Una semana en busca del nuevo técnico con tres candidatos en la pugna final

J. OTÓN MURCIA

La semana ha sido muy movida en las oficinas de la Nueva Condomina. De hecho, todos los que están cercanos a la dirección deportiva grana han estado recabando información de los candidatos para relevar a Víctor Basadre en el banquillo grana. Desde Raúl Moro y Juanma Barroso, hasta Deseado Flores, director deportivo grana. Juan Carlos Garrido, con un brillante currículo en Primera, era la prioridad de Flores. El valenciano se ofreció en dos ocasiones al Murcia: antes del fichaje de Mir y el pasado verano. Por eso, tras la mala imagen que el Murcia ofreció ante el Villanovense Flores decidió apostar por él, aunque las negociaciones se estropearon ayer cuando el acuerdo estaba prácticamente cerrado. Garrido entrena al Casablanca de Marruecos, pero estaba buscando una salida por los problemas económicos del club africano.

Deseado Flores, además, pidió informes de Claudio Barragán, un entrenador conocido por su fuerte carácter. Otra de las negociaciones emprendidas por el club grana fue la de José María Salmerón, extécnico del UCAM, que el pasado miércoles se reunió de forma personal con Raúl Moro, presidente del club, y Juanma Barroso, ayudante de Deseado Flores, que no fue a la cita en un hotel lorquino por motivos laborales. El club grana, que quedó en pasarle una oferta económica horas después, se olvidó de Salmerón al estar negociando con Garrido, aunque ayer el club grana retomó su interés y también las negociaciones con el almeriense.

Por otro lado, el presidente del Real Murcia citó a su plantilla tras el entrenamiento del pasado miércoles para soltarle una reprimenda. El motivo: el bajo rendimiento del equipo grana y las indisciplinas de muchos de sus jugadores. De hecho, algunos futbolistas han llegado tarde a algún entrenamiento, y dos de ellos a la salida de un desplazamiento.

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