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Hacienda pone cerco a las acciones de Moro en el Murcia

Raúl Moro, a la izquierda, junto a los consejeros José Carrilero y Gustavo Pomar, y el asesor Pedro Contreras, tras ser nombrado presidente el pasado 28 de diciembre.
Raúl Moro, a la izquierda, junto a los consejeros José Carrilero y Gustavo Pomar, y el asesor Pedro Contreras, tras ser nombrado presidente el pasado 28 de diciembre. / Edu Botella / AGM
  • La Abogacía del Estado informa a la Agencia Tributaria de que estas fueron pagadas por Venta de Carburantes del Sur y que luego fueron inscritas por otra firma del extremeño

El cerco que Hacienda ha establecido sobre Raúl Moro Martín, el nuevo presidente y segundo accionista del Real Murcia, aprieta también al club grana. En su afán por cobrarse la deuda que Moro mantiene con el fisco por el impago tributario de una de sus empresas, Venta de Carburantes del Sur -que a 7 de diciembre de 2016 superaba los diez millones de euros-, la Agencia Tributaria ha decidido poner en la diana los 400.000 euros con los que Raúl Moro adquirió el 11,2% de las acciones del Real Murcia para entrar en el club. Fue su puerta de entrada en el Murcia y así, el 28 de diciembre pasado, la Junta General de Accionistas formalizó su incorporación al Consejo de Administración y le otorgó su máxima confianza y, de paso, la presidencia de la entidad.

El departamento de Recaudación de la Agencia Tributaria de Sevilla, demarcación en la que tenía su domicilio Venta de Carburantes del Sur, ha solicitado a la Abogacía del Estado en Murcia un informe sobre la compra por Raúl Moro de su paquete accionarial del club grana. Y ya lo tiene en su poder. Tocó redactarlo a José Manuel de la Peña y, según ha sabido 'La Verdad', en él queda establecida la vinculación directa de Moro con la sociedad utilizada para adquirir el 11,2% de las acciones del club murcianista, Corporación Empresarial Augusta.

Esta empresa, aparentemente creada al efecto de participar en la ampliación de capital del Real Murcia mediante los citados 400.000 euros, fue constituida el 20 de octubre de 2016, cerca de un mes antes de tomar las acciones del club grana, y Moro Martín se convirtió en administrador único el 22 de noviembre, una semana después del desembolso de los 400.000 euros. O, al menos, esa fue su fecha de entrada en el Registro Mercantil de Sevilla. Esta firma no debe dinero a Hacienda, pero está controlada -al igual que Venta de Carburantes del Sur- por la misma persona física, Raúl Moro Martín. Y por eso Hacienda ha decidido hacer lo que en la esfera administrativa se conoce como levantamiento del velo. Domiciliada también en Tomares (Sevilla), Corporación Empresarial Augusta, creada con un capital mínimo de 3.100 euros, tiene como finalidad la «adquisición, tenencia, disfrute, administración y enajenación de valores inmobiliarios y de cualquier tipo de títulos y activos financieros», según reza su objeto social.

Un embargo cautelar

Es el artículo 43 de la Ley General Tributaria, en su apartado 1, donde Hacienda encuentra una vía para cobrarse parcialmente la deuda de Venta de Carburantes del Sur con los 400.000 euros utilizados por Raúl Moro. Este precepto legal permite proceder contra segundas empresas de un deudor moroso «cuando resulte acreditado que las personas jurídicas han sido creadas o utilizadas de forma abusiva o fraudulenta para eludir la responsabilidad patrimonial universal frente a la Hacienda Pública y exista unicidad de personas o esferas económicas, o confusión o desviación patrimonial». En eso consiste precisamente la figura del levantamiento del velo.

Cuando la Agencia Tributaria recaba de un contribuyente un dictamen como el que ha solicitado a la Abogacía del Estado en Murcia, el siguiente paso suele ser -siempre que antes no se haya pagado la deuda exigible o haya conseguido convencer a Hacienda para que le conceda un aplazamiento- la incoación de un procedimiento de embargo cautelar, que podría alcanzar a las acciones de Moro en el Real Murcia.

A esta finalidad parece encaminado también el requerimiento que Hacienda envió desde Sevilla al Real Murcia, a mediados de diciembre, para que le informara sobre la identidad de la persona, física o jurídica, que había desembolsado más de 300.000 euros en la ampliación de capital, y que, en este caso, es -como determina la Abogacía del Estado- Raúl Moro. El empresario extremeño, como ha averiguado Hacienda, desembarcó en el accionariado del club grana a caballo de la firma Corporación Empresarial Augusta, a pesar de que el ingreso de los 400.000 euros que depositó en la ampliación lo hiciera, a través de la cuenta de la ampliación en BMN, la empresa Venta de Carburantes del Sur.

Si Hacienda, finalmente, procediera al embargo cautelar de las acciones de Moro en el Real Murcia, la estructura accionarial del club podría verse sustancialmente alterada, aunque a priori la Junta de Accionistas realizada el pasado 28 de diciembre y el posterior Consejo de Administración celebrado horas después seguirán siendo válidos. La Agencia Tributaria vendería estas acciones al mejor postor en una subasta pública a través de internet, en un plazo de seis meses, prorrogable una sola vez y por el mismo plazo, y Moro, segundo accionista del club grana tras los Samper, no podría concurrir a la puja y conseguir su objetivo de convertirse en el dueño del club. Antes de llegar a este extremo el empresario extremeño tampoco podría vender sus títulos del Real Murcia mientras estuvieran embargados.

En todo caso, este expediente no sería tratado por parte de la Agencia Tributaria como una diligencia de embargo normal, de las que de forma directa pueden activar los técnicos de Hacienda. Al tratarse, supuestamente, de un expediente de derivaciones de responsabilidad, el caso sería tratado por un órgano superior del propio organismo recaudador y el proceso se podría alargar más de lo que habitualmente tarda un proceso de embargo ordinario.