Otra vuelta de tuerca en el 'golpe de estado' de Moro

Gómez Carmona, junto a Deseado Flores, el día de la presentación del vitoriano./ Nacho García / AGM
Gómez Carmona, junto a Deseado Flores, el día de la presentación del vitoriano. / Nacho García / AGM

Su equipo echa a Gómez Carmona, uno de los hombres fuertes de Mauricio, para presionarlo y que se aleje del Murcia. El incendio se aviva más tras anunciar la firma Gálvez Brothers que ha presentado en el CSD una solicitud para comprar las acciones del extremeño

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Raúl Moro persiste en que su 'golpe de estado' salga adelante. De hecho, el Consejo grana, que, en teoría iba a gobernar la entidad hasta la Junta de Accionistas del próximo 11 de abril de forma independiente, se ha decantado por obedecer los mandatos de Desado Flores, el escudero del empresario extremeño y el antecesor en el cargo de Pedro Gómez Carmona, que fue destituido ayer como director deportivo grana. Una decisión que ya estaba tomada desde el pasado viernes con los votos a favor del propio Flores, Raúl Moro y Miguel Martínez, presidente interino de la entidad.

Pedro Gómez Carmona, que llegó al Murcia de la mano de Mauricio García de la Vega, dice adiós solo dos meses y medio después de ser presentado y tras cumplir holgadamente con los objetivos para los que fue contratado. De hecho, cuando el vitoriano llegó al cargo el equipo de Salmerón era quinto, a tres puntos del 'playoff'. Reformó la plantilla grana y decidió prescindir de jugadores caros que no estaban rindiendo a buen nivel, como Salva Chamorro, Abel Molinero, Fernando Llorente, Álex Ortiz y Fede Vega, acertando en la elección de los recambios.

Además, este «trabajador empedernido», según los que han sido sus compañeros en el club grana, estuvo a pie de campo a diario en los entrenamientos del Murcia en Cobatillas y la Nueva Condomina, e incluso viajó con el conjunto grana en la mayoría de sus desplazamientos. En alguno, como el de Marbella de hace dos semanas, representó al club de forma institucional al no viajar ningún consejero al partido contra el líder.

El mexicano asegura que no se marchará y estudia acudir a la Justicia para expulsar a Moro y sus socios

Por lo tanto, la decisión del actual Consejo no se puede catalogar como deportiva y tampoco como económica, puesto que su contrato fue firmado en el mes de enero por el propio Deseado Flores, uno de los que ha votado a favor de destituirlo ahora. Cuando llegó Gómez Carmona, Flores era el consejero delegado del club y el único con firma autorizada. Obviamente, Gómez Carmona es una víctima más en la guerra que protagonizan Mauricio García de la Vega y Raúl Moro por la propiedad de la entidad grana.

En la tarde de ayer la empresa oriolana Gálvez Brothers solicitó la autorización al Consejo Superior de Deportes (CSD) para comprar el 84,2 % de las acciones que asegura poseer Moro, un hecho que incendia un poco más el futuro del club.

La firma, que entró en escena la pasada semana después de que Raúl Moro asegurara que Gávez Brothers pagaría las nóminas hasta el final de temporada, asegura haber recibido el visto bueno a su solicitud por parte de la compañía Corporación Empresarial Augusta, propiedad de Raúl Moro y dueña de las acciones del Murcia antes de la compra del club por el mexicano García de la Vega.

Este movimiento de Gálvez Brothers y Raúl Moro, destinado a forzar la situación, meter presión y provocar la marcha del propio García de la Vega, podría quedar en nada si finalmente la justicia da la razón al gestor mexicano, que hace dos semanas ejerció una opción de compra que asegura que es legal.

Mauricio tiene prioridad

De hecho y, por orden de entrada, el Consejo Superior de Deportes deberá estudiar antes la solicitud de compra presentada por Mauricio García de la Vega que la de los nuevos aliados de Moro. Lo más curioso del asunto es que la firma Gálvez Brothers, que suspendió una comparecencia pública la pasada semana, dijo dos días después en un comunicado que «no existe motivación mercantil» detrás de su «gesto» de pagar la nómina a los jugadores, y descartó que fuera a asumir la gestión de la institución deportiva, algo que no tiene mucho sentido viendo su último movimiento anunciado ayer.

Según el entorno de De la Vega, este acto de Gálvez Brothers no tiene sentido porque nadie puede vender el Real Murcia dos veces. El mexicano, que asegura que no va a tirar la toalla por mucha presión que reciba, está estudiando, junto a sus abogados, emprender acciones legales contra Raúl Moro y sus colaboradores.

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