Fútbol | Real Murcia

Chumbi, salvador y verdugo

Chumbi celebra el 1-2 definitivo. / javier carrión / agm
Chumbi celebra el 1-2 definitivo. / javier carrión / agm

El gol del delantero en el derbi ante el Jumilla acerca al Murcia a la permanencia, pero aproxima a los del Altiplano a la zona peligrosa

José Otón
JOSÉ OTÓN

No es que los jugadores del Real Murcia deban sentirse especialmente orgullosos por la victoria de ayer en Jumilla y la casi salvación matemática del descenso a Tercera, pero al menos la mayoría de jugadores que han sobrevivido en el club grana han demostrado que tienen orgullo y que, a base de trabajo y de sudar la camiseta, han sido capaces de detener la hemorragia que llevaba a los granas, semana a semana, al fondo de la tabla.

No han conseguido esta inminente salvación (con una victoria más se acabará la historia) a base de buen fútbol. Más bien lo contrario. Este Murcia de las últimas semanas, sobre todo desde que llegó Algar, ha demostrado que la va la pelea cuerpo a cuerpo y que a campo abierto, a la hora de tocar el balón y buscar un fútbol de tiralíneas, le cuesta mucho más. Como ayer en el Uva Monastrell, en un duelo que el Murcia ganó tirando de casta y corazón. Poco más ya que, a la hora de jugar al fútbol, el equipo de Leonel Pontes fue mejor. Lo más notable que ha hecho Algar desde su llegada es aligerar los procesos, aparcar la teoría e intentar tocar la fibra sensible de los futbolistas. No hay mucho más. El madrileño ha liberado las cabezas.

Y no lo ha hecho a base de entrenar duro, castigar emocionalmente a los jugadores y enterrarlos entre tácticas y vídeos del rival. Lo ha hecho con la simplicidad de un planteamiento basado solo en quitarle presión a unos futbolistas que han pasado uno de los años más complicados de sus carreras. Ahora que está la salvación a un paso y el Murcia ha conseguido esquivar un obstáculo que podía haber sido el final, hay que deshojar la margarita poco a poco. Sentarse a planificar el próximo año, decidir si Julio Algar seguirá en el banquillo o se dedicará a elegir las piezas desde los despachos. Incluso decidir ya qué jugadores vendrán al Murcia este verano y cuáles se irán. Igual que en los tribunales y en los despachos, el Murcia pasa por un momento determinante en su historia, ahora toca también cambiar la dinámica en el césped.

1 JUMILLA

Iván Martínez, Miquel (Bouba, min. 83), Connor, Luna, Leak, Manolo, Peque, Ming Yang (Álvarez, min. 79), Diego, Gregori y Óscar Rico (Seedorf, min. 83).

2 REAL MURCIA

Ian Mackay, José Ruiz, Hugo Álvarez, Charlie Dean, David Forniés, Armando Ortiz, Juanma Bravo, Miguel Díaz (Henrique, min. 75), Josema Raigal, Chumbi y Manel Martínez (Miñano, min. 87).

Goles
0-1, minuto 1, Manel Martínez. 1-1, minuto 19, Juanma Bravo en propia meta. 1-2, minuto 77, Chumbi.
Árbitro
Caparrós Hernández (Colegio valenciano). Auxiliado por Meliá García y Fuentes Molina. Mostró tarjeta amarilla a Hugo Álvarez, Charlie Dean, Óscar Rico, Gregori, Chumbi, Connor y Josema Raigal.
Incidencias
Uva Monastrell, terreno de juego en buenas condiciones pese a las fuertes lluvias caídas en las horas previas.

No hay que volver a diseñar equipos millonarios, fuera de órbita, impagables para un club en la UCI, como hicieron Deseado Flores y Toni Hernández. Toca comenzar a levantar un Murcia diferente, en el que los entrenadores tengán crédito y también los jugadores del filial. Igualmente, currantes de Segunda B para los que defender la camiseta del Murcia sea un privilegio y no una forma rápida de llenar la cuenta. Ayer, en Jumilla, el Murcia dio otro paso más para comenzar a olvidar una temporada deprimente, en la que se ha vaciado la Nueva Condomina y que debe servir a este club centenario para hacer las cosas de otro modo.

Todo en contra

No se daban las mejores condiciones ni tampoco parecía el mejor día para un partido tan importante que podía ser clave para el Murcia y el Jumilla. La lluvia y el viento amenazaban con deslucir, de inicio, el último derbi de la temporada, aunque la importancia de los puntos en juego hizo que los dos equipos quitaran el freno de mano y saltaran al césped a por los tres puntos. De hecho, los noventa minutos fueron un ida y vuelta, con fases de juego directo pero intenso y con dos escuadras que se dejaron la vida en el césped de un Uva Monastrell que, pese a la intensa lluvia de las horas previas, aprobó con un notable alto.

Un Real Murcia comprometido al que no le importó que no fuera el mejor día para jugar al fútbol. Un Murcia que, dados los resultados de las últimas cinco jornadas, juega más cómodo lejos de la exigencia de la Nueva Condomina. El equipo de Algar saltó al terreno de juego a tope de revoluciones. Y en apenas unos segundos, alrededor de veinte, se encontró con un gol en un balón en largo de Charlie Dean que los dos centrales jumillanos, tanto Luna como Leak, no acertaron a despejar. Manel Martínez, listo y despierto, agarró el balón y lo metió por la escuadra derecha de la puerta de Iván, que se quedó a media salida.

Al equipo de Algar le salía todo. Tras el 0-1 buscó el segundo gol. Le bastaba con mandar balones largos y presionar a la defensa jumillana, algo nerviosa. El portero Iván tuvo que salir de su área en dos balones en largo para Josema y Chumbi. Hasta que con un centro de Miquel el Jumilla generó su primera ocasión que no acertó a resolver Óscar Rico.

Porque el Jumilla dio un pase adelante y se quitó la ansiedad y el miedo iniciales. Tras una gran jugada de Peque en la que se fue de Forniés, el equipo vinícola creó su segunda ocasión con el disparo del centrocampista local que detuvo Mackay. Para colmo, los dos centrales granas habían visto amarilla justo cuando el Jumilla más apretaba y antes de otro buen disparo de Óscar Rico que se fue arriba. Hasta que en un saque de banda un cabezazo de Leak acabó en la red grana con la colaboración de Juanma Bravo.

Tras el empate a uno, el equipo de Pontes se fue para arriba y generó la gran ocasión del choque tras un centro medido de Connor que Gregori, en boca de gol, estrelló contra Mackay, que sacó una mano salvadora.

Aunque en la segunda parte el Murcia volvió a arrancar con energía, el Jumilla volvió a aparecer en el partido poco a poco. Después del disparo desviado de Miguel Díaz llegaron dos acercamientos seguidos del Jumilla. El choque era de ida y vuelta con un Jumilla que daba más sensación de peligro.

Hasta que un buen pase de Armando dejó solo a Miguel Díaz, que se precipitó y mando fuera el esférico ante la salida de Iván Martínez, el portero local. Hasta que llegaron los últimos minutos en los que ambos buscaron la victoria, aunque fue el Murcia el que se encontró con el 1-2, un cabezazo de pillo de Chumbi que se aprovechó del viento y de un nuevo error de los centrales del Jumilla, dando oxígeno al equipo grana y acercando al descenso a un Jumilla que juega bien pero necesita más colmillo.