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Real Murcia

Guardiola-Curto, sociedad letal con algunos piques

Curto abronca a Guardiola el pasado domingo.
Curto abronca a Guardiola el pasado domingo. / Guillermo Carrión / AGM
  • Las nuevas adquisiciones del Real Murcia en el mercado invernal están aportando carácter y fuerza mental a un equipo que antes era frágil

No es una sorpresa que las nuevas adquisiciones del Real Murcia en el mercado invernal estén aportando carácter y fuerza mental a un equipo que antes era frágil. Pero tanta energía puede hacer que a veces salten chispas entre los compañeros de un mismo equipo en su intento de agradar. Es lo que ha pasado en las últimas semanas entre Víctor Curto y Sergi Guardiola. Si el día del Córdoba B los más de 10.000 aficionados que acudieron a la Nueva Condomina los vieron discutir por lanzar un penalti, el pasado domingo, los más de 12.000 que asistieron al choque contra el Mancha Real percibieron que los reproches entre ellos fueron habituales a la hora de resolver algunas jugadas de ataque.

Así ocurrió en una acción en la que el delantero jumillano intentó disparar a puerta desde la línea de fondo, apenas sin ángulo, cuando Curto se encontraba dispuesto a rematar en el punto de penalti una hipotética asistencia. Minutos más tarde ser produjo una acción parecida, aunque al revés. En Marbella, en los primeros compases del partido, también hubo acciones de poco entendimiento entre ambos.

El dueño de los penaltis

El caso es que este exceso de competencia es positivo para el Real Murcia, ya que Curto ha marcado seis goles con la camiseta grana y Guardiola cinco, lo que ha llevado al equipo grana a rozar el 'playoff'. Además, el asunto de quién lanzará otra vez un penalti con los dos jugadores sobre el campo ya está resuelto puesto que Vicente Mir, después de la bronca entre ambos frente al Córdoba B, dejó claro en el vestuario que el primer lanzador es Curto, siempre que esté en plenitud de condiciones. El vestuario, por su parte, está tranquilo ya que, de puertas adentro, sabe que la relación entre ambos es cordial y Curto, nueve años mayor que Guardiola, intenta corregir y enseñar al jumillano.