Fútbol | Segunda B

El 'adrianismo' cambia el vestuario del Murcia

Adrián Hernández, en Nueva Condomina. / Nacho García / AGM
Adrián Hernández, en Nueva Condomina. / Nacho García / AGM

El técnico de Churra, que pone a sus jugadores a contar chistes, cantar y bailar para hacer grupo, ha alegrado el ambiente alrededor de un club que llevaba años sufriendo

José Otón
JOSÉ OTÓN

murcia. Adrián Hernández, el nuevo entrenador del Real Murcia, está llamando mucho la atención de toda la familia grana. Y es que es un técnico cercano a los jugadores y a los que están en la grada con la camiseta. Es un agitador de sensaciones, un líder espiritual que ha cambiado la cara de un vestuario al que pone a cantar antes de cada partido y de un club que se había acostumbrado al sufrimiento y los malos rollos.

De momento, los futbolistas y los seguidores que lo conocen han cambiado las reticencias iniciales hacia su persona debido a su inexperiencia por un claro voto de confianza. Lejos de la aparente figura hierática y distante de entrenadores como Herrero, Salmerón, Sanlúcar, Aira y Velázquez, Adrián Hernández es pura energía, una bocanada de aire fresco. Y eso se nota, por ejemplo, después de cada partido de pretemporada del Murcia, cuando se tiene que hacer decenas de fotos y conversar con los aficionados que siempre se acercan a él. Tiene imán y da una imagen que hace tiempo que no se veía en el banquillo grana.

«Intento ser el mismo de siempre. Me estoy mostrando tal y como soy, el mismo que en Churra. Los jugadores creo que me ven, a pesar de que soy su jefe, como persona y como alguien empático. Prefiero decir siempre la verdad, a la cara».

El nuevo técnico grana tiene unos valores innegociables, como el sacrificio y el altruismo colectivo. «No se trata de poner una frase en Twitter sobre los valores, se trata de ponerlo en práctica todos los días y más en el trabajo, en el vestuario». Lo que más valora Adrián es «la honestidad del jugador. Se dice del futbolista que es egoísta, pero yo intento que en mi equipo haya solidaridad y sentimiento de equipo. No todos podemos ser amigos, pero debemos poder tomar una cerveza o un café con cualquier compañero», dice el técnico grana.

Se siente respetado, no ha notado que ningún futbolista lo mire por encima del hombro. «No he tenido esa sensación. El trato con ellos es mejor de lo que me esperaba. A poco que hables conmigo te das cuenta de que yo no voy de nada. Sí puedo haber pegado algún tirón de orejas, pero intentando que haya un sentimiento de pertenencia en el grupo, por mejorar el ambiente en el día a día». Que sus futbolistas estén unidos es clave para él. «Intento que cooperen entre ellos y se conozcan los unos a los otros, y más ahora que llevamos poco tiempo. El futbolista tiene que sentir que el compañero que tiene al lado va a matar por él. Si alguien se equivoca tiene que saber que hay un compañero que saldrá en su ayuda. Los obligo muchas veces a que, cuando una jugada acaba en gol, se abracen, se besen y tengan sentimientos de pertenecia o de grupo», asegura.

La estancia en Bullas

En esta pretemporada, hay un antes y un después de la concentración en Bullas, realizada hace unas semanas. «Nos vino muy bien porque hicimos muchas dinámicas de grupo. Hicimos juegos y gymkanas, pero para competir. Pepe, nuestro preparador, tiene creatividad. En esos juegos, que hacemos por equipos de cuatro o cinco jugadores, necesitamos que todos participen. Al final te ríes e incluso haces trampa para intentar ganar. Eso significa que funciona», dice el preparador murciano. Cualquier técnica vale para que un futbolista sonría. «Les imponemos tareas, incluso acertijos. Les mandamos a buscar cosas por el recinto. Incluso hicimos como un 'Go Talent', obligando a los futbolistas a cantar, bailar y contar chistes», dice Adrián de la estancia en La Rafa.

El técnico del Murcia asegura que no se ha copiado de nadie. «Siempre que he llevado grupos he intentado ser genuino, diferente. No está escrito mi método, no estoy copiando a nadie, yo intento interpretar lo que requiere el vestuario y a cada persona, saber lo que le gusta y lo que no le gusta, y qué tenemos que generar para que cada persona esté a gusto». A veces, también se encarga de elegir quién compartirá habitación con quién, con un objetivo claro. «Las parejas de la primera concentración en el Pinatar Arena las eligieron los futbolistas, las de Bullas las elegimos Antonio Morote, delegado, y yo. Estoy convencido que me dará resultados, que puedo hacer que algunos futbolistas se puedan llevar mejor», asegura.

Adrián Hernández hace de entrenador, pero también de psicólogo. Habla a sus futbolistas sobre el futuro, sobre todo a los jóvenes. «Les digo que me preparé también para ser entrenador, que era mi sueño, pero que siempre tuve un trabajo, que estudié y que trabajé en el campo en verano. Que hagan lo que les guste, pero que tengan un plan B, ya sea una carrera o un negocio. Les pido que no se fijen en lo que hace Cristiano Ronaldo fuera del fútbol, en los estereotipos como la colonia que usa o sus zapatos. Les pido que se fijen en el esfuerzo y lo que ha trabajado para estar donde está. A mis futbolistas les pido que sean terrenales. Esto es Segunda B y el día de mañana tendrán que labrarse un futuro», asegura.

Adrián Hernández no es vanidoso: «Para mí es vital no hacer fracasar al futbolista, que mis egos y mis frustraciones no me hagan equivocarme. No imponer. Lo único innegociable es el respeto y la honestidad, en todo lo demás puedo cambiar si es necesario». Quiere un Murcia explosivo, intenso. «Me va el rock and roll, y este equipo puede jugar a eso, a presionar, robar y buscar portería. Un equipo dinámico, protagonista, que conecte con los aficionados».

Sus frases

«Les pido que no copien al Cristiano de fuera del fútbol y sí el esfuerzo que ha hecho para llegar ahí» Huir de los estereotipos

«A veces las elijo yo, así hago que futbolistas que no se llevan bien consigan llevarse bastante mejor» Parejas de habitación

«Cada jugador debe sentir que su compañero va a matar por él, que va a salir siempre en su ayuda» Sacrificio y altruismo

«Muchas veces les obligo a que se abracen y se besen, que tengan sentimiento de pertenencia a un grupo» Que prime lo colectivo

«Cuando tuve la opción de venir, no me lo pensé»

«Cuando tuve la opción de venir aquí no me lo pensé», asegura Andy Escudero, el último fichaje del Murcia, presentado ayer. Julio Algar, director deportivo, avala su fichaje: «Puede jugar tanto por banda como por dentro. Tiene un último pase bueno y un gran golpeo».

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