El nuevo Murcia tiene veneno

Manel celebra el gol con Dani Aquino. / lof
Manel celebra el gol con Dani Aquino. / lof

La artillería grana da alas al equipo de Herrero, al que no le tiembla el pulso para mirar arriba. El jienense salió con dos delanteros en Sanlúcar y se mostró ofensivo cuando fue necesario, para dar el primer golpe sobre la mesa

JOSÉ OTÓN

sanlúcar. El Real Murcia dio una exhibición ofensiva en El Palmar, en el estreno de una temporada que pinta bien en lo deportivo para el equipo grana. No solo porque haya arrancado el curso ganando en la casa de un recién ascendido, sino por cómo lo hizo: con jerarquía y valentía, con un Manolo Herrero al que no le tembló el pulso en el momento clave del partido y que decidió ir a por los tres puntos pese al riesgo de perderlos todos. El jienense sacó un once inicial con dos delanteros y, aun así, cuando se podía haber conformado con el empate, metió más artillería al césped para llevarse la victoria.

1 AT. SANLUQUEÑO

2 REAL MURCIA

At. Sanluqueño
Diego García, Ceballos (Dani Muñoz, min. 84), Mario Hernández, José Romero, Álex Cruz, Alberto García, Dani del Moral, Abel Gómez, Adrián Gallardo (Edu Oriol, min. 45), Antonio Jesús (Nando Quesada, min. 45) y Mawi.
Real Murcia:
Ian Mackay, José Ruiz, Hugo Álvarez, Charlie Dean, Forniés, Sergio Maestre, Armando (Miñano, min. 72), Jesús Alfaro, Héber Pena (Julio Delgado, min. 64), Dani Aquino (Álex Corredera, min. 87) y Manel Martínez.
Goles:
0-1, min. 26, Manel Martínez. 1-1, min. 32, Mawi. 1-2, min. 83, Jesús Alfaro.
Árbitro:
Guillermo Conejero Sánchez (colegio extremeño). Mostró tarjetas amarillas a Alberto García, Sergio Maestre, Armando, Mario Hernández, Charlie Dean, José Romero, Abel Gómez y Forniés.
Incidencias:
Estadio Municipal de El Palmar. El presidente Víctor Gálvez, el vicepresidente Víctor Valentino Gálvez, el consejero Eduardo Tomás y Toni Hernández, director deportivo grana, asistieron.

El aficionado grana puede extraer varias conclusiones positivas del viaje a Sanlúcar y solo una negativa. Su equipo generó ocasiones de todos los colores y siempre quiso mandar en el choque. Demostró que juega de forma colectiva, con la participación de todos los futbolistas a la hora de defender y atacar, y que es un conjunto con las ideas claras. Y que no se arruga ante la adversidad ya que, tras recibir el empate, se fue otra vez para arriba y fue ambicioso. Es la mejor sensación del nuevo proyecto de un Murcia que solo tiene que corregir una cosa: no puede recibir un gol en la única ocasión que generó el Sanluqueño en todo el partido. Si el club grana y su secretaría técnica terminan la plantilla de este año con los retoques necesarios en la zona de atrás, hay Murcia para rato y para luchar por un ascenso vital para la entidad.

LAS CLAVES

1
Contundencia en el centro
Con la presencia de Armando y Maestre de inicio el Murcia consiguió imponerse.
2
Apuesta ofensiva
Para empezar Herrero no renunció a su estilo y arrancó el choque con dos delanteros y cuando el partido se dirigía hacia el empate final sacó al resto de la artillería.
3
Manel
Fue el mejor del Murcia.

En la primera parte el Murcia fue mejor que el Sanluqueño. Aunque el juego directo y los balones en largo se impusieron en los primeros minutos, los granas se hicieron con el control y tuvieron las mejores ocasiones. La primera, de Manel Martínez en una chilena acrobática que se fue fuera. El equipo grana intentaba salir al contragolpe cada vez que recuperaba el balón pero también comenzó a dominar el juego estático cuando el Sanluqueño decidió meterse atrás. Hasta que llegó la segunda gran oportunidad de los granas tras una combinación entre Alfaro, Aquino y Pena que el ex del Racing tiró fuera. Aquino, que se sacó un pase genial de la chistera, estaba con ganas, enchufado. Hasta que llegó el golazo de Manel, que se fabricó una jugada desde la banda, se colocó el balón y batió a Diego García de un soberbio disparo.

El delantero que más dudas había generado en la pretemporada grana lograba el primer gol de la temporada. El Murcia estaba cada vez mejor pero el Sanluqueño, que no había creado ninguna ocasión en la primera hora de juego, empató el partido con una genialidad de Mawi. La defensa grana falló clamorosamente, ya que dejó demasiados metros al extremo andaluz. Lo mejor fue que el equipo de Herrero no se derrumbó y volvió a coger las riendas del choque. Y su dominio se transformó en otras dos grandes ocasiones para los granas: la primera con un disparo de Alfaro y la segunda con un mano a mano claro de Pena, que, cuando lo tenía todo para marcar, se durmió y tiró por la borda la ocasión más clara de la primera parte. Lo peor, el gol concedido y que sus dos pivotes, Sergio Maestre y Armando, acabaron con amarilla el primer tiempo y lastrados de cara a una segunda parte que se preveía competida.

Tras el descanso, el equipo grana siguió mostrando su potencial ofensivo, aunque perdió el control del juego, que se convirtió en un correcalles atractivo para el espectador pero no para los entrenadores. La primera gran ocasión para los granas de la segunda parte fue para Manel Martínez, el mejor del Murcia ayer, que se fabricó otra oportunidad de gol y cruzó demasiado el balón. Pena, que ya no pudo recuperarse tras el fallo clamoroso de la primera parte, disparó con peligro siete minutos más tarde. Hasta Armando disparó desde lejos, pero sin veneno.

EL PÚBLICO

1.400 espectadores, con más de 100 desplazados desde Murcia.

Herrero dio un paso más y decidió ir a por el partido. Aunque tenía dos delanteros sobre el terreno de juego, quitó a Pena y metió a Julio Delgado. Después sentó a Armando e introdujo a Miñano, un futbolista más ofensivo. Y los cambios tuvieron un efecto inmediato porque el Murcia tuvo ocasiones aún más claras.

En un contragolpe ejecutado brillantemente por Aquino, Julio Delgado no supo definir, mientras que Alfaro estrellaba un balón contra el palo en la ocasión más clara de la segunda parte. Aquino ejecutó una falta lateral con un disparo potente que despejó con dificultad el portero local mientras que Julio Delgado, otra vez, mostró su velocidad en otro contragolpe que no supo transformar en gol. Hasta que Alfaro, uno de los fichajes más glamurosos del Murcia de Víctor Gálvez, se encargó de poner el broche de oro a un partido que demuestra, por propuesta, que es un serio candidato al ascenso a Segunda.

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