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Real Murcia

Guardiola, a 24 horas del Murcia

Sergi Guardiola, a comienzos de 2016, tras fichar por el Granada.
Sergi Guardiola, a comienzos de 2016, tras fichar por el Granada. / A. AGUILAR
  • El acuerdo entre el jugador y el club es total; faltan que regrese de Australia y el ‘sí’ del Granada B

Sergi Guardiola cometió un pecado de juventud cuando rondaba los 20 años. El delantero que podría convertirse en nuevo jugador del Real Murcia había conseguido llamar la atención del Barcelona en diciembre de 2015, club que lo iba a fichar para su filial. Nacido en Manacor, pero criado en Jumilla, tras años de batirse el cobre en los campos de Segunda B, iba a dar un paso crucial en su carrera. Aunque había conseguido llegar al Alcorcón de Segunda unos meses antes, no tenía minutos con Muñiz y buscó una salida.

Así llegó al filial del Barça, a un solo paso de estrellas como Messi, Neymar e Iniesta. Quién sabe si, una vez en el club culé, pensó Sergi, podría entrenar un día con las estrellas mundiales que acostumbraba a ver por la televisión. Estaba dispuesto a pelear con todas sus fuerzas. El 28 de diciembre de 2015 firmó su contrato con el club catalán, pero solo unas horas más tarde comenzó una pesadilla. Concretamente ocho. Una reunión con amigos el 26 de octubre de 2013, fecha de uno de los habituales clásicos entre el Madrid-Barça, le jugó una mala pasada. «Llegó la hora del clásico... ¡Hala Madrid!», dijo Guardiola en su cuenta de Twitter nada más levantarse aquel 26 de octubre.

Horas después otro usuario de esta red le contestó: «Pégate fuego, merengón». Desde la cuenta del propio Sergi Guardiola, este entró al trapo: «Hala Madrid, puta Cataluña». Dos días más tarde, también desde su cuenta, escribió: «Yo no pondría a Messi en mi equipo, va andando, estropea el juego del equipo». Estos comentarios de Twitter que se repiten a miles cada vez que hay un encuentro entre blancos y blaugranas costaron a Sergi Guardiola tener que romper su vinculación con el Barcelonas.

«El FC Barcelona ha decidido rescindir el contrato que había firmado esta tarde con el jugador Sergi Guardiola, después de comprobar que había publicado tuits ofensivos contra el barcelonismo y Cataluña», dijo la entidad blaugrana en su web. De nada valió que Guardiola pidiera perdón: «Estábamos varios compañeros y con la tontería se puso; yo no lo puse. Si sé que lo he puesto yo y que venía al Barça, soy el primero en borrarlo», dijo. También pidió perdón al Barça: «Como está en mi Twitter y afecta a mi persona, pido disculpas a toda Cataluña y al Barça», afirmó el ‘9’.

El Lorca lo ha tentado

Pero el daño estaba hecho. Tuvo que dejar el Barça y se enroló en el Granada B para terminar el año. Detrás de todo el ruido que provocó este incidente, hay un jugador de Segunda, un goleador que necesita recuperar el terreno perdido. Y el Murcia le quiere ofrecer este escaparate. El acuerdo entre el jugador y el club es total, pero falta que el Adelaide United, de Australia, le dejé salir y el club al que pertenece el jugador, el Granada B, diga ‘sí’ a la operación. En todo caso, y debido a la diferencia horaria con las antípodas, la llegada de Sergi Guardiola se produciría el miércoles debido a las 24 horas de vuelo, entre trayectos y esperas en aeropuertos, que separan Adelaida de Murcia.

Sergi Guardiola ha querido jugar en el Murcia desde el principio. Va a renunciar a parte de su ficha en el Adelaide United por defender la camiseta grana de aquí al final de la temporada. De hecho, en las últimas horas el Lorca de Xu Genbao, que ha dado orden en gastar el dinero necesario para reforzar la plantilla, le hizo una oferta superior a la que le puso encima de la mesa Deseado Flores. Incluso lo intentó Julio Algar, que dirigió a Guardiola en el Lorca Deportiva. Pero el delantero quiere jugar en el Murcia y ya ha dado su palabra.

Quiere dejar atrás la pesadilla que arrancó el 28 de diciembre de 2015 y empezar de nuevo, como cuando demostró su potencial en el Novelda, con 10 goles en la campaña 2013-14. Un año más tarde hizo 17 en el Eldense, tres de ellos en el ‘playoff’ por la permanencia. Meses antes dijo ‘no’ al Hércules, que lo quiso en diciembre. En el Alcorcón de Segunda apenas jugó, aunque en media temporada en el Granada B, tras salir del Barça B, logró 8 goles en 18 partidos, uno de ellos en la Nueva Condomina en el 3-4 del 7 de mayo que le costó el puesto a Aira. Ahora está loco por marcarlos, pero vestido de grana.