La Verdad

Real Murcia
Martínez Abarca; a la izquierda se reproduce la parte del informe del Consejo en la que se habla de la hipotética disolución del club en el caso de no aprobarse las cuentas.
Martínez Abarca; a la izquierda se reproduce la parte del informe del Consejo en la que se habla de la hipotética disolución del club en el caso de no aprobarse las cuentas. / Guillermo Carrión / AGM

El Murcia rebajará el valor de sus acciones para evitar la liquidación

  • Abarca no pudo tapar un déficit en las cuentas de 1,7 millones con la ampliación y lo hará con una reducción del capital social

Todo el murcianismo está pendiente del desembarco oficial de Moro Martín en el club, previsto para la Junta de Accionistas del próximo miércoles 28. Es lo que más llama la atención y lo que más interesa a los aficionados granas. Pero antes de que llegue el sexto punto del orden del día de esta cita, el que recoge el 'cese y nombramientos de nuevos miembros del Consejo', Abarca tendrá que sacar adelante otro 'match ball' para dejar al Murcia latiendo y con vida. Será el último obstáculo que intente superar el abogado murciano, que el próximo miércoles quiere dar carpetazo a su etapa como presidente del Murcia.

En los puntos segundo, tercero y cuarto de este orden del día de una de las juntas más importantes de la historia grana, el actual órgano de gobierno de la entidad tendrá que aprobar las cuentas del club del ejercicio 2015-16, analizar la situación patrimonial y proponer las medidas para restablecer el equilibrio patrimonial de la sociedad. Y este punto será muy caliente ya que los fondos propios del Murcia, cada vez más devaluados, están por debajo del 50% del capital social, situación propiciada por las pérdidas del ejercicio (cerca de 2 millones), lo que obligaría a los gestores actuales a llevar al club a la liquidación de no corregir la situación rápidamente. A ello les obliga la Ley de Sociedades de Capital en sus artículos 363, 366 y 367. El plan inicial era cubrir este desequilibrio que arrastra del pasado ejercicio con lo obtenido en la ampliación de capital, pero la venta de nuevas acciones (577.455 euros) ha sido insuficiente.

La gestión de Abarca y sus consejeros no ha propiciado este desajuste como tal. La culpa es de los intereses y demoras que está generando la deuda del Real Murcia con las administraciones públicas y que el actual Consejo no ha podido frenar por no disponer de riñón suficiente. Es la herida por la que se está desangrando el Murcia y de ahí la importancia de que el futuro gestor grana tenga crédito ante Hacienda para negociar un plan de pagos a largo plazo que permita a la entidad remontar el vuelo. Aun así y, a la espera de ese inversor con crédito ante el fisco, Abarca ha ideado una nueva estrategia para aprobar las cuentas del ejercicio pasado y dejar al Murcia con vida antes de irse.

La propuesta del Consejo que deben aprobar los accionistas el próximo día 28 de diciembre será la de realizar una reducción del capital social de 1,7 millones, frente a los 3,5 actuales. Esto lo conseguiría con la rebaja a la mitad del valor de todas las acciones del Murcia, independientemente de su serie. Con esta medida, las acciones del Murcia perderían la mitad de su valor (la últimas vendidas, por ejemplo, pasarían a valer 51,03 en vez de 102,06 euros), aunque el reparto de poder en el club seguiría siendo el mismo, con los herederos de Samper como máximos accionistas (73%), el grupo de Moro Martín en segundo lugar (11,2%) y el resto del poder repartido entre pequeños accionistas (15%). Según el documento redactado por el Consejo para la cita del 28, esta medida va a «acercar el valor de las acciones a su valor real y contable, y eliminará el riesgo y la obligación de los administradores de tener que disolver y liquidar la sociedad». Como en la anterior Junta de Accionistas, ya con Abarca de presidente y celebrada en marzo de 2016, el Consejo espera que los herederos de Samper den el visto bueno a las medidas propuestas por Abarca para mantener el club con vida. Para ello, Gonzalo Samper, como administrador actual de Gestora Deportiva Murcia (la propietaria de las acciones del Murcia), mandaría un delegado para que vote a favor de sus intereses.

Parece evidente que Gonzalo Samper, que no tiene contacto con Abarca, votará que sí a la medida propuesta por el Consejo para recuperar el equilibrio patrimonial ya que le permitiría despreocuparse del Murcia un año más. Lo que aún está en el aire es si el hijo de Jesús Samper votará a favor de que Moro Martín se haga cargo de la mayoría del Consejo tras la marcha de Abarca.

Además, en la Junta se conocerá que las deudas del Murcia ascienden este año a 46,9 millones (1,7 más que el pasado) y que el club valora su cesión exclusiva de la Nueva Condomina en 25,4 millones de euros.