La Verdad

Real Murcia

Fructífero arreón final

Guardiola, en acción, en el partido ante el Córdoba B.
Guardiola, en acción, en el partido ante el Córdoba B. / Guillermo Carrión / AGM
  • El Real Murcia quiere seguir el ejemplo del Nástic de Tarragona y el Socuéllamos, equipos que se metieron en la pelea por el ascenso a Segunda División tras rematar con triunfos las últimas jornadas

Los jugadores del Real Murcia han logrado lo que no tenían hasta la fecha. Una confianza que les hace ser un equipo temible y crecido que no baja los brazos y que está dispuesto a luchar hasta el final por meterse en las eliminatorias por el ascenso a la Segunda División. Esa sensación se ha trasladado a la grada y al entorno, que también consideran que el equipo ha ganado entereza con Vicente Mir y está capacitado para acabar la fase regular del campeonato entre los cuatro primeros. O lo que es lo mismo, que el Real Murcia está capacitado para ganar, si no todos los partidos que quedan, al menos cinco de los seis para aprovecharse de los duelos directos que aún se deben jugar en la zona alta de la clasificación, y de los que puede sacar partido.

Dada la actual situación del conjunto grana, si finalmente consigue disputar el 'playoff' de ascenso no será un pionero, ya que anteriormente ya ha habido otros equipos que lo han conseguido. Desde que en la temporada 2008-2009 se modificó al ascenso a Segunda para premiar a los primeros de grupo, varios equipos han conseguido remontar en la clasificación en las últimas seis jornadas para meterse de lleno en la pelea por hacerse un hueco en el fútbol profesional.

La gran hazaña

La mayor hazaña la protagonizó el Nástic de Tarragona en la temporada 2013-2014, que a seis jornadas para el final estaba a siete puntos del 'playoff' y ocupaba la octava posición del grupo III. Nadie podía pensar que los hombres de Vicente Moreno, que no habían ocupado la zona noble en toda la temporada serían capaces de luchar por subir.

En aquel equipo, el centro del campo lo lideraba David Sánchez. El gaditano que desde que ha llegado al Real Murcia se ha adueñado de la manija del equipo y del balón parado. Los tarraconenses lograron ganar las últimas diez jornadas del campeonato para meterse en el 'playoff' por primera vez en la penúltima jornada. Esa dinámica ganadora la trasladaron a las eliminatorias por el ascenso, donde tan solo perdieron el último partido de la final, frente al Llagostera, que les privó de protagonizar una gesta heroica.

Algo parecido ocurrió la temporada pasada con el Socuéllamos, que ocupaba la octava posición a falta de seis jornadas y estaba a cuatro puntos del cuarto clasificado en la jornada 32 del grupo II. Sin embargo, las cinco victorias logradas y la derrota sufrida le permitieron jugar el 'playoff'. El conjunto de Ángel García tampoco había ocupado en toda la temporada puestos de ascenso, pero el arreón final, en el que lograron un total de 13 victorias y 4 derrotas en las últimas 17 jornadas, le llevaron a jugar las eliminatorias. Pese a la gran segunda vuelta conseguida, en el primer cruce que les midió al Sevilla Atlético se cortó su ilusión.

El Jaén y el Villanovense

En el grupo IV, el Real Murcia también tiene espejos en los que mirarse para alcanzar el 'playoff' en el tramo final. El Jaén de la temporada 2011-2012, que entrenaba Manolo Herrero, estaba sexto a tres puntos del cuarto equipo, a falta de seis jornadas para el final. Un esprint de cinco victorias y una derrota fue suficiente para que los andaluces se metieran en la pelea por el ascenso a Segunda. Sin embargo, el partido de vuelta de la eliminatoria que les enfrentó a la Ponferradina les cortó las alas para seguir peleando por el ascenso.

El Villanovense de la campaña 2014-2015 también se transformó en un grande en el tramo final. Remontó los tres puntos de desventaja que tenía con el cuarto clasificado, cuando solo quedaban por jugarse 18 puntos. Con cuatro victorias, un empate y una derrota, los de Cobos llegaron al 'playoff', del que fueron apeados por el Bilbao Athletic en la primera ronda.

En una situación exactamente igual a la del Villanovense estaba el año pasado el Lleida. Obtuvo los mismos resultados en las últimas seis jornadas, suficientes para luchar por el ascenso de categoría. Sin embargo, su suerte en el 'playoff' fue mucho mejor. Los de Idiakez, eliminaron a Barakaldo y Madrid Castilla para terminar cayendo en la ronda final contra el Sevilla Atlético, que ya había eliminado antes a otro de los equipos que llegaban en racha, como el Socuéllamos.

El ejemplo alicantino

El año pasado, el propio Vicente Mir, actual entrenador del Real Murcia, vivió desde la exigencia de un equipo grande llegar descolgado al tramo final de Liga. Llegó al Hércules en la jornada 22 con el equipo sexto y, tras perder el primer partido, cogió una buena racha que culminó de manera magistral. Los alicantinos vencieron ocho de los últimos diez partidos y los otros dos los empataron, lo que les permitió acabar terceros.

Además logró imponerse a seis rivales de la zona baja, que estaban peleando por el descenso, como tiene ahora por delante el conjunto grana. Al llegar con la solidez y seguridad necesaria al 'playoff', fueron pasando eliminatorias con éxito hasta plantarse en la final, en la que terminaron cayendo frente al Cádiz por un error defensivo en el partido de vuelta.

Vicente Mir quiere repetir la fórmula con el Real Murcia, sabiendo que si los granas están entre los cuatro primeros en la última jornada, ningún rival va a querer medirse a ellos por el peligro que supone que un histórico del fútbol español llegue enchufado a las eliminatorias por el ascenso a la Segunda División.