Una pataleta de Moro compromete a Miguel Martínez, expresidente grana

Miguel Martínez y Raúl Moro. /LV
Miguel Martínez y Raúl Moro. / LV

El extremeño publica en Twitter una discusión en la que el exjefe de las peñas busca convencer a De la Vega para que deje paso a Gálvez, reconociendo así que el mexicano es el dueño del Murcia

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

O Raúl Moro tiene ganas de protagonismo o está nervioso ante el futuro laudo arbitral del TAS que resolverá quién es el propietario del Real Murcia, disputa que se podría dilucidar a finales de junio. El extremeño hizo pública en su cuenta de Twitter una conversación que tuvo con el expresidente grana Miguel Martínez y García de la Vega acaecida después del 7 de marzo, fecha en la que el mexicano ejerció, presuntamente, la opción de compra del Real Murcia.

En dicha reunión, tanto Miguel Martínez como Moro intentaron convencer a García de la Vega para que cediera el club que había adquirido ante las presiones de Víctor Gálvez por hacerse con el control de la entidad, a pesar de la existencia del contrato ejecutado legalmente. El propio Martínez dijo a De la Vega en dicha cita: «Tenemos unos señores dispuestos a solventar inmediatamente los problemas económicos del club a corto plazo. No sabemos si tienen plan a largo plazo». El expresidente de las peñas, seguidamente, preguntó a De la Vega: «¿Existe alguna posibilidad de que tú aceptes lo que consideres oportuno para ser una parte menos de este conflicto?». Ante la petición de un millón de euros por parte de García de la Vega el propio Miguel Martínez le vuelve a preguntar: «¿Crees que alguien te va a dar un millón por el Real Murcia?

Lo peor, más que en la posición que queda De la Vega, es la postura de Miguel Martínez, que reconoce de forma implícita que Mauricio García de la Vega es el propietario del Real Murcia y de ahí su insistencia a la hora de convencerlo para que deje paso al grupo de Gálvez.

De hecho, y según ha podido saber 'La Verdad', De la Vega tiene la intención de trasladar estas conversaciones al propio TAS como prueba de que, desde el 7 de marzo, tanto Miguel Martínez como Raúl Moro lo consideran dueño del Real Murcia. De ahí que no se entienda que el propio Martínez, como presidente, impidiera a García de la Vega entrar en las oficinas del Murcia y tampoco lo reconociera después como dueño del club en la Junta del 11 de abril.

Un matiz

El gestor mexicano no ha querido responder públicamente a Moro por la publicación de esta grabación privada, ni tampoco a los abogados de Gálvez, que aseguran que pueden demostrar que los jugadores despedidos por el Murcia en invierno acumularon tres meses sin cobrar (noviembre, diciembre y enero), siendo este motivo suficiente para anular la compra de De la Vega. El mexicano, que no quiere pronunciarse públicamente, se ha limitado a asegurar que para que esa cláusula tuviera vigor tenía que haber acumulado tres meses de impagos toda la plantilla, y que esto no sucedió.

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