Fútbol | Real Murcia

Cambio de tono para no bajar los brazos

Cambio de tono para no bajar los brazos

Herrero ha asumido el discurso de sus jefes y ahora mira a la parte alta, a pesar de tener una plantilla con menos potencial que la que arrancó el curso

José Otón
JOSÉ OTÓN

Manolo Herrero ha aparcado la resignación mostrada en sus últimas comparecencias y, tras unos días de asimilación de la nueva realidad que vive el Real Murcia, ha decidido tirar hacia adelante y empezar de cero, renovar su discurso. La temática ha cambiado, ha girado hacia el optimismo y la esperanza, justo la dirección contraria a la que se dirigía hace unas semanas, cuando el técnico grana comprobaba que perdía efectivos a pasos agigantados con el paso de los días sin que llegaran fichajes para suplirlos.

Pero el técnico jienense ya sabe que tendrá que luchar por casi el mismo objetivo que el inicial con menos potencial, con un ejército con menos efectivos y no tan experimentados para conseguir el reto. Si el Murcia, con un presupuesto de los más altos de Segunda B, arrancó con el único objetivo de quedar primero de grupo e intentar el ascenso a Segunda en solo una eliminatoria, el murcianismo y los nuevos gestores granas se conforman ahora con bastante menos: luchar hasta el final de la Liga por meterse entre los cuatro primeros para jugar el 'playoff' con el principal objetivo de hacer algo de caja y aliviar las cuentas del ejercicio. Con eso basta.

Lo que no quieren Almela, Tornel, Cordero y los aficionados granas es que, amparándose en todo el calvario sufrido en los últimos meses, los jugadores bajen los brazos y den la temporada por perdida cuando quedan más de cuarenta puntos por disputarse. Porque, aunque el Cartagena y el UCAM parecen pelear en otra dimensión, atesorando unos números inalcanzables por el resto, los granas no están tan lejos de un Recreativo que la pasada semana tumbó al Murcia por dos errores defensivos, o del Melilla, el San Fernando y el propio Ibiza, rival grana de este fin de semana que tiene los mismos puntos en la tabla que el equipo que dirige Herrero.

Los granas se pueden ver favorecidos por los duelos directos

Calendario difícil

Pero el Murcia tiene en su mano arreglar las cosas ya que, además de poder dar hoy un puñetazo en la mesa demostrando su capacidad para seguir enganchado a la zona alta, la próxima jornada recibe a El Ejido en la Nueva Condomina, una semana antes de viajar a San Fernando, donde le espera el que es, de momento, el cuarto clasificado del grupo. Además, después recibirá, entre otros, al UCAM y el Melilla, lo que le otorgará la posibilidad de reducir distancias contra rivales directos.

Pero antes de analizar la situación a largo plazo, debe crecer en el día a día y pulir sus defectos en ataque, donde sus delanteros están en sequía. Y contra un rival que tiene el mismo objetivo que los granas y que en el último mercado de invierno se ha remozado por completo. El Ibiza ha prescindido de ocho futbolistas, pero ha fichado a siete. Un rival que en casa ha cedido dos empates y cuatro derrotas ante el Sanluqueño, Badajoz, El Ejido y Don Benito, curiosamente cuatro conjuntos que están en la zona media-baja de la clasificación.

17 viajeros

El Murcia, que no tiene por lesión a Chumbi y Miñano, ha viajado a la isla balear con 17 futbolistas y sin completar, por tercera vez esta campaña, la convocatoria. Herrero ha preferido dejar una plaza sin cubrir antes de quitarle otra pieza a un Imperial que está peleando por evitar el descenso a Preferente. Hoy se medirá a un Ibiza al que visitó por última vez en septiembre de 1992, cuando ambos conjuntos militaban en el grupo III de Segunda B. El equipo grana, al que entrenaba Joaquín Peiró y que acabó ascendiendo a Segunda con Vicente Carlos Campillo, empató a uno.

Tres centrales y dos laterales, la posible novedad de un conjunto que necesita gol

Herrero podría disponer de un once parecido al de la pasada semana en el Colombino, con Parras, Jeisson y Miguel Díaz, los tres nuevos, como titulares. Tampoco es descartable que el técnico apueste por otro dibujo, con tres centrales atrás y dos carrileros, un planteamiento llamado a reforzar la parte de atrás y dar más profundidad a un equipo que necesita buscar soluciones, sobre todo, a su falta de pegada para volver a soñar con llegar al 'playoff'.

 

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