Sanlúcar: «Los que decidían antes en el Real Murcia no estaban a la altura»

Manolo Sanlúcar, entrenador del Malagueño y extécnico del Real Murcia. /Vicente Vicéns / AGM
Manolo Sanlúcar, entrenador del Malagueño y extécnico del Real Murcia. / Vicente Vicéns / AGM

El técnico gaditano visita mañana el que fue su estadio; aunque es colista, su equipo llegará en el mejor momento tras sumar 7 de 12 puntos

ALBERTO GÓMEZ MURCIA

El 1 de octubre del año pasado dirigió su último partido con el Real Murcia. Manolo Sanlúcar (1972, Cádiz) tuvo un paso fugaz la temporada pasada por el equipo grana. De 10 partidos ganó 4 y perdió 2, y se marchó apuntando a los dirigentes que tenía el club, Raúl Moro y Deseado Flores. Mañana vuelve a la Nueva Condomina al frente de un equipo joven como el Malagueño, que sueña con dar la campanada en el feudo grana, aunque ocupa la última posición en la tabla y aterrizará en su exestadio con la soga al cuello.

-¿Cómo es el Atlético Malagueño que se medirá este domingo al Real Murcia?

-Muy joven. Con una media de edad de 19 o 20 años. Es un equipo que tiene mucho talento y así lo está demostrando la cantera del Málaga en los últimos años, pero tenemos la necesidad imperiosa de ganar debido al mal bagaje de puntos que llevamos, así que vamos a ir a buscar la victoria.

«Los aficionados del Murcia son los que han pagado la inoperancia de los que dirigían el club»

-¿Llega el Malagueño en su mejor momento de la temporada después de sumar 7 puntos de los últimos 12 y de perder solo un partido de los últimos cuatro?

-Es verdad que estamos contentos con la progresión del equipo, pero considero que aún no estamos a nuestro máximo nivel. Lo que tratamos es de imponer nuestra idea de juego y de sacar el máximo partido a la plantilla.

-¿Tuvo que hacer mucho trabajo psicológico cuando llegó después de que el Malagueño perdiera los primeros ocho partidos y solo sumara un punto en las primeras doce jornadas?

-Sí. Eso es normal. El estado anímico estaba muy bajo. Es un equipo que viene de competir varios años en Tercera y tiene gente muy joven. A nivel individual, al final el futbolista duda de sus aptitudes cuando entra en esa racha. Les estoy haciendo ver lo que es la Segunda B y convenciéndoles de que tienen categoría para jugar aquí.

«Me destituyeron cuando estábamos a 4 puntos del Cartagena; no me dejaron hacer lo que tenía previsto»

-¿Qué tiene que hacer el Malagueño para derrotar al Murcia?

-Cuanto más juguemos en campo contrario y más seamos capaces de tener el balón, tendremos más ventaja. Ellos buscarán lo mismo. El Murcia está consiguiendo goles en transiciones. Roba y corre mucho y eso lo tenemos que evitar, porque el Murcia tiene jugadores que deciden con muy poco que les concedas. Tenemos que tratar de maniatarlos. Eso será bueno para nosotros.

-Que el Murcia se enfrente a su equipo después de romper en la jornada anterior una racha de seis partidos seguidos sin ganar, ¿beneficia o perjudica al Malagueño?

-Cada partido es un mundo. El Murcia ya no tendrá la ansiedad de volver a ganar, pero nosotros iremos a hacer nuestro trabajo sabiendo el potencial que tiene el rival y la experiencia de sus jugadores.

-¿Esperaba que el Murcia estuviera más arriba a estas alturas?

-La experiencia que tuve allí el año pasado me ayuda a saber lo que puede estar pasando. Es un equipo que hace muchas incorporaciones y para encajarlas se necesita tranquilidad. Es muy difícil mandar en el primer puesto desde la primera jornada, pero con el tiempo llegarán los buenos resultados.

-¿Cómo percibe desde fuera todo el lío institucional montado en torno al Real Murcia?

-Por desgracia me tocó vivirlo en primera persona la temporada pasada y lo pagué. Viendo la gente que estaba en el club entonces, todo lo que pasó después era previsible. El Real Murcia es historia viva del fútbol nacional que está pasando por un momento muy malo año tras año. Es una pena porque los que lo pagan de verdad son los aficionados. Los jugadores, los entrenadores y los dueños pasan, pero lo que queda es la afición. Es una verdadera pena.

-Por lo que pudo comprobar desde dentro del club, ¿se podía prever lo que vino después en el Real Murcia?

-Sí. Totalmente. El día a día era claro. Los empleados del club eran unos grandes trabajadores. Todos. Y la gente que estaba al frente no tenía la dedicación y el amor por el club que sí tenían los empleados. Se vio venir lo que está pasando. Al final los trabajadores y los aficionados son los que han pagado la inoperancia de los que toman las decisiones. Ya han pasado tres o cuatro dueños desde que yo estuve allí. Es una pena por la afición.

Impotencia

-¿Qué recuerdo le queda de su etapa como entrenador del Murcia?

-El sentimiento que me queda es el de la impotencia de no poder desarrollar mi trabajo. Consideraba que después del primer mes que tuvimos, con diez partidos entre Liga y Copa, el transcurrir de la temporada iba a ser diferente. Tenía mucha ilusión. No tenía dudas de que podíamos luchar por ascender. Hablamos de mejorar la plantilla y me destituyeron estando a 4 puntos del Cartagena, que al final fue el campeón de grupo. No me dejaron hacer lo que tenía en mente. Eso sí, estoy muy agradecido al club y a la afición por haber podido disfrutar de ella. No me dio tiempo a más, pero esto es el fútbol. Hay que aceptarlo y ya está.

-Usted se despidió del Murcia con una carta en la que resumía lo vivido en el club.

-Creo que con esa carta expresé mis sentimientos y, visto lo que ha pasado después, está claro que tenía mucho de verdad. El Murcia no estaba en las manos adecuadas. Los que tomaban decisiones en el club no estaban a la altura ni del equipo ni de la afición.

-¿Firma para esta temporada la permanencia para el Malagueño y el ascenso para el Murcia?

-Dígame dónde hay que firmar que lo hago ya [entre risas].