Chumbi, Forniés y Sergi Maestre, los preferidos de Julio Algar

Los jugadores del Murcia, abandonando Cobatillas tras recoger sus pertenencias. / vicente vicens / agm
Los jugadores del Murcia, abandonando Cobatillas tras recoger sus pertenencias. / vicente vicens / agm

El madrileño quiere que los tres sean los pilares del nuevo Murcia, además de Mackay, al que el club le ha ofrecido renovar por dos temporada más

José Otón
JOSÉ OTÓN

El Real Murcia, a pesar que desde ayer está de vacaciones, no tiene tiempo que perder de cara a la próxima campaña. Estará obligado a buscar el ascenso a Segunda, aunque sea con un presupuesto más acorde a la categoría y con las mismas armas que conjuntos como el Melilla, el Recreativo y el Badajoz, que ayer estuvieron presentes en el bombo del 'playoff'.

La única ventaja del equipo grana, tras quedar fuera de la pelea por el ascenso, es que la secretaría técnica grana tendrá más tiempo para preparar la nueva plantilla en la que, además de los jugadores que tienen que llegar, hay que gestionar la salida o renovación a la baja de los futbolistas con contrato en la actual plantilla, con algunos casos que se pueden convertir en largos culebrones.

La plantilla

Contrato en vigor
Tanis, Hugo Álvarez, Charlie Dean, Forniés, Maestre, Armando, Chumbi, Curto, Manel y Josema.
Terminan cesión o contrato
Mackay, Parras, José Ruiz, Nahuel, Miñano, Henrique y Miguel Díaz.
Otros
Dani Aquino (cedido en Chipre y con cláusula de libertad de 100.000 euros) y Juanma, que podría quedar libre.

Para empezar, Tanis Marcellán, Hugo Álvarez, Charlie Dean, Forniés, Sergi Maestre, Armando, Chumbi, Manel y Curto tienen contrato en vigor, además del canterano Josema. En este grupo de futbolistas hay jugadores que para el próximo curso deberían tener una nómina de cerca de 100.000 euros brutos anuales, aunque la mayoría se sitúan por encima de los 60.000. Solo en el caso de Josema su salario se corresponde a lo que, por norma general, se paga en Segunda B.

Los gestores granas fijan en 40.000 euros brutos anuales el salario tope para la nueva plantilla

La intención del club grana es ajustar el salario de los jugadores con contrato a las necesidades del club, con un tope máximo de 40.000 euros. Rebajar el importe de la nómina y ampliar la duración es una opción para que estos futbolistas puedan seguir en el Murcia, aunque el club grana les va a abrir la puerta para que puedan fichar por otros equipos. Eso sí, Algar tiene los nombres de Maestre, Forniés y Chumbi subrayados en rojo como pilares del nuevo proyecto grana. Además de estos tres, el madrileño cuenta con Armando y Josema, que no se plantean salir.

Entre los futbolistas que tienen contrato en vigor hay dos casos diferentes a los demás. Uno de ellos es Juanma Bravo. Aunque el centrocampista tiene dos años más de contrato, en el mismo aparece una cláusula por la que puede abandonar el club grana de forma unilateral en el caso de no haber jugado esta temporada más de cuarenta y cinco minutos en al menos 15 partidos de los 38 disputados. Circunstancia que no se ha cumplido y que permite a Bravo decidir si cumple su contrato (el Murcia le ha propuesto una mejora salarial) o s e marchar gratis a otro club. El otro caso especial es de Dani Aquino, que está cedido por el Murcia en el AEK Larnaca y que debe volver a la disciplina grana de cara al próximo curso, a menos que el club chipriota desembolse antes del 25 de junio 100.000 euros para liberarlo. Montesinos, lateral derecho de la cantera grana cedido en el Mérida, también tiene contrato con el Murcia para el próximo curso, aunque está centrado en ascender a Segunda B con los emeritenses.

Oferta de dos años

Algar se despidió ayer de su plantilla citando a los jugadores para una próxima conversación sobre el futuro de cada uno. Otro asunto que tiene que abordar el madrileño es el de la portería, donde el Murcia tiene 'overbooking' para la próxima campaña. Tanto Tanis Marcellán como Alejandro Santomé tienen dos años más de contrato, mientras que Simón Ballester, ahora en el Jumilla, también debe volver. A ellos se suma Cebriá, portero del filial, que tiene contrato para el próximo curso como miembro de la primera plantilla. De todos ellos, los tres primeros tienen salarios altos y solo Santomé será sub-23 el próximo curso, lo que dificulta ponerlos en el mercado.

La actual secretaría grana no ve a Tanis, Santomé, Ballester y Cebriá como primeros porteros y ha puesto encima de la mesa una oferta de renovación a Mackay, ofreciéndole dos años más, aunque con una oferta económica acorde a los nuevos tiempos. El portero gallego espera un Segunda, pero si no aparece, podría renovar. Si es así, el Murcia debe buscar sitio a tres de los cuatro porteros que tiene con contrato. Ayer, los jugadores grana recogieron sus pertenencias de Cobatillas, aunque más de uno no sabe si volverá a vestir de grana.

David Sánchez, del Orihuela a la secretaría técnica del Murcia

El caso de David Sánchez es una muestra de la mala planificación del club grana en los últimos años. El centrocampista andaluz llegó a la entidad murciana en enero de 2017 procedente del Baleares. En su primera media campaña jugó 20 partidos y marcó un gol, mientras que en su segundo año disputó 38 partidos, 28 de ellos de titular. Un total de 2.571 minutos que no le sirvieron para seguir jugando con el Murcia, a pesar de tener contrato en vigor.

Los Gálvez y Toni Hernández, exdirector deportivo grana, hicieron un movimiento difícil de entender el pasado verano, ya que cedieron al jugador grana al Orihuela, del grupo VI de Tercera, y le firmaron a cambio un año más, pero a cumplir en la secretaría técnica grana en la temporada 2019-20.

Lo curioso es que su nómina del actual curso (65.000) se la debe pagar el Murcia y para la próxima tiene firmado un sueldo de 2.800 brutos mensuales para trabajar en un departamento donde ya manda Julio Algar. Una operación nada rentable para un club que debe aligerar gastos. Sánchez, de 36 años, ha jugado 23 partidos este año, 16 de titular, en un Orihuela ha acabado líder de su grupo y que competirá en el 'playoff' por ascender a Segunda B.

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