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Real Murcia
Francisco Perea, en la Junta de ayer.
Francisco Perea, en la Junta de ayer. / N. GARCÍA / AGM

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Piden a Moro que explique su plan

  • La de ayer fue una de las Juntas más concurridas de los últimos tiempos

La de ayer fue una de las Juntas más importantes y numerosas de las últimas décadas en el Real Murcia. Un buen número de accionistas se presentaron en el antepalco de la Nueva Condomina para presenciar la llegada de Moro y el adiós de Abarca. Además, muchos de ellos participaron de forma activa. Antonio Rubio, uno de los accionistas particulares que posee gran número de títulos desde la ampliación que efectuó Samper en Primera División, preguntó al Consejo, en el turno de ruegos y preguntas, por qué el equipo grana había retirado las demandas interpuestas contra la Liga tras el descenso administrativo del verano de 2014. Abarca contestó personalmente que, de no haber retirado más de 25 demandas, el club grana no hubiera podido conseguir el reconvenio, clave para la supervivencia de la entidad.

Pablo Baeza, presidente de los Accionistas Minoritarios, quiso agradecer al Consejo saliente su trabajo en el último ejercicio y desear suerte al grupo de Moro Martín en su nueva andadura. Además Baeza recalcó que es importante para el Real Murcia cumplir con Hacienda en el día a día, para que este organismo entienda que, a pesar de la deuda atrasada, hay buenas intenciones de cumplir en el futuro.

Otra de las intervenciones más importantes en cuanto a los accionistas de a pie fue la del abogado Higinio Pérez, en anteriores juntas el azote de Jesús Samper, que pidió al nuevo Consejo la elaboración de un código de buenas prácticas para los integrantes del Real Murcia en todos los ámbitos destinado a mejorar la imagen de la entidad. Además, Pérez exigió a los nuevos gestores que ningún consejero pueda pedir la liquidación del club sin que antes se someta a votación en la Junta de Accionistas.

El primo de Perea

Otra de las intervenciones destacadas fue la de Francisco Perea, primo de Antonio Perea, el intermediario que estuvo interesado en comprar el Real Murcia y que llegó a negociar de forma directa con el propio Jesús Samper antes de su fallecimiento. Este accionista, que compró títulos de tipo E en la reciente ampliación de capital del club grana, reclamó al grupo de Moro antes de que entrara de forma oficial en el Consejo, que explicara cuáles eran sus verdaderas intenciones, qué plan había trazado para salvar al Real Murcia; y criticó su falta de comunicación desde que 'La Verdad' reveló días antes del final del plazo de la ampliación la existencia de un empresario extremeño que quería invertir en el club grana. Otro de los que intervino en la parte final de la Junta fue José Ángel Serantes, que reconoció el trabajo de Martínez Abarca al frente de la entidad durante el último año y que deseó suerte a los nuevos gestores del Murcia.