Entre silbidos y banderas

Muchas banderas de España y pancartas contra el proceso independentista en Cataluña. / NACHO GARCÍA / AGM
Muchas banderas de España y pancartas contra el proceso independentista en Cataluña. / NACHO GARCÍA / AGM

Los pitos a Piqué y el apoyo decidido al Murcia marcan el ambiente del choque

ALBERTO GÓMEZMURCIA

El Real Murcia aparcó ayer durante unas horas los problemas que padece en la Liga e intentó disfrutar de la Copa después de tener la suerte de medirse a uno de los mejores equipos de Europa. El día fue diferente desde primera hora. Cuando la expedición culé aterrizó en el aeropuerto de San Javier medio centenar de aficionados recibieron a los jugadores. Piqué y Mascherano fueron los más reclamados para firmar autógrafos. También recibió agasajos el entrenador Ernesto Valverde.

Más tarde, la directiva de los granas, encabezada por el presidente, Raúl Moro, se codeó con invitados de excepción. Representantes de ambos clubes compartieron mesa y mantel en el restaurante Churra y aprovecharon para acercar posturas y estrechar lazos de cara a futuros acuerdos. Así lo expresó el propio Moro en declaraciones a 7TV. Bartomeu no pudo viajar por problemas de agenda.

En los aledaños de la Nueva Condomina el partido comenzó a vivirse desde media tarde. Cuando restaban dos horas para el comienzo del encuentro las inmediaciones del estadio estaban pobladas. La mayoría aguardó a que llegara el autobús del Barça, recibido con una sonora pitada. A los catalanes los recibieron a la entrada al campo murcianista algunas banderas blaugranas y españolas y más silbidos que aplausos. Con el Barcelona dentro de la casa pimentonera, un torrente de gente enfiló los asientos. De esta manera, una hora antes del inicio el graderío empezó a teñirse de grana.

La afición respondió y vitoreó a los hombres que entrena José María Salmerón desde que aparecieron sobre el césped para calentar. Las camisetas del Real Murcia fueron la prenda más repetida en el estadio. Les siguieron las banderas de España. El Barcelona, por su parte, recibió pitos cuando salió a calentar y también cuando apareció el once titular para empezar a jugar. Piqué, que fue suplente, fue el que más abucheos recibió cuando salió para ocupar su puesto en el banquillo de la Nueva Condomina.

Zona de honor repleta

El palco también estuvo repleto. Presidieron el encuentro el alcalde de Murcia, José Ballesta, y Raúl Moro. También estuvieron en la zona noble tres expresidentes pimentoneros como Antonio Zamora, Juan Guillamón y Manolo Álvarez. En el Barcelona destacó la presencia de su director deportivo, Robert Fernández, quien antes de que el balón comenzara a rodar estuvo departiendo con el exjugador del Murcia Tito.

Durante el partido, el público apoyó al Real Murcia. Es más, en cuanto los de Salmerón merodearon el área que defendió Cillessen el ambiente se convirtió en una olla a presión en favor de los murcianistas.

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