Fútbol | Real Murcia

Víctor Gálvez gana el primer asalto

Víctor Manuel Gálvez habla con los medios; a la izquierda, Víctor Valentino, su hijo y también nuevo consejero grana. / Nacho García/AGM

El oriolano, en una Junta cargada de polémica, se proclama nuevo presidente del Murcia. Tras la dimisión de Miguel Martínez, Deseado, Moro, Torregrosa y Juan Merino, el nuevo gestor grana se ha rodeado de cuatro consejeros de confianza

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Fue una de las juntas de accionistas más movidas de la historia del Real Murcia. Arrancó después de las 12 del mediodía y no terminó hasta pasadas las 5 de la tarde debido a los innumerables problemas existentes para acreditar el quórum necesario (varió del 99% inicial hasta el 86% definitivo). Con una gran presencia de accionistas, aunque Raúl Moro dio la espantada y delegó su voto en Deseado Flores, el acto deja vía libre a Víctor Gálvez, que es el nuevo presidente del Consejo de Administración, a su hijo Víctor Valentino, teórico dueño, como vicepresidente, a Francisco Roberto Cases, como secretario, y a Carlos Ruiz Quinto y Eduardo Tomás López, como consejeros. Personas de la confianza del empresario oriolano que borran del mapa a los que llevaron a Raúl Moro al Real Murcia .

El momento más caliente lo vivió, en la puerta de las oficinas, Mauricio García de la Vega. El gestor mexicano, que se personó en la Junta acompañado del notario Javier Escolano, no pudo entrar a la sala. Deseado Flores, el secretario, y Miguel Martínez, el presidente, alegaron que su compra no estaba reconocida por el Consejo Superior de Deportes. Una situación similar a la posterior compra del Murcia por parte del grupo Gálvez Brothers, operación que tampoco está registrada. Eso sí, los oriolanos se hicieron con un poder de Raúl Moro para convertirse en los jefes de una Junta que les permite acceder a la zona noble.

El empresario de la Vega Baja dijo 'no' a las cuentas de la entidad

«Nosotros hemos hecho lo que legalmente estábamos capacitados para hacer. No tengo miedo a represalias ni amenazas de García de la Vega. Todo lo que se ha hecho hoy estaba acreditado ante notario con los documentos pertinentes. Hemos tenido el asesoramiento legal pertinente», dijo Miguel Martínez al final de la cita. Martínez dimitió como presidente, al igual que Deseado Flores y Raúl Moro. Torregrosa y Merino fueron cesados de sus cargos: «El nuevo presidente será Víctor Gálvez. Empieza una nueva andadura con gente con capacidad, iniciativa y respaldo. Lamento la imagen que hemos dado los dirigentes del Real Murcia. El Consejo que he presidido ha hecho lo que ha podido. La prioridad ahora es que los trabajadores cobren. Nuestro ciclo ha terminado».

Lo que han dicho

Víctor Gálvez. Presidente del Consejo
«Al Murcia vendrán los mejores jugadores del mundo y tendrá una gestión profesional»
Miguel Martínez. Expresidente
«Empieza una nueva etapa en el club con gente con capacidad, iniciativa y respaldo»
Higinio Pérez. Accionista del Murcia
«Me he ido de la Junta por coherencia, ni Moro está registrado como dueño ni Deseado como secretario»
Pablo Baeza. Accionistas Minoritarios
«No estamos de acuerdo con esta Junta, no tiene validez. Hay dos señores que dicen que son dueños»
Francisco Tornel. Notario y accionista
«Las aportaciones de capital van a retratar a todos, con ellas se asegura la continuidad del club»

Seguidamente entró en acción Víctor Gálvez, que desde ayer es oficialmente nuevo presidente del Consejo. Su discurso es vehemente: «El Real Murcia es de la Región de Murcia, ni de México ni de Orihuela, que lo sepan los aficionados. No hay nadie que se vaya a apoderar del club y no va a desaparecer ni un céntimo. Al Real Murcia vendrán los mejores jugadores del mundo y va a tener una gestión profesional en España y en Europa, que lo respeten». Habló de su contrincante por la propiedad de la entidad: «Del señor De la Vega no quiero saber nada. Me montó un espectáculo el viernes y se podía haber llevado un millón de euros de Murcia por la cara», afirmó.

Otro de los motivos que hizo especial la Junta de ayer fue la presencia de Pedro Martínez Pertusa, decano de los notarios de Murcia, exigida por Francisco Tornel y los accionistas minoritarios: «Mi labor es testimonial, no voy a dirigir la reunión, el que dirigirá la Junta es el presidente. No haré juicio alguno de la legalidad de las acciones. Solo tomaré testimonio de lo que aquí pase», dijo antes del arranque. Después, además de la constitución del nuevo Consejo, hubo más episodios llamativos, como el hecho de que las cuentas de la temporada 2016-17 no fueran aprobadas: «No sé el dinero que voy a poner. No he aprobado las cuentas porque creo que no están como yo creo que deben estar, hay deficiencias. Voy a pagar las nóminas hasta el final de la temporada, va a haber estabilidad. Mañana [por hoy] cobrarán los jugadores», aseguró Víctor Gálvez.

