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Real Murcia

El Murcia brilla ante su nuevo jefe

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Germán remata en la jugada del 1-0; junto a él, el ciezano Isi. / Guillermo Carrión / AGM

  • Los granas engatusaron a Moro con su propuesta, pero solo resolvieron al final

El choque entre el Murcia y el Jaén era un examen final para el equipo grana. Después de la reacción de cuatro partidos y el revolcón de la última semana en Mancha Real, los de Paco García volvían a estar cargados de dudas y necesitaban una victoria para volver a espantar los fantasmas, por enésima vez esta temporada. Además había un motivo más para hacer un buen partido: convencer a Raúl Moro Martín, el que se va a convertir en nuevo dueño del Real Murcia en los próximos días si nada se tuerce y que ayer vio el choque desde un palco privado, de que esta plantilla puede aspirar a meterse en el 'playoff' y que no tiene por qué cortar cabezas y hacer una revolución total con la plantilla.

El equipo que dirige Paco García demostró que tiene fútbol dentro, que está más cómodo con el balón en los pies que corriendo detrás de él, pero que al mismo tiempo tiene cosas que pulir. Ayer hizo un ejercicio de seriedad, de controlar el partido casi en su totalidad y de creer en su estilo, tras tocar y tocar hasta encontrar las mejores ocasiones de gol. Pero también demostró, tras noventa minutos que convencieron a los asistentes al choque, que tiene que afinar más la puntería y que un partido como el de ayer debió acabar, al menos, con cuatro goles de ventaja respecto a su rival. El Murcia de Paco García no parece un equipo de Segunda B por su atrevida propuesta y su estilo de juego, pero debe adquirir ciertas virtudes que tienen la mayoría de equipos que escapan de este pozo y ascienden al fútbol profesional, y que no son otros que aprovechar los errores del rival y ser más contundente, tanto arriba como en su propia área.

Y con Javi Saura como única novedad en el once respecto a las últimas semanas, el partido arrancó con muy buenas sensaciones para el equipo grana. A los dos minutos, en una gran jugada combinativa del Murcia, Diego Benito estrelló el balón en el larguero en un potente disparo desde fuera del área. Dos minutos más tarde, un gran contragolpe armado por Javi Saura no encontró rematador por poco, ya que un defensor se anticipó al propio Diego Benito, que se había incorporado al ataque. El equipo grana era un ciclón y dominaba todas las facetas del juego. Los de Paco García minimizaron a un Jaén que llegaba a la Nueva Condomina tras dar la sorpresa ante el Cartagena y el Marbella. Solo se desperezó a los once minutos tras un fallo de la defensa grana y un remate con la puntera de Santi Villa que se fue arriba. Fue su gran oportunidad del partido, ya que después se diluyó en ataque.

Solo un momento de duda

Un poco más tarde llegaron los únicos minutos de atasco grana durante el partido, aunque pronto volvió a carburar el Murcia en ataque. Así, un contragolpe bien articulado por el Murcia de forma colectiva acabó en gol. Wilson Cuero, que no tiene suerte ante la puerta contraria pero que se deja el alma en partidos como el de ayer, dio un pase providencial para que Germán hiciera el primer gol grana a los veinte minutos de juego. La vuelta del canario ha sido una bendición para los granas, por sus goles y por su capacidad para generar situaciones favorables para su equipo.

Y no solo llegó el gol en el minuto veinte, también llegaron los mejores minutos del Murcia durante la temporada. De hecho, el equipo debió irse a los vestuarios al final del primer tiempo con una ventaja mayor. En el tramo final del primer tiempo Germán remató de cabeza escorado y el balón salió cerca del poste, y Armando disparó de falta a la escuadra de Felipe, aunque las dos más claras las tuvo Isi en el tramo final de la primera parte. En la primera se emborrachó de balón y no disparó cuanto tenía todo de cara, y en la segunda se revolvió en la frontal del área y sacó un misil que desvió Felipe a córner.

En la segunda mitad el equipo grana no dejó ni despertar al Jaén, que estaba más preocupado de parar al Murcia que de buscar el empate. De nuevo el conjunto de Paco García arrancó con brío y desparpajo, como si no le pesara su posición en la tabla. Aunque otra vez, como tantas otras esta campaña, demostró que su mayor problema es acertar con la portería rival. A los tres minutos Wilson Cuero se fabricó una jugada de gol que repelió Felipe. El colombiano apenas tenía ángulo. Después llegó el momento más emotivo del choque, cuando Paco García sentó a Cuero y dio entrada a Borjas. El colombiano se retiró con lágrimas en los ojos, sabedor de que la afición espera mucho de él y que no está respondiendo con goles. Pero la afición grana, en una muestra de madurez y comprensión, le dedicó una gran ovación por su entrega. Es complicado recordar un delantero del Murcia que se haya ganado tanto afecto sin meter todavía un gol.

Pero más allá de los homenajes, el Murcia tenía que matar el choque y otra vez hizo todo de maravilla menos culminar las ocasiones. Primero Borjas Martín y luego por tres veces Titi, tuvieron el 2-0 en sus botas, pero fue Roberto Alarcón, otro castigado en las últimas semanas, el que consiguió hacer el tanto de la tranquilidad y permitió que la mañana, tanto en el césped como en la grada, fuera redonda.