Almela, el quinto presidente tras la muerte de Samper en 2015

Chema Almela. /Nacho García/ AGM
Chema Almela. / Nacho García/ AGM

Guillermo Martínez Abarca, Raúl Moro, Miguel Martínez y Víctor Gálvez le precedieron como cabeza visible del club

José Otón
JOSÉ OTÓN

Chema Almela se ha convertido en el quinto presidente del Real Murcia desde el fallecimiento de Jesús Samper en diciembre de 2015. El madrileño llegó al club grana a finales de las década de los noventa y, salvo cortos periodos de tiempo en los que fue sustituido por Manolo Álvarez y Ángel Serantes, permaneció al frente de la entidad desde 2001 hasta la fecha de su muerte. Un periodo sin excesivos cambios en la cúpula del club, que en nada se parece a la actual situación, en la que en casi tres años el club grana ha contado con cinco presidentes diferentes.

Tras la muerte de Samper el 28 de diciembre de 2015, fue Guillermo Martínez Abarca, abogado y uno de sus consejeros, el que tomó las riendas. Fue elegido el 5 de enero de 2016 y junto a él siguieron pesos pesados del antiguo gobierno, como Romero Cotorruelo y Víctor Alonso, aunque también aparecieron nuevos actores, como Enrique López, Domingo Pascual, Stefan Settels y Juan Guillamón, que llegaron más tarde. Permanecieron hasta la llegada de Raúl Moro a finales de 2016.

El extremeño, con un pasado oscuro y una deuda millonaria con Hacienda, llegó a la presidencia del club grana tras desembolsar 400.000 euros en una ampliación de capital en la que se hizo con poco más del 11% del capital social. Posteriormente, y tras pagar 150.000 euros a los herederos de Samper, Moro se hizo con el 84% del club. Antes ya se había rodeado de un Consejo en el que se mantuvieron de la etapa anterior Enrique López, Stefan Settels y Miguel Martínez, y al que se incorporaron José Carrilero, Deseado Flores, Gustavo Pomar y Gimeno Angelí, todos ellos personas de confianza de Moro y de su entorno.

Por orden

Martínez Abarca. Enero de 2016
Duró menos de un año pero dirigió al Murcia tras la muerte se Samper y aprobó el vital reconvenio de acreedores.
Raúl Moro. Diciembre de 2016
Se hizo con el 84% del club por 550.000 euros. Tras un año, dejó una deuda de 2 millones.
Miguel Martínez. Febrero de 2018
Solo permaneció unos meses, pero dio entrada a Víctor Gálvez y cerró la puerta a García de la Vega.
Víctor Gálvez. Abril de 2018
Su gestión económica ha sido nefasta y deja al club en la bancarrota. Salió por la puerta de atrás.
Chema Almela. Noviembre de 2018
Carácter temporal y dispuesto a liderar una transición tranquila.

La venta a Mauricio

Tras quedarse sin dinero al principio de la temporada 2017-18, Moro tuvo que buscar una alternativa. Dejó al mando del club a Miguel Martínez, presidente de las peñas y a la vez consejero. Vital en la llegada de Víctor Gálvez a la presidencia, le abrió, junto al propio Moro y Deseado Flores, la puerta del Consejo y favoreció la escalada a la presidencia del oriolano, en detrimento de García de la Vega, que ya le había comprado el club a Moro. Incluso desoyó a Gabriel Torregrosa y Juan Merino, hasta entonces consejeros granas.

Martínez, Flores y Moro hicieron posible que el 11 de abril de 2018 Víctor Gálvez se erigiera en nuevo presidente del Real Murcia, junto a un Consejo de su total confianza integrado por su hijo Víctor Valentino, Roberto Cases, Eduardo Tomás y Carlos Quinto. Hasta el pasado lunes, en el que Chema Almela y sus compañeros aterrizaron en la entidad grana.

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