La jornada, minuto a minuto

12.00h.
Mauricio García, 'invitado' a marcharse: El mexicano se personó, junto al notario Javier Escolano, en la Junta de Accionistas de ayer, pero fue expulsado de las oficinas de la Nueva Condomina contra su voluntad. Tampoco pudo atender a los medios de comunicación dentro del que considera su club. Departió en la calle con unos aficionados que minutos antes lo habían increpado.
13.00h.
Problemas para constituir la junta: Errores en el calculo de la representación de accionistas que se dieron cita en la Junta (varió desde el 99% inicial al definitivo 86%) demoraron su inicio más de dos horas. Víctor Gálvez representó al 84% de Moro. Algunos pequeños accionistas, como Higinio Pérez, José Sánchez Martín y Pablo Baeza, se marcharon por las irregularidades.
14.30h.
Arranca la cita y la discusión de los puntos del día: Tras esquivar los requisitos formales, la reunión se inició con dos horas y media de retraso. Víctor Gálvez echó para atrás la cuentas, ya que pretende hacer una nueva auditoría. Dijo 'sí' a las aportaciones de los socios destinada a reconstituir el equilibrio patrimonial, para lo que el club debe ingresar cerca de 600.000 euros.
17.30h.
Adiós al antiguo consejo y fin de la junta: Además de Miguel Martínez, Raúl Moro y Deseado Flores, afines a Gálvez, ayer se despidieron del club el abogado Gabriel Torregrosa y el empresario Juan Merino. Ambos, semanas atrás, se desmarcaron del comportamiento del resto del Consejo y apoyaron públicamente a García de la Vega, al que consideran el dueño legal de la entidad.

El oriolano quiso sacar músculo: «Yo no soy un fantasma. Ya diré en rueda de prensa dónde está el dinero. Cuando compro una cosa lo primero que hago es acreditar en el banco dónde está el dinero. Ya explicaré mi proyecto deportivo. Hay muchas empresas que apostarán por el Real Murcia. Y traeré un director deportivo famoso, pero ya lo diré». Por último, otro de los puntos importantes de la Junta fue la aprobación de una campaña de préstamos participativos destinada a paliar los 600.000 euros que necesita el club para contrarrestar el equilibrio patrimonial y evitar la causa de liquidación. Estos préstamos, cuando se acabe el plazo para ingresarlos, se convertirán en acciones, lo que creará un nuevo mapa de accionistas. A esta especie de ampliación de capital, a la que se opusieron algunos accionistas, podrán acudir todos los interesados, sean accionistas o no, y sin orden preferencial.

Gálvez aprovechó para retar a García de la Vega: «Lo que tiene que hacer ahora es venir, poner los 600.000 euros y comprar acciones. Yo he propuesto esa idea, tiene la oportunidad. Yo voy a esperar hasta el último día. Lo que ponga García de la Vega se lo convertiré en acciones», afirmó, en un claro órdago al mexicano.

Accionistas disconformes

Algunos accionistas decidieron, ante el cariz de los acontecimientos, abandonar la Junta. Lo hizo José Sánchez Martín, exdirectivo grana y socio número 10 del Murcia, que se marchó disconforme con la situación que se dio en las dos primeras horas. Igual que Higinio Pérez, abogado, que decidió marcharse antes de tiempo: «Me voy por coherencia. Si no pueden reconocer quién es el secretario en el Consejo ni el máximo accionista, ¿cómo voy a estar en esta Junta? Ni Moro está registrado como dueño ante el Consejo Superior de Deportes ni Deseado Flores como secretario en el Registro Mercantil. No les reconozco como Junta, y por eso me voy».

Pablo Baeza, en representación de los accionistas minoritarios, también abandonó: «No estamos de acuerdo con cómo se ha constituido esta Junta, el quórum no tiene validez. Según el Ministerio de Deportes, Gestora Deportiva Murciana sigue ostentando el 73% de las acciones del club, y Moro el 11%. Hay hasta tres posibles ventas no registradas y una de ellas se hizo en verano. Incluso hay dos señores que dicen que han comprado el club. Moro ha emitido un poder a favor de Gálvez que no tiene validez. No debemos participar en ninguna decisión de esta Junta porque cualquier acuerdo puede ser impugnado».

El notario Francisco Tornel estaba satisfecho con el resultado de la Junta: «Aprobar los préstamos participativos era lo mejor para el Murcia. Ahora quedará retratado todo el mundo, ya que era el punto más importante de la Junta. El club debe quedar al margen del pleito que existe entre García de la Vega y Gálvez Brothers».

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