse con Moro Martín y su grupo y poner a su disposición toda la información que tiene para colaborar con el club. El notario murciano ha comprado 51.000 euros en acciones y piensa acudir a las Juntas.

A última hora

Además, hubo otros movimientos, como el que hizo Ricardo Carrero, jugador del Real Murcia desde 1997 a 2004, que aseguró a Romeo Cotorruelo, consejero del club, que disponía de un grupo inversor que podía poner una cantidad algo superior a la del grupo extremeño, pero que necesitaba que la ampliación de capital se alargara un poco más en el tiempo. Abarca desestimó esta posibilidad casi desde el principio, ya que necesitaba la aprobación del Consejo y superar alguna traba legal más. Además, también llegó el interés a última hora de un empresario argentino y de un grupo bodeguero del norte de España, aunque ambos necesitaban más tiempo para estudiar la situación.

Cabe recordar que los movimientos de Moro Martín y su grupo no se ciñeron solo a los últimos días, ya que desde hace tres meses Deseado Flores, Miguel Martínez y Pedro Contreras habían allanado el camino para la llegada del extremeño. De hecho, los herederos de Samper, a través de José Ángel Serantes, también estaban al tanto de la operación y desecharon cualquier posibilidad que no fuera esa. Tampoco fructificaron los intentos de Rubén Iglesias, presidente del Jumilla, de traer un gran inversor chino al Real Murcia.