Todo menos un partido de trámite

Vicente Mir observa a sus hombres durante un entrenamiento en Cobatillas.
Vicente Mir observa a sus hombres durante un entrenamiento en Cobatillas. / M. Bueso

Mir no quiere que el Murcia salga relajado tras el 1-3 de la ida y baje la guardia ante un Pontevedra que sueña con lograr la proeza en la Nueva Condomina

JOSÉ OTÓNMurcia

En el mundo del fútbol, los entrenadores y los que rodean a un equipo profesional utilizan las estadísticas y los números en función de sus intereses. Así, el trabajo de Vicente Mir y Luisito, los técnicos del Real Murcia y el Pontevedra, respectivamente, ha sido esta semana intentar convencer a sus equipos de que hoy, a partir de las 19 horas, la eliminatoria, que está 1-3 para el Murcia, empieza de cero. Los dos técnicos han hecho hincapié a sus plantillas en los últimos días en que en el fútbol nunca hay que fiarse, que este deporte es un estado de ánimo y que cualquier proeza es posible.

O lo que es lo mismo: el técnico del Real Murcia no ha parado de avisar en cada una de sus apariciones desde la vuelta de Pasarón que el resultado del partido de ida es secundario y que el Pontevedra llegará a Murcia enrabietado y con ganas de devolver el revolcón que le pegó el equipo grana en el partido de ida. La lucha de Mir esta semana ha sido contra la relajación y la complacencia que pueda ocasionar haber conseguido en la ida un resultado tan contundente. Sus mensajes han ido dirigidos, casi en su totalidad, a convencer a su vestuario y al entorno de que hay que jugar la vuelta como si la eliminatoria estuviera aún cero a cero. En Galicia, el trabajo de Luisito ha sido similar: intentar convencer a sus jugadores de que ganar en la Nueva Condomina es posible, y de que ya no hay nada que perder, que el Murcia tiene sus puntos débiles y que otras proezas más grandes se han visto en este deporte.

Los planteamientos de Mir y de Luisito han dejado la lógica a un lado. Agarrándose a la probabilidad y a las matemáticas, incluso a las sensaciones, lo normal es que el Real Murcia no tenga hoy excesivos problemas para acceder a la segunda ronda de las tres por el ascenso. En primer lugar, por la demostración de control y pegada que los granas exhibieron en Pasarón hace ocho días. El Murcia manejó al Pontevedra a su antojo durante sesenta y cinco minutos, hasta que llegaron los despistes de Golobart y el apretón final de un equipo que se sintió humillado. Y después, por los números de la última fase de la temporada, que dicen que el Murcia está en plena ebullición futbolística y que no hubo ningún rival que le pudiera parar en los tres últimos meses de competición.

Los guarismos de los granas con Mir son arrasadores y contrastan con los de su rival, algo más pobres. El Murcia, con el entrenador valenciano en el banquillo, no ha perdido en los últimos once partidos y solo ha cedido dos empates. En materia goleadora, el Murcia marcó 26 goles en los últimos 11 encuentros y solo encajó cinco. Y en sus últimos cuatro partidos ha marcado tres o más, con la pareja Curto-Guardiola viviendo un momento dulce. El Pontevedra necesita marcar como mínimo tres goles y que su rival no anote, algo que haría que el Murcia no fuera hoy el equipo de las últimas semanas.

El conjunto grana tendría que bajar demasiado la guardia, dejarse llevar en exceso, para que la eliminatoria se le complicase. Eso sí, aunque el Pontevedra solo ha ganado fuera de casa 15 puntos de los 60 con los que acabó la Liga y solo consiguió llevarse los tres puntos lejos de su estadio en tres ocasiones, intentará morir con las botas puestas. Por eso, como dice Mir, la concentración debe ser el arma más importante de un Murcia que tiene más de medio billete para llegar a la segunda ronda, pero que necesita endosar el último golpe a un Pontevedra que tirará de orgullo y casta para silenciar hoy la Nueva Condomina y firmar una gesta que pasaría a la historia de los gallegos.

El rival grana, en teoría, no será tan duro y contundente como la semana pasada en Pasarón, aunque dependerá de un árbitro que no se le da nada bien a los granas. Con Varón Aceitón, colegiado balear de 28 años que cumple su quinta temporada en Segunda B, el Murcia no ha ganado las tres últimas veces que este colegiado ha dirigido un choque en la Nueva Condomina. Empate a cero ante la Cultural Leonesa el año del grupo I, un 0-1 del Sevilla Atlético la temporada pasada y un resultado similar ante el San Fernando esta misma campaña. El Real Murcia no conoce la victoria con Varón Aceitón, pero quiere que hoy se rompa esa mala racha.

Otras de las claves es saber qué planes tiene Mir para su once inicial, en el que podría reaparecer Rayco, un jugador clave en las últimas semanas que no fue titular en Pasarón. El valenciano sorprendió a su rival con la presencia de Saura, Adri Cruz, Armando y David Sánchez en el centro del campo, aunque puede que para la vuelta el técnico apueste por un equipo con extremos para hacer daño a su rival. Pero las incógnitas son muchas más, ya que Roberto Alarcón, José Ruiz, Diego Benito y Josema, entre otros, también piden paso en el once.

Alcaldes en el palco

El choque tendrá un carácter festivo con la presencia de varios alcaldes de municipios de la Región en el palco tras la invitación del club grana y con la actuación en el césped de Blon, un rapero catalán seguidor del Murcia, que ha preparado un tema especial con motivo de su visita. El club grana, que abre hoy las taquillas de 11 a 13 horas, espera llegar a los 10.000 espectadores en la Nueva Condomina en otro partido vital para la entidad. De momento, son 8.500 entradas las vendidas por el club, una cifra que puede aumentar hoy.

La entidad que preside Raúl Moro confía en que los murcianistas que no han retirado su entrada aún lo hagan en la mañana de hoy o antes del encuentro. El club grana, con muchos frentes abiertos en lo económico, necesita hacer una buena taquilla para tapar algunos agujeros. Por eso pide un esfuerzo a la afición para que dé un paso adelante en un momento vital para el club.

Fotos

Vídeos