La Verdad

Real Murcia
Víctor Alonso, ayer, en Murcia.
Víctor Alonso, ayer, en Murcia. / MARTíNEZ BUESO

Víctor Alonso: «Lo he dado todo por el club; mi conciencia está muy tranquila»

  • Víctor Alonso, exgerente del Real Murcia

  • El madrileño se marcha de la entidad tras 18 años de vivencias: «Mi ciclo se había acabado y esto solo es el final de una etapa; hay que asumirlo y mirar hacia adelante»

Llegó al Real Murcia en septiembre de 1999. Empezó colaborando con la revista del club grana, al mismo tiempo que trabajaba con algunos medios de comunicación murcianos. En unos años se convirtió en responsable de comunicación del Murcia, hasta que con el paso del tiempo fue corvirtiéndose en una de las personas de confianza de la familia Samper. A medidados de 2010, y tras el descenso del club grana a Segunda B en Montilivi y el cambio de puesto de Santiago del Río, hasta entonces consejero delegado, Víctor Alonso aterrizó en la gerencia grana. Pero lejos de ser un camino de rosas, en los últimos seis años le tocó comandar un club con una deuda kilométrica. Hasta el pasado lunes por la noche, cuando su camino y el del Murcia se separaron.

-¿Cómo se siente por el despido?

-Me voy con la cabeza alta y satisfecho, independientemente de los errores y aciertos que haya tenido. Lo he dado todo, absolutamente, desde que he estado en el Murcia. Hubo años en los que me quedé sin vacaciones, no he tenido horarios y me he enfrentado a situaciones muy complicadas llenas de obstáculos. Siempre he sido muy leal a todas las personas que han representado al Murcia. Me puedo ir satisfecho. Los aciertos y los fallos están abiertos a las interpretaciones de cada uno. No todos vemos las cosas igual. Eso es lo que me reconoce mi entorno y por eso me puedo ir muy tranquilo.

-¿Cree que la gente del fútbol reconoce el trabajo que hizo estos años al frente del Murcia?

-La gente del fútbol ha reconocido mi trabajo en todo este periodo, no solo ahora que me voy. Me ha llamado mucha gente que no esperaba. Me han llenado mucho los testimonios de algunos compañeros, de algunos empleados, incluso de un acreedor de Brasil que me ha escrito. Y de jugadores, incluso alguno que solo estuvo aquí seis meses. Son gestos que emocionan.

-¿Se lo esperaba?

-Es el final de una etapa, las cosas hay que asumirlas y hay que mirar hacia adelante. No me ha pillado por sorpresa, se veía venir.

-Se le nota bastante tranquilo.

-No me voy dolido, me voy satisfecho. Mi ciclo se había acabado. Uno tiene que darse cuenta de las cosas, cuándo empiezan y cuándo acaban. Han llegado unos gestores nuevos y han decidido no contar conmigo. Y eso se respeta, aunque yo creo que podía haber dado mucho, he intentado trabajar en estos dos meses pero ellos piensan otra cosa, entienden que no soy la persona adecuada. Entiendo las circunstancias, pero claro que hubiera seguido.

-Desde luego, le ha tocado dirigir el Murcia en unos años difíciles por la gran deuda generada anteriormente de su llegada al cargo.

-Me han tocado los años más complicados, sin ninguna duda. Eso te forma, te hace aprender y crecer. Me he tenido que empapar de cosas que nunca hubiera pensado necesarias en el mundo del fútbol y que he tenido que aprender para desarrollar bien mi trabajo. Te da un bagaje y una trayectoria. Pero he tenido alrededor gente que me ha enseñado un montón, gente muy preparada, aunque hemos podido tener más o menos acierto. Desde Jesús Samper, Martínez Abarca, Juan Antonio Samper, Romeo Cotorruelo, Santiago del Río, Serantes, Antonio Sánchez Carrillo y algunos más, hasta gente de la Liga o de otros clubes.