David Sánchez, un regalo al Orihuela de 60.000 euros

José Otón
JOSÉ OTÓN

El Murcia es uno de los pocos equipos del mundo que estando en una situación tan precaria en lo económico es capaz de tener cinco jugadores cedidos en equipos de Segunda B y Tercera, y encima correr con la mayor parte de sus sueldos. Es el escenario diseñado por Deseado Flores y Toni Hernández, dos de los últimos directores deportivos granas, que jugaron a que el Murcia pareciera un equipo rico.

De todos ellos el caso más flagrante es el de David Sánchez, un centrocampista de 36 años que militó en la plantilla grana desde mediados de la temporada 2016-17 hasta el pasado verano. Tras jugar la pasada campaña 28 partidos como titular en el Murcia, Toni Hernández y Víctor Gálvez decidieron cederlo al Orihuela, de Tercera, haciéndose cargo el equipo grana de la casi totalidad de la ficha de su último año, que asciende a cerca de 60.000 euros. Otros casos son los del delantero Pablo Aguilera y el defensa Montesinos, cedidos también al Coruxo y al Mérida, respectivamente, a los que el club grana debe pagar sus nóminas.

'Overbooking' de porteros

Simón, portero senior del Jumilla, es otro de los futbolistas cedidos a los que el club grana debe pagar parte de su ficha mensual, aunque su caso es menos curioso que el de Santomé, cancerbero sub-23 que el pasado curso rindió a buen nivel con el Murcia y que aún así fue cedido al Talavera, también del grupo IV, haciéndose el Murcia cargó del 80% de los cerca de 40.000 euros de su nómina. Una operación poco rentable, ya que la entidad grana fichó para sustituirlo a Tanis, otro sub-23, que ha dado un rendimiento similar al de Santomé.

 

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