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Real Murcia

La cesión del uso del estadio, único obstáculo

Raúl Moro saluda al alcalde Ballesta en la reunión del pasado enero.
Raúl Moro saluda al alcalde Ballesta en la reunión del pasado enero. / J. CARRIÓN / AGM
  • El Ayuntamiento quiere que el Murcia le deje utilizar el campo para cerrar un convenio que está a punto de firmarse

El nuevo convenio de uso del estadio Nueva Condomina está muy cerca de cerrarse, ya que tanto Felipe Coello, por parte del Ayuntamiento, como Raúl Moro, como presidente del Real Murcia, están acercando posturas y apenas quedan unos pequeños detalles para que el acuerdo sea total. La intención es que quede firmado antes de que acabe la presente temporada. En el caso de que el equipo no se meta en el 'playoff', sería un periodo de solo tres semanas; si el Murcia llega al 'playoff', el acuerdo llegaría a finales de junio, fecha del último partido por el ascenso.

En ese informe elaborado por el Ayuntamiento hay un punto caliente en el que se debe hilar fino para que ambas partes acaben satisfechas, y es el principal motivo por el que todavía no se ha zanjado el asunto. Se trata del apartado que habla del uso y disfrute del estadio Nueva Condomina por parte del Real Murcia. El club necesita poder contar con esa garantía para poder añadirla como un activo que le permita cuadrar las cuentas cada año. Sin embargo, lo que en un primer momento le ofrecieron desde el Consistorio fue una renovación anual de la cesión del estadio al club, esto no le permitiría añadir la cesión al equilibrio presupuestario de la entidad murciana, como ha venido haciendo el Murcia los últimos años con una valoración de unos 35 millones de euros. Esa cifra ha facilitado la supervivencia del club en los últimos años y ambas partes saben que cambiar este punto supondría meter al Murcia en más problemas de los que ya tiene su economía. Desde el club consideran ese aspecto como «una línea roja» que no se puede rebasar porque afectaría directamente a la organización económica de la entidad.

Por eso los servicios jurídicos de la Concejalía de Deportes andan buscando la fórmula para hallar una redacción de ese punto sensible que no haga que el Real Murcia pierda ningún activo, pero que también permita al Ayuntamiento utilizar las instalaciones del estadio. No está siendo fácil aclarar ese aspecto por el documento que hay vigente desde 2009, que prevé una duración de la cesión de 50 años.

Disponer de los bajos

El Ayuntamiento quiere buscar una alternativa al texto para poder desarrollar otras actividades dentro del estadio sin quitarle esa prestación al club. Su intención es que, a cambio de correr con los gastos del estadio, en los que se incluye el césped, la conservación del inmueble y su mantenimiento, pueda hacer uso del mismo para diferentes actividades municipales, así como sacar partido de los bajos comerciales que hay disponibles en el estadio y que están en desuso.

Además, se está hablando sobre otras cuestiones, como la aparición del escudo del Ayuntamiento en la indumentaria del Real Murcia y también en zonas comunes del estadio, como sería en las vallas publicitarias y la sala de prensa, o incluso en su autobús, en caso de tenerlo. Es decir, quieren que se considere al Ayuntamiento como un patrocinador más de los muchos con los que ya cuenta el club.

Pese a esta dificultad para alcanzar un acuerdo, desde la llegada de Moro a la presidencia e incluso antes, cuando presentó en el Ayuntamiento su proyecto para liderar el club, la relación ha sido muy buena. De hecho, han sido ya varios los partidos en los que el palco ha tenido alguna representación municipal y en varias ocasiones ha contado con Felipe Coello como testigo directo.

Esta situación dista mucho de la que había con el anterior Consejo y las discrepancias que mantuvo Coello con Víctor Alonso, que no quiso responder al borrador que desde el Ayuntamiento le enviaron por no considerar adecuada la postura del Consistorio.