Pontevedra teme la llegada del 'todopoderoso' Real Murcia

Los jugadores del Real Murcia celebran un gol en el partido ante El Ejido. / Vicente Vicéns / AGM
Los jugadores del Real Murcia celebran un gol en el partido ante El Ejido. / Vicente Vicéns / AGM

En el equipo que entrena Mir no las tienen todas consigo y recelan de la polivalencia táctica del equipo gallego El ambiente es frío, los aficionados locales recelan de la visita de los granas y en el club creen que Pasarón no se llenará

BORJA TORRASMurcia

murcia. La ciudad de Pontevedra ya está lista el partido más importante de la temporada. Llega el Real Murcia con aires de favorito por su gran dinámica final en la liga regular, lo que ha acongojado a muchos seguidores, en los que reina un pesimismo que difícilmente hará que los aficionados locales se vuelquen con el equipo en esta primera eliminatoria. El estadio de Pasarón tiene un aforo de 12.000 espectadores y, aunque desde el club no avanzan la cifra de venta de entradas, todo apunta a que habrá poco más de media entrada, lo que supondrá la mejor asistencia del año, pero se quedará muy lejos del lleno.

En Pontevedra consideran que participar en el 'playoff' de ascenso a la Segunda División es ya un premio porque solo hace dos veranos el equipo estaba jugando por subir a la categoría de bronce y fue precisamente en las rondas finales cuando llenaron el estadio.

En Pasarón se espera un ambiente frío. La afición duda del rendimiento que puede mostrar su equipo ante el 'todopoderoso' Real Murcia. Además, los socios deben pagar 8 euros y los que no lo sean entre 15 y 25 para poder presenciar un encuentro que se podrá ver por televisión. Todo lo contrario a como lo está viviendo la ciudad de Murcia, que está confiada en que los granas son serios aspirantes al ascenso y contarán con la compañía de un centenar de aficionados en las gradas.

Mario Barco, goleador del equipo de Luisito, está lesionado y trabaja para poder jugar en la Nueva Condomina

Agresividad

En lo deportivo, la clave del éxito del Pontevedra esta temporada ha estado en su preparación física. Se ha mostrado desde el inicio un escalón por encima de sus rivales, tanto en la presión como en la intensidad y agresividad que sus jugadores han demostrado en los partidos durante los 90 minutos. Un ritmo de juego que en el primera vuelta dejó impresionados a todos sus rivales en el grupo I, pero que con el paso de las jornadas, las lesiones y la aparición del cansancio se ha ido desvaneciendo.

Quienes han visto jugar jugar al Pontevedra esta temporada advierten de que es un equipo muy valiente, que no tiene ningún complejo a la hora de jugar con la defensa muy adelantada e ir a presionar con todo el equipo a sus rivales. Lo hace con descaro y sin remiendos, como demuestran en ocasiones sus centrocampistas, avanzando líneas para ir a incordiar a los centrales rivales. Su objetivo es robar cuanto antes para elaborar un rápido ataque que sorprenda a su rival.

Habitualmente, su juego crece desde la banda para terminar en un centro o balón al área. Sin embargo, ese atrevimiento se puede volver en su contra ante un equipo de la calidad del Real Murcia, que con metros en ataque puede aprovechar la velocidad de jugadores como Guardiola, Rayco y Elady para sorprenderles.

Mir ya sabe que Luisito, el técnico rival, es imprevisible. Las variantes tácticas que ha mostrado el Pontevedra esta temporada son innumerables, porque a lo largo de un partido es capaz de jugar con diversos sistemas. Lo mismo arranca con un 4-3-2-1, que luego pasa a un 4-2-3-1 o minutos después apuesta por un 3-4-3, variaciones que terminan por sorprender a sus rivales.

Producto de ese buen estado físico, el Pontevedra ha resuelto muchos partidos en los últimos minutos. Hasta en diez encuentros ha marcado en los últimos cinco minutos de partido. El partido que más tardó en resolver fue el que le enfrentó al Tudelano. El Pontevedra iba perdiendo por 0-1 y con dos tantos en el minuto 87 y 95 dio la vuelta al resultado. Además, en otros dos partidos lograron el único tanto del partido en los minutos 84 y 88, por lo que los granas no podrán rebajar la concentración hasta que el colegiado decrete el final del partido.

'Barcodependencia'

En el partido de mañana, los gallegos no podrán contar con su mayor peligro ofensivo. Mario Barco, que sufrió una rotura de fibras en el bíceps femoral hace cuatro jornadas, está luchando para llegar como sea al partido de vuelta. Es el máximo goleador del equipo con 12 tantos, pero ha tenido una segunda vuelta muy irregular, producto de las lesiones. En el primer partido del 2017, al cuarto de hora se marchó lesionado del tobillo y eso provocó una crisis en el equipo. Los siguientes seis partidos en los que no jugó, el Pontevedra no solo no ganó ni un partido, tampoco marcó.

Reapareció saliendo desde el banquillo y logró el tanto de la victoria, a la siguiente semana. Marcó en el minuto 88. En la siguiente jornada volvió a ser suplente y solo duró 8 minutos sobre el césped por una micro rotura muscular. Su reaparición, tres jornadas después, ya no fue igual y su papel sobre el campo no tuvo trascendencia hasta que sufrió la lesión que le impide estar mañana frente al Real Murcia.

Mateu Ferrer jugará de '9', acompañado de David Añón. Además del remate de estos dos jugadores, el Real Murcia tendrá que tener cuidado con las incorporaciones ofensivas de su lateral zurdo, Javier Bonilla, que lleva ya 7 goles, 4 de ellos de penalti, y numerosas asistencias por su buen golpeo desde la banda.

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