Samper no termina de quitar la soga al Murcia

Miguel Martínez, Raúl Moro y Gonzalo Samper, antes de la Junta de ayer./Vicente Vicens / AGM
Miguel Martínez, Raúl Moro y Gonzalo Samper, antes de la Junta de ayer. / Vicente Vicens / AGM

El dueño del 73% del club grana permite a Moro reducir el capital social y evitar la liquidación de la entidad, pero no abre la puerta al extremeño para convertirse en el máximo accionista | El presidente de la entidad no se rinde pese a fallar su plan: «Vamos a buscar otras alternativas, vamos a trabajar para buscar otros recursos»

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Raúl Moro consumó ayer solo la mitad de su plan: consiguió salvar al Real Murcia de la liquidación reduciendo el capital social en casi un 90%, pero no pudo aprobar la ampliación de capital para adquirir el paquete mayoritario de acciones del club grana. Por eso, la de ayer fue una Junta de Accionistas que dejó un sabor agridulce en el Consejo de Administración que preside el empresario extremeño, que pensaba que la familia Samper quedaría relegada a un segundo plano después de quince años de supremacía.

Al final, no todo salió según el plan previsto por el actual Consejo. Las caras de preocupación de los directivos granas eran evidentes tras la Junta. El Real Murcia salvó otro 'match ball', que hubiera obligado a sus directivos a llevar a la liquidación a la entidad grana, pero su futuro no se ha despejado. Todo porque Gonzalo Samper seguirá siendo el dueño de la entidad y Moro, al no tener el control total, podría cansarse de poner más dinero mientras que solo sea el segundo accionista de una sociedad que tiene 43 millones de deuda y solo genera pérdidas.

1 La reducción de capital que evita la liquidación del Murcia fue aprobada por unanimidad.
2 Tras la no aprobación de la posterior ampliación de capital, Samper sigue siendo el dueño con el 73% de las acciones.
3 Moro solo posee el 11,2%, pero sigue de presidente.
4 El Murcia tiene seis meses más de vida, hasta la futura junta de diciembre de 2017.
5 Moro no pondrá los 400
000 euros de la ampliación y el club necesita dinero.

No obstante, el presidente del Real Murcia quiso ser diplomático ayer y dejó una puerta abierta a un futuro acuerdo. No quiso ensañarse con Gonzalo Samper tras el 'no' del madrileño a la ampliación de capital: «Tenemos la necesidad de encontrar otros recursos al no poder realizar la ampliación. Habrá que buscar alternativas para pagar lo que tenemos que pagar. Yo solo puedo decir que vamos a trabajar. Solo puedo transmitir que Samper no quiere perjudicar al Real Murcia y que quiere ayudar a los accionistas, pero la intención de Gestora Deportiva Murciana es salir del Murcia de forma legal y sin arriesgarse a que un juez diga después que lo que ha hecho no es legal al tratarse de una sociedad en concurso», dijo el propio Moro, que ya no pondrá los 400.000 euros que tenía previsto desembolsar en dicha ampliación de capital, dinero que iría destinados a pagar las deudas más urgentes.

La Junta arrancó con más de media hora de retraso por la negociación previa de Samper y Moro

La conducta de Samper ha sido considerada como «incongruente» por algunos consejeros granas, que argumentan que si el hijo de Samper pensaba votar 'no' a la ampliación, agarrándose a que podría ser una maniobra ilegal, no tiene sentido que estuviera negociando durante varios días su 'sí' a la ampliación, a cambio de una cantidad de dinero que rondaría los 200.000 euros. No parece una actitud coherente, según los directivos granas. Lo único evidente es que la sombra de Samper seguirá envolviendo algunos meses más al Real Murcia y que, de momento, su nombre seguirá ligado a una sociedad en la que su familia, desde el fallecimiento de Jesús Samper en diciembre de 2015, ya no pone ni un euro, pero a la que no quieren dejar escapar.

Ahora, tras la cita de ayer, el propio Gonzalo Samper seguirá controlando el 73% del Real Murcia, mientras que Moro mantiene su 11,2%. Un callejón sin salida del que el Murcia solo podrá salir cuando acabe el concurso de Gestora Deportiva Murciana y se conozca definitivamente dónde van a parar las acciones del club grana, uno de los escasos activos de esta firma. De momento, el Murcia va a tener otros seis meses de vida hasta la próxima junta de accionistas, que se celebrará en diciembre de 2017, en la que, si el club sigue generando pérdidas, ya no tendrá ningún colchón. Los consejeros deberán buscar ahora dinero para poner en marcha la maquinaria para esta temporada y, de paso, convencer a Moro de que siga invirtiendo en un club que no termina de salir del atolladero y que deberá seguir peleando para seguir con vida. El Murcia se ha quedado a un paso de cambiar de dueño, pero tendrá que esperar unos meses más.

Los movimientos comenzaron pronto ayer en las oficinas de la Nueva Condomina. Raúl Moró, presidente del club, y los consejeros Stefan Settels y Miguel Martínez, llegaron a primera hora para preparar la reunión con Gonzalo Samper, prevista para las 11.30 horas. Era la última oportunidad para convencer al heredero de Samper para que dijera 'sí' a la ampliación. Unos minutos antes de la hora prevista para esta cita llegó a la Nueva Comunidad Jesús García, el administrador concursal de Gestora Deportiva Murciana, y a continuación lo hizo el propio Gonzalo Samper, acompañado de su abogado José Luis Martínez.

Después fueron apareciendo el resto de consejeros, además de otro grupo de accionistas, incluidos los representantes de la Asociación de Accionistas Minoritarios, encabezados por Pablo Baeza. Lo curioso es que la negociación previa a la Junta duró más de una hora y la cita comenzó con más de media hora de retraso. Además de los dos puntos calientes del día, los accionistas aprobaron las cuentas del club, la marcha de dos de los ocho consejeros que llegaron con Moro (Gustavo Pomar y Manuel Gimeno) y la reducción de capital necesario para acudir a una junta, que pasa de 874 euros a 43,74.

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