La Verdad

Real Murcia

Del parqué al césped para crecer de grana

A los cuatro años empezó a jugar, «siempre de portero», en El Palmar de fútbol sala. Después se marchó al Club Cordillera para seguir jugando sobre el parqué. Recuerda que aquel «fue un año magnifico». Ya con 9 años dio el salto al fútbol y se enroló en el Real Murcia. «Fue un cambio muy grande» por las diferencias entre los dos deportes y las características en el juego. «Salía mucho con las rodillas y eso me costó mucho quitármelo», reconoce sobre su adaptación al fútbol.

Fue pasando categorías desde infantil hasta llegar al primer equipo, lo que hizo que representase a sus compañeros dentro del césped. «No me gusta que el capitán sea el portero, prefiero que sea un jugador de campo», admite, pero con el paso de los años fue ganando galones en el Real Murcia y le tocó ejercer el cargo. «También da gusto porque significa que confían en uno».