La Verdad

Real Murcia

Gran apuesta, escaso premio

Sergi Guardiola y Andrés Sánchez, jugador del Marbella, pelean por un balón en el encuentro de ayer.
Sergi Guardiola y Andrés Sánchez, jugador del Marbella, pelean por un balón en el encuentro de ayer. / LOF
  • El Murcia tuvo cinco ocasiones claras de gol para ganar en Marbella, pero solo obtuvo un punto, con un hombre menos, gracias a un penalti que llegó al final

Paradójico. Tras una primera parte brillante en ataque del Real Murcia, con cinco claras ocasiones de gol, tuvo que rescatar un punto al final, en el último suspiro, gracias a un penalti que transformó Sergi Guardiola. El fútbol fue injusto con el equipo grana en Marbella ante un rival que se dedicó a esperar el fallo de su contrincante y cuya arma fundamental fue perder tiempo desde que se adelantó en el marcador, tras un error de la defensa grana, en el minuto quince de la primera parte. A partir de ahí el choque dejó una lectura negativa y otra positiva para los intereses del equipo grana.

Lo peor: el Murcia sigue a tres puntos del 'playoff' después de la jornada, desaprovecha una gran ocasión para meterse de una vez entre los cuatro primeros e invita a la fiesta al Mérida, que se coloca cuarto tras su goleada de ayer ante el Linense. Aun así, el equipo grana salió reforzado de Marbella por la actitud que mostró durante el choque y rescató un punto con un hombre menos durante veinte minutos. Además, ganó el tanteo particular a un rival directo y mantiene las posibilidades de meterse entre los cuatro primeros a falta de seis jornadas para el final y con un calendario más asequible que el resto de competidores directos. El Murcia de Mir suma su cuarta jornada consecutiva sin perder y se ha quitado de en medio al rival más potente que le quedaba en la recta final de la competición.

Por eso en la primera parte de ayer al Murcia de Mir no se le puede reprochar demasiado. Solo la jugada que le costó el gol, mal defendida por la defensa grana. Pero poco más. El equipo murciano salió a por todas desde el pitido inicial, con intensidad y con ganas de marcar en los primeros minutos. El entrenador valenciano alineó un once con tres centrales y dos laterales con capacidad para subir al ataque como Pumar y Juanjo, y con futbolistas arriba como Adri Cruz y Armando para que presionaran la salida de balón del Marbella. En los dos primeros minutos Curto y Sergi Guardiola avisaron de sus intenciones. El jumillano, tras un gran pase de David Sánchez, disparó con potencia pero se encontró con Manu Fernández. El choque pintaba bien.

El Marbella apenas contestó con un disparo lejano del murciano Andrés Sánchez, antes de que el Murcia volviera a coger las riendas del partido y se hiciera el amo. La jugada más deslumbrante de la primera parte llegó en el minuto 12 con un remate de espuela de Sergi Guardiola que sacó con la punta de los dedos Manu Fernández, que comenzó a convertirse en una pesadilla para los atacantes del Murcia.

Pero cuando parecía que el equipo de Mir tenía todo controlado, llegó un saque de esquina a favor del Marbella que Añón remató en el segundo palo a placer. El fallo defensivo premiaba a un equipo que solo había tirado una vez a la portería de Simón y que se conformaba con esperar agazapado. Pero el Murcia no se amilanó y siguió con el gol entre ceja y ceja. Borja, en otra jugada a balón parado, remató de chilena y se volvió a estrellar contra el meta marbellí, mientras que Víctor Curto, un minuto después, disparó cruzado en otra de las grandes ocasiones granas de la primera parte.

El Marbella, por su parte, se limitó a esperar los fallos del Murcia y solo se acercó a Simón antes del descanso con un disparo flojo de Goti. Un bagaje ofensivo muy inferior al de un Murcia que siguió llegando con un doble remate de Borja y también con una jugada en el segundo palo de Juanjo, que remató muy flojo. La primera mitad acabó con un agarrón tonto de Golobart sobre Márquez y con los recogepelotas del Marbella perdidos y sin devolver balones como marca el reglamento.

La lesión de Curtos

El resultado era peligroso, el Murcia necesitaba paciencia para no encajar un segundo gol que sería definitivo. Y también para no caer en la tela de araña de un Marbella que, igual que siete días ante el Cartagena, iba por delante en el marcador arriesgando muy poco. Su plan: ralentizar cada vez más el ritmo del encuentro. Pero en la segunda parte casi todo le salió mal al equipo grana. Para empezar Víctor Curto se lesionó a los tres minutos y saltó al césped Isi. Además, el Marbella se mostró más agresivo y se fue a por el segundo. Sin volverse loco pero con atrevimiento. El Murcia ya no era el mejor de los dos.

La salida al campo de Zé Turbo desde el banquillo, un delantero cedido por el Inter de Milán, dio oxígeno y verticalidad al Marbella. Las ocasiones no eran tan claras como en la primera parte para el Murcia, al mismo tiempo que Borja Gómez tuvo que evitar el remate de Añón en el segundo palo, en una jugada calcada a la del 1-0. Así, hasta que en el minuto 27 de la segunda parte el colegiado del encuentro tomó una decisión determinante para los granas al expulsar a Golobart quizá de forma rigurosa por derribar a Zé Turbo cuando enfilaba el área murcianista.

Pese a la inferioridad y las ganas del Marbella de sentenciar el choque, el Murcia tiró de casta y amor propio para llevarse del Municipal de Marbella al menos un punto. Se lo merecía. El escaso botín en un partido fundamental para los granas lo obtuvo en el tramo final del choque cuando el defensa local Marcos Ruiz agarró por detrás a Elady y lo derribó dentro del área local. El penalti lo transformó, sin titubear, Sergi Guardiola e hizo sumar a los granas un punto que no es el mejor premio a su entrega y a su apuesta ofensiva, pero que le deja muy vivo en la lucha por el 'playoff' a falta de un mes y medio para que llegue el momento clave de la temporada.