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Real Murcia

Un misil de Isi hace creer al Murcia

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Álvaro Moreno salta, con Sobregrau en el suelo, en una jugada de ataque de El Ejido. / LOF

  • Triunfo revitalizante de los granas, que se reenganchan a la lucha por el 'playoff' tras ser favorecidos por otros resultados

Si había una jornada en la que el Real Murcia debía ganar era la de ayer. El equipo de Paco García, tras un final de infarto, se llevó los tres puntos de Santo Domingo y da un paso de gigante que le acerca al 'playoff'. La decimosexta fue la jornada perfecta para los granas, ya que a su victoria se sumaron los empates del Cartagena y el Lorca, y también las derrotas del Jumilla y el Mérida, lo que coloca a los granas a cuatro puntos del 'playoff' y con la oportunidad de recortar más terreno aún en las dos próximas semanas, en las que va a recibir a los dos últimos de la tabla (La Roda y el Sanluqueño) en la Nueva Condomina.

Ha llegado el momento de que el equipo grana vuelva a creer en sí mismo y en el que a falta del escenario ideal para hacer un fútbol de tiralíneas, se dedique a tirar de orgullo y casta para sumar de tres en tres, como hizo en El Ejido. El Real Murcia diseñado por Fernández Romo tiene grandes carencias, pero el escudo, el apoyo de una afición que no posee la mayoría de equipos del grupo IV y la llegada de un inversor como Moro Martín, deben ayudar a los granas para ir arriba como la espuma.

La primera parte fue de color grana, sobre todo en cuanto ocasiones, aunque El Ejido no se metió atrás. Nada más arrancar el partido, Titi disfrutó de la primera ocasión después de una internada por la banda derecha. El asturiano fue el jugador más peligroso y por su banda el Murcia volcó todo sus ataques. A los diez minutos el propio Titi se sacó un centro venenoso al que no llegó Borjas por los pelos. El choque pintaba bien, pero El Ejido dio un paso hacia delante. La falta de contundencia de la zaga murciana y las pérdidas tontas de los laterales granas hizcieron subir la autoestima del ataque local.

Hasta que el Real Murcia volvió a asustar a su rival con un centro medido de Diego Benito que Borjas remató y que el portero local, con la punta de los dedos, y posteriormente el larguero desbarataron. Cuando parecía que el choque volvía a ser grana, las continuas trifulcas en el centro del campo ralentizaron otra vez el juego. Hasta que un contragolpe iniciado por Benito cayó en los pies de Borjas, escorado en una banda. El delantero canario, que estuvo muy activo, la puso en la frontal del área para que Titi, con un disparo seco a la base del palo izquierdo de la portería de García, hiciera el 0-1.

Un gol que hizo justicia a los méritos de uno y otro equipo, ya que las mejores ocasiones fueron visitantes, sobre todo el cabezazo de Borjas que repelió el larguero. El Ejido metió durante algunos minutos a los granas cerca de su portería, pero sin hacer tiritar a los aficionados murcianos. La primera parte acabó con buenas sensaciones. Si el Murcia no cometía ningún error grave atrás, podría conseguir su segunda victoria de la temporada fuera de casa.

Benito se luce

En la reanudación, el Murcia dio un paso atrás y dio el balón a El Ejido. No fue por miedo, más bien para poder contragolpear y buscar el segundo gol con la velocidad de sus extremos y el trabajo de Borjas. Eso sí, el mejor de los granas siguió siendo Diego Benito, que ayer durante algunos minutos sacó la escuadra y el cartabón para hacer mejor el juego grana. Pese a que El Ejido tenía más prisa, la primera ocasión de la segunda parte fue para Borjas, que disparó con la rosca a la escuadra almeriense. Después El Ejido llegó con peligro por primera vez con un disparo de Alfonso que atajó Diego Rivas. Lo peor es que en la segunda llegada local, El Ejido consiguió el empate tras un fallo de Sobregrau que permitió centrar a Segura y rematar en el área pequeña a Samu Corral. El Murcia tenía que demostrar tras el empate la madurez y la fortaleza que se le presume a los aspirantes al 'playoff'.

Pero no llegó el 1-2 y sí el 2-1. Lo peor es que llegó tras un error de principiante de toda la defensa grana. El equipo almeriense se encontró con el gol tras un saque directo del portero que cayó en los pies de Samu Corral, que con un disparo cruzado batió a Diego Rivas. El portero grana pudo hacer mucho más, y también la defensa murciana, que se limitó a mirar.

El Murcia volvía a las andadas fuera de casa, a ser frágil en defensa y a conceder muchos regalos a su contrincante, a pesar de que se tratara de un recién ascendido y no a un equipo de la zona alta. Lo peor es que Paco García tenía poco en el banquillo para reanimar a su equipo. Solo a Roberto Alarcón, que salió por Adri Cruz. Y cuando peor pintaba el partido, un cabezazo de Morante a pase de Titi empató el partido.

El choque se convirtió en un ida y vuelta hasta el pitido final. Los dos equipos querían más. El Murcia, porque no se podía permitir ni un tropiezo más, y El Ejido porque olía sangre y la debilidad y los nervios en una defensa grana que ya había hecho agua dos veces y que podía resquebrajarse una vez más. De hecho Pedro Mérida tuvo hasta tres ocasiones para hacer el tercero para su equipo, aunque le faltó puntería. Justo lo que tuvo Isi para salvar al Real Murcia en la recta final. Una jugada de ataque grana que parecía diluirse acabó en las botas del ciezano, que recibió de espaldas en la frontal del área local. El extremo grana se dio la vuelta y sacó un misil de su bota izquierda que entró pegado al palo derecho de García, que solo pudo recoger el balón de la red. El Murcia, que tuvo el partido en su mano tras una gran primera parte y que lo perdió después por dos errores infantiles, se encontró con una victoria revitalizante, que lo acerca a la zona alta y que debe servir para que gane en autoestima y crea de verdad que es un equipo de 'playoff'.