La cuenta de la que Gálvez 'se olvida' siempre

Víctor Gálvez a su llegada, el pasado mes de agosto, a la sala de prensa de la Nueva Condomina. / a. durán / agm
Víctor Gálvez a su llegada, el pasado mes de agosto, a la sala de prensa de la Nueva Condomina. / a. durán / agm

A los cinco meses de decir que iba a presentar un plan de viabilidad con Hacienda, nada se sabe de ese calendario de pagos del Murcia

ALBERTO GÓMEZMurcia

Una de las principales vías de ingresos que tiene el Real Murcia es la campaña de abonos. Este verano el equipo pimentonero ha dejado patente su tirón entre la masa social murciana al aglutinar a 10.775 abonados, su récord en la Segunda División B. La venta de ese volumen de carnés ha dejado en las arcas granas una cantidad próxima a los 600.000 euros, según dio a conocer el portavoz del Consejo de Administración del club, Toni Hernández.

El beneficio de lo recaudado por los abonos pudo haber sido mayor para la entidad murcianista si no se hubiera visto en la obligación de tener que atender un requerimiento de embargo de Hacienda, que se recibió en las oficinas de la Nueva Condomina cuando la campaña se encontraba justo en la mitad. La solicitud del fisco también la recibió la Federación de Peñas Murcianistas (Fepemur), por lo que tuvo que entregar parte de lo recaudado por la venta de los abonos de sus peñistas.

Los datos

1
El Murcia tiene, según sus últimas cuentas, una deuda de 16,4 millones con las administraciones públicas.
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Gálvez anunció el pago de casi 2 millones a Hacienda y Seguridad Social, pero después reculó.
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El fisco ha embargado más de 600.000 euros al Murcia en menos de un año.

Esta situación se produjo porque las relaciones entre el Murcia y Hacienda no son todo lo fluidas que debieran. El hecho de que los pimentoneros no puedan tramitar fichas federativas por una deuda próxima a los 50.000 euros que mantienen con la Federación Murciana tampoco invita a pensar que el acuerdo entre el club y la Agencia Tributaria pueda estar próximo, ya que la administración exigirá un pago mucho más elevado para dejar respirar a los granas.

La Agencia Tributaria recela de los grandes sueldos que el club cerró con algunos de sus futbolistas en verano

Sin embargo, Víctor Gálvez, el presidente murcianista, ha deslizado entre su entorno que pronto traerá buenas noticias sobre la relación de la entidad pimentonera con Hacienda y Seguridad Social. Lo cierto es que los meses pasan y los avances no se producen. Entre altos cargos del fisco en la Región no sentó bien que el empresario oriolano armara un proyecto deportivo en verano sin reparar en gastos y se olvidara de hablar con ellos para solucionar la deuda millonaria que mantiene el Murcia con Hacienda.

Tras la ampliación de capital

En mayo, el propio Gálvez anunció que iba a presentar al fisco «un plan definitivo parecido al que han presentado otros clubes». Cuatro meses después nada se sabe de ese plan. Es más, el 16 de julio, durante la presentación del delantero Chumbi como nuevo jugador murcianista, el presidente expuso que no se sentaría con Hacienda y Seguridad Social hasta que pasara el proceso de ampliación de capital que arrancó hace tres días. «Ahora para qué nos vamos a sentar con ellos si no hay dinero en el club con el que poder negociar nada», explicó Gálvez.

Sin embargo, un par de semanas antes de estas manifestaciones el empresario de Orihuela llegó a detallar el ofrecimiento que, según él, trasladó a las administraciones públicas. Consistía en el pago inmediato de una cantidad equivalente al 10 por ciento del total de la deuda que el Murcia mantiene con Hacienda (14 millones, según las cuentas del club) y Seguridad Social (3,4 millones). Por lo tanto, el Murcia se comprometía a abonar 1,4 millones al fisco y 340.000 euros a la Seguridad Social.

En abril y noviembre

Gálvez dijo que haría un pago a las administraciones públicas en abril y otro en noviembre en los ejercicios venideros y que las cantidades a satisfacer por parte del club grana se ajustarían de forma proporcional en función de la categoría en la que militara el equipo. Además, ofreció la mitad de los ingresos de las competiciones que disputara el Murcia y se comprometió a poner encima de la mesa un bien libre de cargas de su propiedad como garantía.

Al parecer, la propuesta no llegó a oídos de Hacienda en el plazo fijado por el presidente murcianista y el acuerdo todavía no está suscrito. A causa de lo voluminoso de la deuda que tiene con ella el Murcia, la Agencia Tributaria mira con lupa cada paso que da el club. Un informe de auditoría entregado por el Consejo de Administración a los accionistas de la entidad ya recogió en junio de 2017 que Hacienda exigía al equipo pimentonero el pago inmediato de 3,8 millones por el IRPF que el Murcia dejó de pagar en 2009.

Las diferencias existentes entre el club grana y el fisco propician que a Hacienda no le tiemble el pulso a la hora de embargar los ingresos extra que pueda tener la entidad murciana. El Juzgado de lo Social número 6 acordó que las entradas de la afición del Elche vendidas para el partido que se jugó en la Nueva Condomina del 'playoff' de ascenso a Segunda fueran para Hacienda. Se embargaron unos 30.000 euros. Además, del partido de Copa contra el Barcelona embargó otros 540.000 euros.

El Elche, espejo en el que se mira el presidente grana, ha pagado al fisco 2,6 millones en menos de un año

Víctor Gálvez intentó mirarse en el espejo del Elche cuando avanzó las negociaciones que iba a entablar con Hacienda. La intención del presidente grana era la de seguir los pasos que había dado el club ilicitano, que le habían permitido limar asperezas con el fisco. Lo cierto es que la fórmula aplicada por el conjunto franjiverde para normalizar su situación con la Agencia Tributaria está siendo la de pagar y cumplir. En noviembre del año pasado abonó 987.123 euros en correspondencia con la décima parte del total que debía a Hacienda. Es lo mismo que Gálvez anunció que iba a hacer.

El agujero del Elche con el fisco era de 9,3 millones, pero logró pactar un calendario de pagos que está cumpliendo. En marzo abonó otros 316.000 euros y este mes ha pagado 1,3 millones más. De esta manera, los ilicitanos han aportado 2,6 millones en menos de un año, cuestión que está permitiendo al equipo no sufrir embargos y gozar de la ayuda económica que le correspondía por el descenso a Segunda B que sufrió en 2017, además de no tener restricciones para el reparto de los derechos televisivos por su vuelta esta temporada al fútbol profesional.

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