Fútbol | Real Murcia

Dani Aquino, pieza intocable para Cordero

Dani Aquino, en el último partido del equipo grana disputado en la Nueva Condomina ante el Atlético Malagueño. / vicente vicens / agm
Dani Aquino, en el último partido del equipo grana disputado en la Nueva Condomina ante el Atlético Malagueño. / vicente vicens / agm

El director deportivo grana solo dejaría escapar al delantero si llega una oferta económica irrenunciable para el Murcia

José Otón
JOSÉ OTÓN

La plantilla del Real Murcia estrenó el pasado sábado, después del choque ante el Melilla, sus merecidas vacaciones navideñas y no volverá al trabajo hasta el 2 de enero. Será un parón largo, de diez días, pero a la vez oxigenante para un grupo de jugadores que, aunque no están en la cabeza de la tabla y podrían haber rendido más en lo deportivo, vivieron un calvario durante los primeros cinco meses de la temporada. En ellos las mentiras, los impagos y las promesas incumplidas fueron una constante durante el gobierno de los Gálvez.

Pero desde hace mes y medio, las perspectivas han cambiado. La directiva de Almela ha pagado dos mensualidades a los jugadores y cuatro a los empleados. El césped empieza a florecer en la Nueva Condomina y el club ya no es un volcán. A la vuelta del viaje a Melilla, donde el Murcia ganó al líder, los jugadores de la plantilla grana se animaron a cantar en el autobús y las bromas se sucedieron una tras otra, algo impensable hace unos meses, cuando la incertidumbre era la nota predominante.

Pero ahora, con los futbolistas y el cuerpo técnico de vacaciones, le toca el turno a Pedro Cordero, nuevo director deportivo del club, que tiene una misión por delante que no será agradable. Debe reordenar la plantilla, abaratar su coste estratosférico y gestionar las entradas y salidas de futbolistas. El cartagenero, de hecho, ha diseñado un plan con tres fases diferentes a la hora de abordar tan duro trabajo.

Los números

8
goles ha marcado Aquino en 17 partidos de Liga. Su sueldo, de 140.000 euros anuales, es alto para el Murcia pero podría seguir de grana.
2,3
millones anuales cuesta la plantilla grana, la más cara del grupo IV.

Héber Pena y Jesús Alfaro son los primeros en la rampa de salida. Dos jugadores caros que el Murcia no se puede permitir. El gallego ha desaparecido en las últimas semanas y su juego ha sido espumoso, sin cuerpo. De hecho, no juega desde el derbi ante el UCAM del 25 de noviembre, en el que disputó 45 minutos, y equipos como el Ibiza se han interesado por él. Alfaro, por su parte, ha jugado 12 partidos como titular y ha marcado 2 goles, pero los 135.000 euros de su contrato hacen inviable su continuidad en un club que debe rebajarle la nómina sí o sí.

En una segunda fase le tocaría el turno a futbolistas que no cuentan para Herrero como Dani Pérez (lo quiere el Salmantino) y a uno de los muchos centrocampistas de la plantilla, una zona muy masificada y mal estructurada por Toni Hernández, ex director deportivo grana. Además de Sergi Maestre, Armando, Juanma Bravo, Miñano y Corredera, el Murcia fichó a última hora a Lucio Compagnucci, un mediocentro argentino que aún no ha debutado, pero que tiene un contrato bajo y cuenta para Manolo Herrero.

El gran problema del cartagenero, que también espera retener a Hugo Álvarez y Maestre, es que tiene que rebajar el alto coste de la plantilla

Cordero pretende sacar de la plantilla a uno o dos futbolistas de esta demarcación. Bravo, sub-23 y con proyección, podría ir cedido a un filial sin perder la vinculación con el equipo grana, mientras que Corredera, otro sub-23 que se ha dejado ver, ha sido espiado por algunos equipos, aunque el club no lo piensa dejar marchar así como así. Miñano también estaría en el escaparate, aunque ha aumentado su rendimiento en las últimas semanas.

Mackay, Charlie Dean y Josema cumplen con los parámetros que busca la nueva directiva grana

El futuro grana de Forniés está en entredicho. Arrinconado por el rendimiento de Nahuel, un jugador más barato, el ilicitano tiene sitio en el Hércules, que lo sigue desde hace meses. Además, Cordero tiene otros asuntos complicados que abordar encima de la mesa. Son los casos de Chumbi, Curto y Armando. Los tres futbolistas tienen contratos altos, equiparables al salario mínimo en Segunda, y su aportación al equipo es escasa. Los dos primeros salen de lesiones de gravedad y están notando la inacticidad; además, poseen cláusulas muy altas por partidos jugados y goles marcados, un lujo para un Murcia en crisis.

Es más vital para el futuro llegar al final de la Liga con desahogo que jugar el 'playoff' a cualquier precio

Armando, por su parte, podría seguir en el equipo grana, pero tiene un contrato desfasado para sus prestaciones sobre el campo y para lo que se puede permitir el Murcia con un jugador que no es titular y que tiene cerca de 80.000 euros de ficha. Esta aumentará progresivamente en los años de contrato que le prolongó Víctor Gálvez, después de que el jugador murciano se posicionase públicamente del lado del oriolano, declarando a favor de este en dos juicios.

El esqueleto

Pero lo que tiene claro Pedro Cordero es que, pese a los recortes, quiere un Murcia competitivo para la segunda fase y que pueda servir de base para la campaña 2019-20 en la que el Murcia podría diseñar un plantel más barato, acorde a lo que se gastan equipos como el UCAM y el Cartagena, e igual de competititivo. En su libreta hay tres nombres que parecen inamovibles: Hugo Álvarez, Maestre y Dani Aquino.

El director deportivo grana no cierra la puerta a ninguna operación, pero no dejará salir a todos alegremente. Cualquier jugador podría dejar la plantilla grana, pero todos podrían quedarse, aunque el caso de Aquino es especial. Tiene el sueldo más alto (140.000 euros anuales), pero el Murcia no está dispuesto a regalar a su mejor futbolista. Aunque el Granada y el Almería, entre otros, siguen al murciano, Aquino no está en el escaparate a precio de saldo. Se ha convertido en el líder del equipo y ha marcado 8 goles en los 17 partidos en los que ha sido titular. Si sigue a este nivel, podría valer aún más al final de la temporada y, si decide no marcharse, sería el estandarte perfecto para un nuevo proyecto para la siguiente campaña más equilibrado, pero igual de ambicioso que el actual.

Aquino ha declarado que lo único que quiere es «estabilidad» para su familia y el club se la va a intentar dar, aunque también espera el guiño del delantero murciano, que firmó un contrato irreal para como está en la actualidad la Segunda B.

Álvarez también es vital, aunque algo menos que Aquino. Con un sueldo alto, es el líder de la defensa y, aunque tiene ofertas de Segunda y de Grecia, Cordero quiere que se quede y, a ser posible, con Charlie como compañero. Igual que Maestre, que, aunque ha bajado el nivel en las últimas semanas, es el motor en el centro del campo de un equipo donde futbolistas como Josema y Mackay, entre otros, cumplen el perfil del jugador que necesita el nuevo Murcia de 2019.

 

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